Hoy fue uno de los días más lindos de todos esos que compartimos. Volviste a decirme te amo, como siempre, genéricamente como les decís a todos. Pero hoy también me agarraste de las manos, y después de mirarme a los ojos por un rato largo, entre lágrimas lo volviste a pronunciar bajito, casi inentendible. Pero yo te entendí, y sé que dijiste te amo... pero tus ojos gritaban »gracias«. Y yo también casi lloro solo porque no soporto verte sufrir. Mi mundo es caos total, sabes? Pero cuando te miro a los ojos a vos nada parece importarme. Gracias a vos, por lucharla tanto. Codo a codo, sabiendo que el miedo a caer es idiota porque se sostienen el uno al otro.
domingo, 26 de junio de 2016
viernes, 24 de junio de 2016
Lo que fuimos
No, no te extraño. Y es loco escribirlo, como si los dedos nos quisieran ticlear las letras para conformar la frase. ¿Dudo? Si, muy a menudo para mi gusto. Pero en ese mísero instante en que creo que te necesito miro para atrás y de repente entiendo porqué es que estamos donde estamos. Entiendo porqué dejé de querer tenerte cerca.
Por mucho tiempo tenerte (si se puede decir que te tuve) fue divertido. Doloroso, frustrante y casi agotador, pero divertido. Con la montaña rusa de emociones, con lo complicado de querer tanto a alguien que sos capaz de dejar tu vida para no perderlo. Pero, ¿sabes qué? eso no es amor. El apego con el que te quise, el terrible drama de las noches en las que nos peleabamos hasta las lágrimas y la felicidad de que nos volvamos a encontrar, no son amor. Miro para atrás y no puedo creer lo mucho que llegue a quererte, a necesitarte. Siendo capaz de pegarte una patada y salir corriendo, y al segundo siguiente volver a correr pero en tu dirección, a abrazarte, a sentirte. Miro para atrás y te juro que me cuesta entender como todo pudo ser tan pero tan intenso, tan fuerte. Tan destrozador. Me destrozaste. Y me costó tanto armarme otra vez, sentirme completa sin vos.
Era divertido, te juro que si. Saber que nos podíamos amar con locura y odiarnos a muerte con la misma facilidad. Fuimos un circulo vicioso. Somos un circulo vicioso. Y en todo este tiempo lo que más me cuesta decir es esto: no te quiero en mi vida. Y no, no porque haya otro. No por saber que te tengo que dejar porque me haces mal. No te quiero en mi vida porque lo que sentimos desde hace tanto no es amor. Y me duele, te juro que si, pero es hora de que crezcas justo como yo tuve que hacerlo hace un tiempo. Salgamos de este vicio, por favor. Dejame, soltame, andate. Quiero estar lejos de vos lo que me resta de la vida. Quiero conocer personas nuevas sin la necesidad de tener que compararlas con lo que vos me hiciste sentir. Soltame, por favor. No me obligues a hacer que me odies. Necesitas estar lejos de mí tanto como yo te necesito lejos a vos. Tres años ya pasaron. TRES. Dejemos el vicio.
Mirá para atrás, dejá de hacerte el superado por solo un rato. Entendé porque fue que nunca funcionamos. Mirá para atrás, y entendé que las cosas son una vez en la vida. Que lo que no fue, difícilmente sea ahora. Por favor mirá para atrás, comprendé porqué dejarnos ir es lo mejor que nos puede pasar. Por favor, cortá eso que nos ata. Yo ya lo entendí, te toca a vos. Soltame
lunes, 20 de junio de 2016
REPOST
lunes, 17 de noviembre de 2014
Stay, stay, stay.
Es difícil explicar que es lo que quiero, porque ni yo estoy segura de saberlo, pero hoy tengo tantas ganas de ganarme el amor de alguien.
Hace tiempo yo deseaba con todas mis fuerzas enamorarme, y sin importar que le pasara al otro, amar. Y si, me enamoré y amé... pero no me amaron. Y de eso intento hablar: quiero que me amen de la misma manera que yo amo. O quizá no a mi manera, tal vez quiero que me amen a su manera, pero que al fin al cabo me amen. Quiero conocer a esa persona que va a ser capaz de cualquier cosa con tal de ver una sonrisa en mi cara.
Quiero que nos entendamos con una mirada, quiero disfrutar de su sonrisa y compartir chistes internos solo nuestros. Quiero dormirme llorando a mares por una pelea tonta y despertarme con una llamada, con una voz que del otro lado del teléfono diga "perdón".
Y no quiero algo de película. Quiero un amor totalmente sencillo. Alguien que se preocupe por mi y me cuide. Que no quiera verme mal, alguien con quien pasar un domingo de lluvia en un sillón haciendo nada sea un plan perfecto. Alguien que no necesite a nadie más que yo. Y que yo de igual manera, solo lo necesite a él. Quiero conocer a ese que va a ser mi compañero de vida.
A quien contarle mis triunfos, a quien acudir cuando me derrumbe.
Quiero escuchar "que linda sos enojada". Quiero ser capaz de querer solo a uno. Y que el amor sea tan grande, que a pesar de irse mil veces, siempre volver. Quiero mil fotos con caras raras. Quiero que todo el amor del mundo entre en un abrazo. Un abrazo tranquilizador.
Quiero a ese que sea capaz de callar mis miedos y detener mi cabeza, ese que me asegure que soy capaz de lograr cualquier cosa que me proponga. Quiero su apoyo incondicional.
Ese al que tenga que soportar borracho, o celoso. Hasta enojado. Quiero morir de ternura frente a un simple "estoy celoso porque me muero si te vas con otro".
Un estúpido fanático del fútbol con quien discutir porque somos de equipos totalmente contrarios.
Quiero alguien sentado a mi lado en el cumpleaños de 50 de mi tío más lejano, que se ria conmigo de como bailan mis tias solteronas, alguien que comparta ese tipo de aburrimientos conmigo.
Quien sea capaz de soportar mis peores mal humores o ataques de celos. Alguien que se quede a mi lado aunque yo pida a gritos que se vaya. (Porque probablemente, solo voy a estar diciendo algo que no siento) Quiero a mi lado alguien que va a tener mi amor y mi apoyo incondicional en todo momento.
Alguien a quien cuidar y consolar, para el que voy a estar en momentos difíciles. O felices también. Con quien compartir alegrías y derrotas. Quiero ser capaz de decir un TE AMO sincero. Quiero recibir uno en los momentos menos esperados.
Quiero responder "con los amigos, jugando al fútbol" cuando mi tía pesada me pregunte "y el novio?"
Quiero pensar en una sola persona cuando alguien al azar pregunte si estoy enamorada. Y sonreír con recuerdos. Quiero alguien que me abrace. Alguien a quien pelear, y hacer cosquillas. Quiero besos en la oreja, y en el cachete, y en la frente. Quiero alguien que me persiga por toda la casa para devolverme la maldad que acabo de hacer.
Quiero alguien que me quiera. Y quiero quererlo de igual forma, quiero compartir ese amor inmenso. Quiero un amor correspondido. Algo que nunca tuve. Algo que muchos si tuvieron.
¿Cuando me toca a mi?.
domingo, 12 de junio de 2016
Creo que es bastante parecido a beber agua después de haber tenido sed todo el día. Se parece a el placer que se siente cuando llegas a casa y te podes sacar por fin esos zapatos que te apretaban y hacían doler los pies. Se parece a pasarse todo el domingo en cama después de una semana que fue agotadora. Amor es correr para abrazar a alguien que extrañaste por demasiado tiempo. Es lo que se siente en ese instante. Para mi el amor se parece a sus ojos. (Y solo sus ojos). Se parece a eso que brilla en sus ojos cuando me ve llegar.
Yo creo que amor es encontrar sin querer eso que no sabías que habías perdido. Llegar a alguien que no estabas buscando, pero que sin embargo siempre necesitaste. Es sentir que extrañaste toda tu vida a alguien que no conocías. Amor es él.
viernes, 3 de junio de 2016
martes, 24 de mayo de 2016
sábado, 21 de mayo de 2016
Su mano
SOLTAR EL MUNDO
Hace varios días me vengo preguntando que es lo que tiene de especial él, que otros no. Y no puedo encontrar respuestas. No puedo encontrar argumentos válidos para explicar lo que siento.
Y lejos de dudar sobre si realmente lo siento o no, me puse a pensar también en que es lo que estoy buscando con todo lo que hago. Y otra vez, nada.
Es que es justamente eso: nada.
Ya nueve meses se cumplieron y yo sigo firme al lado de alguien que ni siquiera estoy segura de si me reconoce. ¿Porqué? Y pasé por tanto en estos meses, que es difícil decir con exactitud cuando fue que lo empecé a querer.
La verdad es que no busco justificarme en frente de nadie, porque a mi con lo que siento me alcanza, pero la duda de como es que yo, con todo lo que fui, sea hoy la que soy realmente me intriga. Tuvo que haber existido en algún momento un punto de inflexión, un antes y un después, una razón.
Y sonrío al darme cuenta que sé exactamente cuando sucedió. Es más, podría hasta dar la fecha exacta: viernes 4 de septiembre del 2015.
El punto de inflexión, el click y la razón fue cuando me di cuenta que yo quería hacer una sola cosa en el mundo y era sostener su mano. Lo escribí hace mucho en este mismo blog: "Se me derrite el corazón cuando lo veo. Me derrito completa yo cuando le doy la mano y siento su apretón.
Mi mundo se cae a pedazos y yo solo procuro tener mil brazos, con mil manos para agarrar todo lo que se cae, cuando en realidad, solo quiero sostener su mano"
Por eso no sé que responder cuando me preguntar porqué. Porque en realidad no hay respuesta. Por eso no pretendo defenderme cuando se ríen o me atacan. Porque los perdono por no saber entenderme. Porque me compadezco de ellos que solo se permiten sentir bajo las reglas que dicta la sociedad.
Hoy estoy segura de una sola cosa y es que me alegra muchísimo haber decido sostener su mano, y haber soltado al mundo, solo porque si hubiera sido al revés hoy sería una más de los que atacan por no poder entender que quizá no todos sentimos ni accionamos igual.
martes, 17 de mayo de 2016
El sin fín
Juego o Ejercicio de improvisación donde situaciones diferentes son transitadas por mismos actores sin final.
+ En cualquier otro ámbito esto sería considerado cruel. Una carrera sin fín, agotadora. Una lluvia sin fín, melancólica. Hasta comer sin fín es insano. ¿Porque entonces no nos cansamos?
Mismos actores, diferentes situaciones. Sin final. Eso somos: todo y a la vez nada +
INTENSIDAD. Un amor tan fuerte. Un odio igual de resistente. Idas, vueltas. Tocar el cielo, y volvernos polvo, todo junto. Entre nosotros no existen medias tintas, porque esto no es para tibios.
Y aún estando segura de amar perdidamente a otro, me es imposible pensar que seria de mi sin esto: sin él y su intensidad. Esa fuerza que nos arrastra hasta juntarnos cuando estamos alejados y nos rechaza cuando nos acercamos demasiado.
El sin fín de estados y emociones. Con ese noséqué que nos obliga a caer otra vez. A mí, y también a él. A que me busque aún sabiendo que soy todo lo que le da miedo. Y a mí, a caer aún sabiendo que representa todo lo que odio.
Tan irresistible. Tan simple y complejo a la vez. Algo (no sé qué) nos une. (Y al parecer nos va a unir siempre). Me rindo. Sé que él y yo no tenemos final.
Viejo karma, no te olvides nunca de volver. (Aunque después nos duela todo) Aunque nos volvamos polvo.
Nada iguala lo que siento cuando tocamos el cielo.
domingo, 15 de mayo de 2016
Hay cosas demasiado difíciles de explicar. No sé como explicarte porque sentirlo es mejor dice el Pity. Sentirlo. Todo es tan sencillo como eso. Tan sencillo como dejar todo atrás cuando lo veo feliz. Saber que lo que está pasando es una mierda, saber que mil cosas pueden pasar en el futuro (y entender que la mayoría no son buenas) y aunque todo sea demasiado complicado... seguir. Cuando lo veo sonreír mi mundo es más sencillo. Me hace levantar la cabeza y seguir firme en la pelea. Su sonrisa trasmite fuerza. Coraje. Energía. Ganas de seguir aunque duela todo.
Tan sencillo como que se podría haber muerto. Y sin embargo yo puedo hoy disfrutar todavía de su sonrisa.
Lo explique bien?
No creo. Porque lo que siento cuando lo veo es tan grande que ni siquiera me cabe en el pecho.
Sentirlo es mejor.
Porfavornodejesdesonreir
lunes, 9 de mayo de 2016
domingo, 1 de mayo de 2016
Ya no me gusta tanto el chocolate como antes, ni pienso que solo cosas malas me pueden pasar. Empecé a escuchar otro tipo de música, y a creer un poco más en la gente y el amor. Sigo saliendo a bailar, pero ya no lo disfruto. No me quiero maquillar, ni cambiar, ni arreglar el pelo. Todos los boliches me dan igual. Pero tomo. Mucho más de lo que te puedas imaginar. Mucho más de lo que tomaba cuando me conociste. Tomo al exceso, y ni el vodka que me quema la garganta al tragar puede ayudar a como me siento.
También deje de ir a la cancha, o voy muy poco. Simplemente porque no disfruto del fútbol como antes. Duermo mucho, demasiado. Estoy dejada. Nadie me interesa lo suficiente como para animarme a vivir. A salir de mi casa. Todos son tan iguales unos a otros, tan tristes, tan vacíos, tan desconectados. O quizá solo sea yo. Tan triste, tan vacía, tan desconectada. Corriendo desesperada en busca de algo que me devuelva las ganas de sentir.
Conocí a alguien (y ni te gastes en sentirte mal, porque no significa nada). Solo lo voy a su departamento, a sus previas, a sus besos y su compañía para olvidarme un poco de vos. De lo que te extraño. Pero en vez de olvidar siempre termino cayendo en la cuenta de que el nunca va a poder ser vos. Estoy enloqueciendo.
Cambié. Mi mundo entero cambió. Y esta es una patética y desesperada manera en la que me propongo rogarte que vuelvas. Volvé amor que te necesito.
martes, 26 de abril de 2016
Por eso no me sorprende. Tenia que ser un domingo.
A veces me gusta flashar que en realidad estoy dormida. Que esto es una pesadilla en la que estoy atrapada y que cuando logre despertarme voy a seguir estando en la cama de mi tia favorita, voy a buscar el celular entre las almohadas y cuando lo desbloquee si voy a encontrar un mensaje suyo. Que cuando me despierte el todavia va a estar del otro lado esperando mi contestación. Me gusta (y hasta necesito) pensar que sigo dormida y en realidad estos ocho meses fueron solo un par de horas de mi siesta de domingo.
Hace rato que me quiero despertar. Y que otra vez sea 16 de agosto, y que todo sea sencillamente distinto. Flasho mil veces con volver el tiempo atrás y llamarlo el mediodia de ese maldito domingo solo para decirle que use el casco. Que no sea idiota, que use ese maldito casco. Que no desaparezca por tanto tiempo, que yo lo voy a necesitar conmigo, que los siguientes meses van a ser demasiado duros si no usa ese puto casco.
Y aunque estoy en un pesadilla desde ese asqueroso domingo, no hay forma de que pueda despertar. Y solo me queda esperar, y sufrir un poco mas. Uno, dos, mil domingos más. Mil 16 de todos los meses habidos y por haber. Cada tarde. Cada moto. Cada momento. Cada llanto.
Domingo. Siempre odie los domingos.
viernes, 22 de abril de 2016
amigo
Hace mucho tiempo que quiero decirle esto a alguien, y aunque suena cobarde, nunca me animé a hacerlo. Y no, no es el chico que me gusta. Mucho menos alguien a quien tengo en enfrentar. Es mi mejor amigo. Já. No, que sea mi mejor amigo no hace esto más sencillo.
La verdad es que a me costó mucho comprender mucho de lo que sucedió hace tanto ya, por lo que soy capaz de ver con total claridad que el todavía no pueda comprender. Y entonces, acá viene lo que le quiero decir hace tanto: no hay nada que entender.
Desde que todo pasó muchas veces quise abrazarlo y decirle que todo iba a estar bien. Pero nunca lo hice. Quizá por mis miedos, quizá por que él nunca habló conmigo sobre el tema, tal vez solo por la imagen de piedra dura y sin sentimientos que quiere darle al resto del mundo... No lo es, sé perfectamente que no lo es. Sé que si fuera una piedra ya hubiera desaparecido erosionado totalmente por el dolor. Y esa es la segunda cosa que quiero decirle hace tanto: no te aferres al dolor.
Es un mundo difícil, dice Manu Chao. Es todo una mierda, digo casi siempre yo. Y más en estos casos, mucho más cuando la vida te golpea tanto y tan duro. Pero, ¿sabes que, corazón? Todo esto es solamente para enseñarnos algo, para que aprendamos la lección y dejemos ir el resto. Y eso también te lo quiero decir: si te aferras al dolor, no estas aprendiendo nada.
Gritá. Llorá. Pataleá. Sufrí también, viví tu dolor. Vaciate por completo, y volvé a empezar. Eso es la vida, levantarse y dar pelea. Cueste lo que cueste, y pase lo que pase. El mundo sigue girando, y que vos te obligues a sufrir cada 22 de cada mes, no va a hacer que las cosas sean diferentes. A veces, hay que elegir soltar lo que nos hace mal. A veces, hay que dejar ir el dolor, para poder vivir lo que nos pase desde el lado menos traumatico.
Y no te voy a mentir, lo que te pasó es una mierda. Lo que nos pasó fue una mierda. (Porque yo también sufrí, aunque no parezca) Y sé que sabes que lucho todos los días contra los golpes que la vida me sigue dando, con las perdidas y victorias que me tocó vivir. Y como una autentica luchadora también te digo: por favor, por lo que más quieras, no te rindas al sufrimiento. La culpa es quizá el más pesado de todos los sentimientos, nos hace agachar la cabeza y carcomer el cerebro. También te digo esto, y creeme que viene desde lo más profundo del corazón: no fue tu culpa. Aunque te cueste creerlo, aunque creas que lo digo por ser tu amiga. Las cosas sucedieron de esta manera por una razón, Todo en este universo es perfecto y sucede por una razón. Sucede para algo. Y por decisión de los involucrados. Dejá de pedir perdón. Pedir perdón no saca la culpa. Solo vos podés dejar ir la culpa, y proponerte vivir el dolor (que nunca se vá a ir) desde un lugar distinto. Desde un lugar de amor. Desde tu lugar, el que te toca en esta historia. Tenes la fuerza y el empuje necesario, yo creo en vos. Yo se que vos podés. No cargues más con el peso de la mirada ajena, porque la única mirada que te tiene que importar es la tuya. Dejá de juzgarte. Te amo, eso también te lo queria decir. Dale, que yo sigo con vos. No te rindas.
martes, 12 de abril de 2016
Soltar. Que karma. Es algo que detesto, es una palabra que detesto. Porque sé que tiene su razón de ser, y eso me pone peor. No me gusta, me cuesta. Porque soy una luchadora incansable, y porque no soy capaz de dejar ir algo porque simplemente no funciona. Yo soy de las que hace que funcione, porque no me sale rendirme. Saco fuerzas de donde no las hay, y sigo. Agacho la cabeza y sigo. Voy. Avanzo y lucho.
Pero solo soy capaz de ser así de tenaz cuando lo siento en el fondo de mi corazón. Yo puedo luchar por el amor de alguien toda una vida entera, sufriendo y padeciendo, pero lo tengo que amar con locura. ¿Para que luchar por algo que me genera medias tintas? No. O es exagerado, o no es nada. Y la verdad es que una vez más me encuentro muy confundida. ¿Para donde voy?
Hasta hace muy poco realmente creía que tenia un rumbo y una razón de ser, que estaba centrada, equilibrada y sabia lo que quería. Que nada podía sacarme de eje por demasiado tiempo, solo porque estaba en camino a mi verdadera esencia. Pero en algún momento el camino se enredó y desemboqué justo en un laberinto que no se muy bien como superar. Otra vez me siento perdida.
Y lo loco, es que me siento justo como hace un año. Desorientada. Sin pasarla mal, pero tampoco bien. Ida, confundida, atormentada. Me siento justo como hace un año. Como antes de conocerlo y que todo cambiara. Otra vez estoy en el punto cero del recorrido, y esta vez no se para donde arrancar. Hace un año, a diferencia de ahora, no sabia donde me encontraba. Ni siquiera sabia que para donde me dirigía no era hacia donde quería ir. (y aunque en ese punto estoy mejor) siento que en vez de avanzar, retrocedí veinte casilleros y perdí un turno. Estoy otra vez atrapada. Y aunque me proponga salir, en realidad no estoy segura de si todavía quiero hacerlo, porque siendo completamente sincera: estoy a la espera de algo. Y no se de que, y no se cuando, pero sigo esperando que "eso" suceda. Algo que no se que es. Estoy a la espera de que suceda algo que no tengo ni idea de como va a ser. Pero de lo que estoy segura es de que va a sacudir mi vida justo como hace un año.
Cambios. Con esta palabra ya me amigué. Y ahora los espero ansiosa. Quiero cambios para mi vida. Quiero empezar a fluir y conectar con eso que hace tanto estoy esperando. Quiero que todo esté bien otra vez.
lunes, 11 de abril de 2016
lunes, 4 de abril de 2016
DARIA LA VUELTA AL MUNDO SOLO PARA ABRAZARTE POR LA ESPALDA.
Cuantas veces en la vida tenemos la posibilidad de cruzarnos con alguien realmente ESPECIAL?
Yo antes creia que cualquier persona podia ocupar ese lugar. Que cualquier persona que conociera podia llegar a ser un gran amor, por mas de que en un principio no fuera tan significativo. Pero como me era imposible de imaginar un amor sutil, delicado y que se fuera dando poco a poco, empecé a buscarle a todos los idiotas que conocia su parte especial. La señal, la razón que me diria (aunque recien lo conociera) que él era el indicado. Y tristemente siempre me equivocaba, porque las señales eran forzadas y medio inventadas por mi. Intentaba ver en simples cuerpos huecos, con mirada vacia y alma ausente, al indicado. Y cada vez me desepcionaba un poco más. Hasta casi perder las esperanzas y rendirme a creer que el amor en esta vida, no era algo que yo mereciera. Y casi tuve que perderme a mi misma al borde del abismo para entender que si queria amor en mi vida, tenia que empezar a amarme y aceptarme. Y todo empezó a suceder, casi sin que yo me diera cuenta en realidad. Sin quererlo, un dia en el que no lo esperaba, me crucé con una mirada que no estaba vacia. Me crucé y me perdi en un par de ojos tan transparentes que si te lo proponias, te permitian ver el alma. Sin querer tampoco, vi esa alma. Y eso que hacia tanto me empecinaba en ver en otros, apareció sin que lo forzara. Lo sentí, y no puedo explicar demasiado porque solo fue eso: sentir. Saber que estaba en el momento y lugar correctos, y por sobre todo con quien debia estar. Sentí amor puro a nuestro alrededor. Magia, paz, confianza. Al mismo tiempo que el miedo y la necesidad de encontrar explicaciones se desvanecian. Por primera vez en la vida podia, queria y me salia ser yo misma en toda esencia. Y solo con el tiempo lo entendí: los grandes amores no son para cualquiera, porque hay que estar desintoxicados de todos los males del mundo para poder sentirlos a todo pulmón. Lo que vi en sus ojos la primer noche que compartimos fue un alma. La invitacion a disfrutar de sentir lo que nos estaba sucediendo sin hacer demasiadas preguntas. Y sabes qué? Lo bueno de los grandes amores es que nos obligan a sentir sin escuchar a los miedos.
Nos invitan a ir por más, siempre. Si me preguntan, eso fue lo que vi la primera vez que lo miré a los ojos: UN GRAN AMOR. Y ahora volviendo a la primer pregunta y con la que empecé a escribir esto: cuantas veces en la vida tenemos la posibilidad de ver un gran amor en los ojos de alguien? Con mucha suerte, y viendo a favor... Una sola. Esto es cuestión de una vez en la vida. Cuantas posibilidsdes de poder volver a sentir por otra persona lo que siento por él? NINGUNA. Y eso nos dá inmortalidad, pase lo que pase. Porque al menos sé que lo que nunca va a terminar es este sentimiento.
Por eso, si alguna vez les sucede, no lo dejen pasar. Porque las posibilidades son de una en un millón. Porque quizá algun dia puedan cruzarce (aunque parezca imposible) con un par de ojos que no se parecen a ninguno antes visto. Porque en una mirada se puede encontrar todo el universo, y que a la vez solo te este mirando a vos.
viernes, 4 de marzo de 2016
alguien
Cuando la realidad es tan cruda y amarga, cuando ya no podes soportar una sola desgracia más. Anesteciarse. Como si eso solucionara algo, que idiota.
Hace rato deje de dormir cada vez que me siento mal. Ahora la tristeza, solo me genera insomio. Ganas de resolver lo que sea que me este jodiendo la vida, para seguir adelante. Porque me volvi una luchadora. Porque avance, porque creci. Y decidi que cambiar era mi mejor opción.
Y por que hoy soy una luchadora es que escribo esto. DESPIERTEN. Por favor.
A los que escribo, saben perfectamente quienes son. Arriba, adelante, hacia la realidad por más dura que sea. Escapar nunca es una solución. Es una evacion. No evadan, enfrenten. Haganse fuertes frente al miedo. Esta es su lucha, y tienen que ganarla. Como sea. Dejen de dormir, dejen de soñar. Ese no es su lugar, la realidad los necesita. Vivos, fuertes y por sobre todo, presentes. Ese lugar en el que tan comodos estan, no es su lugar. Vuelvan. Busquen hasta cansarse el camino de vuelta, porque si llegaron hasta ahí, estoy segura de que existe un retorno. Tienen que despertar. Hacerse cargo de lo que les pasó, y pasa. De su realidad, de lo que les toca vivir. Porque la cobardia es detestable.
Y no voy a mentir, la vida es una mierda. Y todo lo que nos pasa es una mierda. Y la vida no deja de golpearnos, ni por un raund. Pero eso es el exito: levantarse y dar pelea. Hasta que las piernas no den mas, hasta cuando ya no podamos más. Levantarse y dar pelea. Porque para eso venimos. Para demostrar que los que de rinden, son los debiles que no encuentran sus razones para luchar.
Facil no es, pero imposible tampoco. Y dia a dia, las piedras se hacen cada vez más grandes y las piernas estan cada vez más cansadas, pero se convive con la tormenta. Se sufre, se aprende y se sigue. Eso somos, la cantidad de heridas que logramos sanar y hoy son cicatrices.
Yo se que tienen la fuerza necesaria. Y frente a la comodidad que deben sentir en ese lugar en el que estan, el mundo que yo tengo para ofrecer es una bosta. Si, aca sufrimos. Mucho. Y todo parece cada vez peor. Pero yo, prometo intentar hacerlo un mundo mejor. Para mi, para ustedes y para todos. Despierten. Levantense. Esa cama no les va a hacer vibrar el alma. Por mas comodo que sea el lugar en el que estan, puedo asegurarles que nunca van a sentir la intensidad de este mundo, del real. Por que aca, el sufrimiento, pero tambien la felicidad, son eso: reales. Vamos, arriba. Es tiempo de despertar.
viernes, 19 de febrero de 2016
Cuatro años.
Hoy ya pasaron 4 años. Cuatro. Parece mentira.
Y todavía duele. Duele porque siempre va a doler. Pero a veces el dolor puede convertirse en algo hermoso. A veces, y con mucha fuerza de voluntad, lo podés transformar en ganas de seguir. Y eso es lo que quiero contarte hoy amiga, contarte todo lo que me enseñaste con tu partida.
En un comienzo y como debes imaginar, fue muy duro. Solo tenia 16 años, y mi vida se volvió un caos cuando me enteré que estabas en ese hospital. Te lloré. Mucho. Tanto que ahora hasta me parece absurdo. Lloraba todas las noches pensando en que hubiera pasado si nada pasaba. Si seguíamos como siempre.
Y miraba fotos, y vídeos. Y la angustia es mala compañera. Y todo lo que veía a mi alrededor era inútil, hasta idiota. Y no quería salir de casa. Y no quería hacer nada. Y solo quería dormir. Dormir. ¡Que estupidez! Pero es que yo nunca había sufrido en mi vida, ¿entendes? Nunca. Yo creía que sufría, pero eran idioteces, cosas vacías y sin sentido. Porque sufrir enserio, eso lo conocí con tu partida.
Pero pará, porque no todo fue malo. Y aunque todavía hoy siga llorando cada 19 de febrero, aprendí a sentirte desde acá. Aprendí que tu tiempo y mi tiempo no tenían porque ser iguales, y que donde estés estas bien. Que fue lo que elegiste, y que aunque físicamente ya no te vea, te llevo en el corazón. Conmigo, siempre. Como un recordatorio de encerrarse en el dolor no es la solución.
Aprendí a quererte dejandote ir. A quererte sin retenerte. A que duela, sin que eso me hunda.
Y ahora soy feliz. Eso también te lo quiero contar. Porque espero que vos lo seas donde sea que estés. Porque te lo mereces. Porque sé que lograste la paz que acá tanta falta te hacia. Porque me alegra el corazón imaginarte feliz.
Hoy ya se cumplen 4 años de ese terrible día que tanto me enseñó. Y sigue doliendo si. Pero las lagrimas son mitad de tristeza, y mitad de felicidad. Porque entendí que es mejor valorar el tiempo compartido, que pensar en que no pudimos compartir.
Te amo Aylu, como siempre. Y espero que nos volvamos a encontrar.
jueves, 18 de febrero de 2016
Hoy a mi, me llego en forma de imagen y a través de un amigo:
Yo me considero una privilegiada en esta vida, por poder tener acceso a sucesos no acontecidos. Y aunque no pienso explicar demasiado que significa esto simplemente porque me parece un dato secundario... el universo me permite ver pedazos de un futuro todavía no sucedido que esta en proceso de creación. ¿No es increíble? Y aunque todavia estoy aprendiendo a manejarlo, y aunque a veces lo que se me presente en frente pueda ser un tanto traumatico, muchas de las otras veces son momentos de felicidad, o momentos dificiles por los que yo o alguien va a transitar, y que son necesarios. Y a eso es a lo que voy. Todo es parte de un plan perfecto. Y hoy, y en esta humilde entrada de blog, quiero agradecerle al generoso universo, por permitirme espiar por una pequeña rendija todo eso que aún no sucedió. Porque es lo que siempre quise. Porque siempre quise saberlo todo, y se me dió la posibilidad de llegar a eso que nadie puede llegar aún, solo porque aún no sucedió. Gracias, gracias GRACIAS. Soy una agradecida al mundo, a la vida y al universo. Y a mi misma, porque dia a dia me permito ser más conciente y llena de amor, llena de luz. Otra vez, gracias. viernes, 12 de febrero de 2016
Sos el que nunca se vá. Como un vicio que quiero, pero no se como dejar.
Y ahora tus abrazos recorriendo mi memoria. Y las ganas de sentir uno otra vez. ¿Loco, no? Después de todo lo sucedido y el dolor que me causaste todavía tengo ganas de abrazarte. Já. ¿Que será lo que tienen esas personas que son debilidad aunque pasen años? Porque eso sos. Un vicio, una debilidad. Al que sé que no quiero en mi vida, pero que igual no puedo evitar sentir.
sábado, 6 de febrero de 2016
viernes, 5 de febrero de 2016
Aunque cueste
Yo no tengo fotos lindas juntos. Ni soy tan valiente como para ponértelo en el muro de facebook y que todo el mundo lo lea. Podría hasta decir que no lo hago público porque no necesito que nadie sepa todo lo que me pasa a mi adentro pero... pero sería mentira. Yo si quiero que alguien sepa todo lo que me pasa adentro, y ese alguien sos vos. Y no sé si algún día vas a llegar a leer esto, pero supongo que me lo tengo que sacar de adentro.
Tampoco tengo historia larga que nos una. Casi no tenemos recuerdos en común, y nos conocemos un poquito, asi como por arriba. No conozco a tus amigos, o solo a unos pocos. Conocí a tu familia bajo estas circunstancias (y no son las que me gustarían).
Nunca fuimos al cine por ejemplo. Y nunca terminamos de ver esa serie que me hiciste prometer que iba a ver solo con vos. Que dicho de paso, no miré. Y me estoy muriendo de intriga.
Yo no puedo asegurar cuanto me queres ni las demostraciones de amor que tuviste para conmigo, porque no tuvieron tiempo de existir siquiera.
Por eso te escribo acá, donde pocos lo leen: porque lo único que tengo es lo que yo siento.
Muchos (por no decir casi todos) no pueden entender como fue que hice para actuar como actué. Me lo dicen casi envidiando mi accionar, y sintiendo que ellos nunca hubieran podido.
A todos les contesto que ni yo se lo que hice en estos seis meses. Solo me deje llevar por lo que tenia ganas, por lo que sentía que quería hacer. Y quería verte. Así que iba a la clínica. Y después quería verte otra vez, entonces iba al FLENI. Sin sentirme obligada. Sin hacerlo esperando que algún día me devolvieras algo. Yo solo lo hice porque yo lo sentía así. Respondiendo a lo que me hacía bien.
Vos. Eso era lo que me hacía (y hace) bien. Verte sonreír, progresar, avanzar en tan poco tiempo y con tantas ganas. Ver en vos ganas de seguir.
Escribo porque en realidad quiero dejarte en claro (si alguna vez lees esto), que no me debes nada, que lo hice por puro amor que te tengo. Que lo hice por mí, y no por vos. Y que lo único que me mantuvo en pie este tiempo fue el querer verte ser feliz otra vez.
Por eso escribo, porque si intentara decirlo solo lloraría como una idiota. Porque a mi, y aunque no parezca, la mayoría de las cosas me hacen llorar.
Escribo porque en realidad, me importa una mierda quien lo lee. Porque acá, en mi blog, en mi lugar, en donde yo me siento segura, ninguna cantidad de me gusta o comentarios pueden condenarme.
Te quiero, Pablo. Y te quiero bien, por encima de todas las cosas. Por encima de lo que sea que puedas decidir. Y quiero más que nada en este mundo, que seas feliz. (eso me incluya, o no). Fuerza, amor! que falta la última etapa y no tenes que caer. Te envío mi luz, como siempre. Vence tus miedos.
domingo, 10 de enero de 2016
Hoy me tocó volver a pisar un lugar al que nunca más en la vida quiero volver. Si ir a una terapia intensiva a ver a una de mis tias no es suficientemente dificil, sumarle que es el lugar que casi me roba a... segura lo hace el triple de dificil.
Pensar en eso me destruyó. En que hace 4 meses yo iba a ese lugar todos los días a estar 10 minutos sosteniendo su mano sin siquiera saber si me reconocia. Pensar en que podría haberlo perdido. Ese lugar me lo podría haber robado para siempre.
Paradojicamente, y aunque odie esa terapia, fue la que le permitió vivir. Y a mi también.
No se ni porque escribo esto, pero es que, hace tanto que solo agacho la cabeza y sigo que nunca me habia puesto a pensar en el tiempo que transcurrió, ni mucho menos todo lo sucedido en el medio.
Si, contaba. Uno, dos, tres, cuatro meses. Pero no en tiempo real, no deteniendome a pensar que en esos meses hubo al menos 30 dias y 30 noches. Mil horas. Nunca me detuve a pensar en la que era antes, y la que soy hoy. En lo que transcurri, sufri, pase y sobre pasé. Lo que aprendí, por elección y fuerza.
Lo que lo quiero. Todo lo que lo quiero. A lo que estoy dispuesta.
En todos esos meses transcurridos yo solo rogaba por una cosa ( además de su bienestar) y era poder sentir otra vez uno de sus abrazos.
Hace tres días volví a sentir lo que hacia tanto necesitaba: su abrazo. Sentirlo autentico, real y sobre todo VIVO es lo que más felicidad me dio en este ultimo tiempo. Lo sentí con ganas de seguir, de luchar. Esperando el momento exacto para despertar de esta pesadilla en la que estamos metidos hace tanto.
Despertate amor, que te necesito.
martes, 5 de enero de 2016
domingo, 3 de enero de 2016
No se muy bien como empezar esta entrada. Si contando a modo de cuento, si explicando los como y porqué's o simplemente yendo al punto.
Soy histérica y vueltera, asique va a ser de la forma larga. Já
Me dicen mascarita. Bueno, en realidad es solo una persona la que lo hace, pero el apodo le da tanto en el blanco que no puedo evitar sentirlo mio.
Tuve una adolescencia complicada de la que todavía no salgo por completo, y como mecanismo de defensa siempre elegí hacerme la boluda. (No hay tal crisis, como dije Hope)
Así crecí. Escondiendome atrás de mis cuatro personalidades y mil máscaras. Tratando de llevar el mundo como si no me pesara.
Tapando mis faltas. Mis vacios.
Durmiendo mil horas y comiendo todo lo que encontraba a mi alcance, como con la despedida para siempre de una amiga, o saliendo todo el tiempo, y tomando hasta hacer papelones. Estando con todos y a la vez con nadie con tal de no sentirme tan vacia.
Como se hace?
Ya no soy esa misma. Pero mientras me sentia tan vacia y sin rumbo, tomar y estar con muchos era hasta divertido. Mal no la pasaba. Y aunque el vacio nunca se iba, tampoco se notaba.
Pregunto como se hace para seguir ahora?
Ahora que después de ese vacio, supe lo que es sentirse completa. Lo que es no tener que hacerse la tonta. Como hago para seguir?
Porque ahora estoy vacia otra vez. Con una falta que me devora el alma, pero que no puedo tapar.
Porque aprendí que hacerme la tonta no sirve, entonces como hago para seguir de la forma correcta? Porque hacerse la tonta esta mal, y lo sé. Pero hacerse cargo me está costando tantas lágrimas que ya no sé lo que es dormir.
Ni siquiera sé porque me empeño en buscar respuestas si lo único que quiero es un abrazo.
Su abrazo.
El que me va a hacer sentir completa otra vez. Una y mil veces.
Sigo por una sola cosa en el mundo, y es por ese abrazo. Cuanto falta?
martes, 15 de diciembre de 2015
sábado, 5 de diciembre de 2015
en un lugar del mundo te voy a encontrar, será para los dos, no dejes de soñar- y si por fin me olvidas, o tal vez no estás, me pasaré la vida volviendote a inventar.
Vivo así: soltandote a veces. Rogando que no te vayas, otras. Enojada por haber elegido mal, enamorada y esperanzada, o también con tanto dolor que no puedo casi respirar.
Y así también voy, a los tumbos. Sin saber muy bien para donde voy a encarar. Si pensar en que puedo ayudarte a volver. Si tengo que esforzarme por ignorarte, o simplemente dejarte ir de una buena vez.
Pero siempre me quedo en este intermedio: en esto que no es una cosa ni la otra. Que no te dejo ir, ni te ayudo a volver. Y es injusto, para mi y también para vos. La verdad es que no se muy bien que quiero hacer. Si se que me gustaría que las cosas fueran diferentes, pero como no puedo hacer que eso sea una realidad, me estoy empezando a convencer, de que aceptar las cosas como son y vivir en el ahora sin lo que podría haber sido y no fue, es lo mejor. Y creo que un poco lo estoy logrando, avancé algo... no?
Vos no tengo idea donde estás. Ni que estás haciendo, ni el porqué estas ahí. Yo adentro siento que esto tiene que ver con algo más de que seas un pendejo inmaduro que no se quiso hacer cargo. O te quiero mucho y no puedo aceptar que seas la persona egoísta que me dicen que sos por tu actuar, o simplemente esto realmente tiene que ver con otra cosa, un algo que no sé ni puedo explicar, pero que no es ni malo ni egoísta. Como si hubiera que ver el otro lado de la moneda para darse cuenta. Para entender tu accionar.
Pero no puedo entenderlo si no me lo explican. Entonces otra vez estoy a mitad de camino: sin poder defenderte de mi lado que te odia, y sin poder quererte con todo mi corazón para ayudarte. Porque dudo. Dudo de que seas tan malo y pendejo, pero también dudo de que seas tan sabio y hagas esto por alguna razón que no comprendo.
Realmente creo que la segunda es la más acertada de las opciones, pero... como saberlo? Como si todo concuerda en la versión de tu inmadures.
Me gustaría entender que son las imágenes que tengo todo el tiempo en mi cabeza, en las que aparecemos tan plenos y felices y como si nada de todo esto hubiera sido tan dramático y difícil.
Poco entiendo, y mucho dudo. Y me quedo a medio camino. Entre lo que quiero, y no me animo. Lo que debo y tampoco hago. Que voy a hacer? Sé que hay algo que tengo que hacer, algo que va a destrabar todo lo demás. Pero, que es? No puedo si no me explican. No funciono. Necesito saber para poder hacer. Estoy segura de tener la energía, la fuerza, el potencial y las ganas. Pero no el conocimiento. Necesito ayuda. Aunque sea una señal. +
Todo va a estar bien, dice mi piel. Y un sol, brillante como vos. Volvé amor.
viernes, 30 de octubre de 2015
Si no tardás mucho, te espero toda la vida
EL FRIO DE MI ALMA SE IRÁ PARA SENTIR.
Todo esta siendo muy dificil de una manera que casi no puedo soportar. Extrañar ya es insoportable, y las esperanzas se acaban cuando el tiempo pasa y no vez que nada cambie. No quiero desilusionarme, no quiero pensar que esto va a ser por mucho tiempo así. Quiero ser feliz. Quiero creer que falta tan poco que en un abrir y cerrar de ojos vamos a estar abrazados llorando de la felicidad que nos dá que todo por fin haya terminado. Quiero verlo otra vez en pie. Firme a mi lado, para contarle que es lo más lindo que pudo pasarle a mi vida. Que hoy no puedo pensar en otra persona que no sea él.
Quiero llamarlo por las noches, a la madrugada, solo para decirle que me muero si él no está. Quiero ir a su casa, y que en cuanto abra la puerta yo salte encima suyo como si fuera agua en el desierto. Quiero que el amor nos tumbe y no queramos levantarnos nunca más de ese suelo para dos. Quiero un mundo para dos. Una historia menos complicada y más feliz. Quiero que de esta tormenta salgamos juntos, y más fuertes que nunca.
Pero quiero que todo eso sea lo más pronto posible, porque simplemente no sé cuanto más pueda soportar. Hoy hace tres meses estaríamos hablando sobre que es lo que vamos a hacer a la noche. Y en la madrugada del 31 estariamos en Antares tomando una birra, riendo a carcajadas, y hablando de cualquier cosa. Hace tres meses, yo era feliz. La más feliz del mundo. Como si me hubiera ganado la loteria, o mejor: como si hubiera encontrado el tesoro más grande del mundo y fuera solo para mi.
Hoy sé que si lo pierdo, me pierdo yo. Y aunque se que somos almas libres y nadie le pertenece a nadie, por lo tanto nadie puede perder a nadie... Él es luz para mi. Fue luz esa noche en Antares, y también todas esas veces que yo necesitaba alguien en quien apoyarme y el estaba ahí.
Porque la confianza, la paz y el amor que sentía con el de ninguna manera se condecia con las dos semanas que llevabamos juntos. DOS SEMANAS le bastaron. Casi tres, para que yo esté hoy muerta de amor por él. Para que quiera pedirle a gritos que toda su energía la enfoque en estar bien otra vez. Para que yo pueda ser feliz. Para que él mismo pueda ser feliz. Para poder retomar mi vida, que se frenó el 16 de agosto.
Lo quiero tanto que duele. Tanto que me esta matando, y a la vez, me mantiene en pie. Pero no sé por cuanto más pueda seguir. Por cuanto más soporte acostarme a dormir y soñar con él. Con sus abrazos y sus besos. Porque es hermoso mientras dura, pero un infierno al despertar. Porque a veces pienso que ya no me quiero despertar, porque creo que ya no me queda empuje. Y sin embargo, agacho la cabeza y aguanto. Respiro, y sigo. Avanzo, soporto, y mantengo la frente en alto. Porque rendirse no es una opción. Ni para mi, ni para él. Porque prometí que de esta saliamos codo a codo, sosteniendonos el uno al otro.
lunes, 12 de octubre de 2015
》TODOloQUEteEXTRAÑOnoMEentraENelCORAZÓN《
Mañana cumplo 20. Va, en realidad dentro de un par de horas. Bueno no, los vengo cumpliendo desde el dia 1 despues de mis 19.
Y para mi es un día más. (Como siempre lo fue) o un dia menos. Pero al parecer para mi pequeño y sencible corazón este año va a ser un poco más difícil.
Todavia me acuerdo perfectamente de su cara mientras me pedía perdón por faltar a mi cumpleaños. Y permiso (en joda, obvio) para irse a Cordoba a una fiesta de la cerveza.
Justo ahora preferiría que estuviera en Cordoba y me llamara por tel a las 00hs para decirme un simple "feliz cumple". Para que yo pudiera escuchar su voz diciendome "hola linda". Intento, todos los días, todo el día ser lo suficientemente fuerte para que nada me derrumbe. Para venderle a todos que puedo con esto y mil cosas más. Que a pesar de todo sigo optimista y feliz. Y realmente es asi la mayoría del.tiempo, pero justo ahora necesito derrumbarme. (Para poder reconstruirme mañana)
Lo extraño tanto que me duele el corazón. Como me dolió anoche cuando volví a poner un pie en ese lugar en el que me abrazo antes de que todo pasara.
Me derrumbo y lloro, toco fondo para poder darme el impulso para salir a flote otra vez. Y así voy, así sigo.
Extrañando. Doliendo.
jueves, 8 de octubre de 2015
viernes, 25 de septiembre de 2015
Lo que nunca dijimos
A ver, por donde empiezo... Ya no te culpo, ni me culpo de todo. Empecé a creer en las culpas compartidas, en que quizá si actuamos de tal o cual forma fue porque el otro había hecho algo previo. Ahora puedo verte como la suma de tus partes, y no con todo malo (ni todo bueno) como te vi en ciertos momentos.
Ahora puedo ver que lo que nos pasó fue en realidad una historia de histeria, en la que eramos dos nenes infantiles que no sabían que hacer con lo que sentían. Y que encima no eran capaces de expresarlo. Te quiero, ¿nunca lo dije, no? Si, te quiero muchísimo. Tanto que no me entraba en el corazón y lo tuve que romper para poder seguir queriendote más todavía. Y nunca lo dije. Nunca te lo dije. (y vos a mi tampoco, obvio). Nunca fui sincera.
Siempre me quejé de que no supieras lo que querías cuando yo no dije nunca que era lo que yo quería. Yo te quería para todo. Si, también para novio, aunque eso me diera terror de solo pensarlo. Y en realidad me daban igual los títulos que creo vos pensaste que eran tan importantes para mi... Yo quería pasar cada segundo de mi día con vos, sin importar lo que eramos. Compartir salidas, y momentos, y no tener que preocuparme por si estábamos hacia 10 o 3 meses. Pero eso nunca lo dije tampoco.
Nunca te dije que fuiste una de las dos personas que me sostuvo cuando nadie lo hacía. Al que le tengo que agradecer haberme animado a dejar eso que no me gustaba para estudiar hoy Teatro. Te tengo que agradecer que me hayas alentado a luchar por seguir lo que siempre amé en la vida. Por haberme dado esperanzas. Pero nunca te dije gracias tampoco.
Já, ¿Y sabes que si dije? Que te odiaba, que eras lo peor que me había pasado, que no te quería ver nunca más. Te reclamé todas esas veces que me estaba muriendo de celos, agarrándome de que no se puede confiar en alguien que nunca te demuestra nada, ni un mínimo de afecto. ¿Y yo? ¿Cuantas veces fui corriendo a abrazarte? No, saludarte con un frio beso era mejor, porque demostrarte que te había extrañado mucho era signo de debilidad. ¡Y me moría por abrazarte!
Fuimos dos idiotas. Yo por no haber sido autentica con vos. Y vos por la misma razón conmigo. No haber sido sinceros. Con lo que nos pasaba, lo que sentíamos y lo que queríamos. Nos quisimos de una manera tan increíble que ninguno supo como manejarlo. A veces hasta pienso que no nos conocimos, porque ni siquiera tenemos la confianza necesaria como para decirnos ciertas cosas.
Porque bajar el orgullo era imposible, porque creo que todavía hoy para vos es imposible aceptar que me extrañas o que me necesitas. Bueno, yo creo haber crecido en esa parte de mi vida. Si, lo acepto. Te extrañe y te quise por demasiado tiempo. Sufrí como nunca lo había hecho. Y abrazarte era para mí más importante que cualquier tipo de pelea que pudieramos tener.
Por alguna razón hoy no pude dejar de pensar en todo esto. En que necesito decirte de alguna manera lo muy importante que fuiste en mi vida. Pero un lado de mi sigue siendo una nena inmadura, y como yo ya te lo demostré de tantas formas, hoy prefiero ponerlo acá y que lo leas por casualidad. Porque decirlo esta demás cuando demostrás el amor que yo te demostré a vos con otros actos más allá de que nunca lo dije. Te estoy dejando ir, de una buena vez.
Hace meses de que me siento así, de que ya no te necesito para respirar como antes. Puedo vivir, ser feliz, y sentir lejos tuyo. Ya no sos ni mi primero ni mi único. Y ahora, sacandome todo esto de adentro por fín le doy un punto final a todo lo que nos pasó. Y lo que no también. Lo que dijimos, y por sobre todo lo que nunca dijimos.
sábado, 12 de septiembre de 2015
miércoles, 9 de septiembre de 2015
Todo va a estar mas o menos bien
Que horrible la sensación de extrañar algo que sabes que no podes alcanzar. Que es imposible.
Lo extraño. Y me encantaría volver el tiempo atrás a una de esas noches compartidas. O a esa tarde. O aunque sea a esa noche antes de que todo pasara. Disfrutar más de su abrazo, de sus besos, y juntar fuerzas para poder soportar todo este tiempo en el que no voy a tenerlos. Ni a sus abrazos ni a sus besos.
Me siento hundida en algo tan pero tan profundo que es imposible ver la salida, aunque sepa que si está. Se que hay salida, y sé que todo es tiempo.
Es tremenda la ironía porque siempre odie el tiempo. Y ahora me esta jugando en contra.
Me gustaría volver atrás a contarme que todo esto que está pasando es necesario y que lo tengo que superar. Decirme que sea fuerte y optimista. Porque justo ahora las fuerzas se me estan acabando.
Siempre voy a dar pelea. Porque rendirse no es opción, pero por favor necesito un descanso para respirar!
domingo, 6 de septiembre de 2015
Me derrito completa yo cuando le doy la mano y siento su apretón.
Mi mundo se cae a pedazos y yo solo procuro tener mil brazos, con mil manos para agarrar todo lo que se cae, cuando en realidad, solo quiero sostener su mano.
Que me sienta, que me reconozca. Que sepa que no está solo, que cuenta conmigo y con mi apoyo en este y en todos los momentos. Que estoy, que lo siento, y que no importa el tiempo que le tome, quiero verlo bien otra vez.
Que no importa cuanto hace, porque en realidad el tiempo no existe. Quiero que todo esto termine y llegue el día de contarle que por alguna razón, es como si supiera que lo nuestro siempre fue así: salvarnos. El a mi, yo a el. Y no sé de que. Y no sé desde cuando. Pero siempre nos salvamos.
Siempre, en todas nuestras vidas. o en las que nos elegimos al menos.
No dejarnos caer, sabiendo que el otro está. Codo a codo.
Como si siempre hubieramos hecho esto mismo, y sabiendo que en realidad (para esta vida) es la primera vez. ¡Que locura!
No sé. Ya nada me interesa en realidad. Ni lo que opinen, ni lo que no opinen. Sé que esto no empezó hace tres meses. No, esto es de antes.
lunes, 31 de agosto de 2015
domingo, 30 de agosto de 2015
El problema es que a veces por más ganas que tenga yo, hay cosas que no puedo publicar. Porque son cosas tan mías que es difícil estar lista para que el mundo (o todo aquel que tenga ganas de leer) vea.
Pero hoy estoy escribiendo a corazón abierto (sin que importe lo que otros puedan decir) sobre eso que por ahora no quiero que nadie sepa.
Hoy se cumplen dos semanas. Dos semanas del momento en el que todo cambió drásticamente.
Hace dos semanas que por lo tanto, no hablamos ni lo veo. Y lo extraño. Eso es lo único por lo que realmente escribo: lo extraño. Quiero abrazarlo como lo hice en su casa, retarlo como lo hice en Wilkenny y gritarle que si me vuelve a hacer pasar por esto le rompo uno por uno todos los dientes.
Quiero que llegue ya el día en el que todo esto sea un recuerdo, un pasado al que de ninguna manera voy a querer volver. Quiero que llegue el día en el que abra los ojos otra vez. Cuando decida. Cuando sepa si se olvidó de mi, si no o si no va más.
Y sin embargo, lo único que me queda es esperar. Y la espera desespera.
¡Que el tiempo vuele, por favor!
miércoles, 26 de agosto de 2015
Lo que pasa por algo pasa, y lo que no... también.
En cualquier otro momento, y con cualquiera de mis otras yo, todo hubiera sido motivo suficiente para desmoronarme, para gritar "porque a mi?" y llorar.
(Si lloré)
Pero justo ahora, diez días después de lo ocurrido puedo decir que las cosas están sucediendo justo como tenían que suceder.
No dejo de pensar en que esto esta íntimamente relacionado con lo que me fue pre-dicho en mis lecturas acayicas. ¿Como puede ser sino, que todo esté sucediendo así? Son caminos que tal vez hay que pasar, dice Callejeros.
¿Como hacer para evitar pensar que a todo esto me tengo que enfrentar para entender que tengo que vivir ya, y ahora? ¿Como hago para hacerle entender a toda esa gente llena de miedo que vivir es lo mejor que les puede pasar? Que arriesgar, ir al frente, plantarse y decir ACÁ ESTOY da más satisfacción que quedarse en el molde por el miedo que dá perder.
Porque no importa lo que yo soy para el, mientras yo tenga bien en claro que lo adoro. Que sin importar lo que pase mañana, hoy me esta pasando esto y no tengo porqué ocultarlo.
¿Como hago para hacerles entender que el no ya lo tenemos todos de entrada, porque en realidad hay que ir corriendo en busca del si?
¡¿COMO HAGO PARA HACERLES ENTENDER QUE NO IMPORTA CUANTAS VECES LAS COSAS SALGAN MAL, TODO VA A ESTAR BIEN?!
Porque si arriesgas nada puede salir mal. Porque si recibís una negativa en realidad es justo lo que necesitabas y de lo que tenes que aprender. Porque caerse, romperse, lastimarse y salir adelante, es también una manera de sentir que estas vivo. Porque para estar quieto para no lastimarse, hay miles de conformistas.
Porque todo esto solo lo entendí despues de que el me dijo "Que no te asuste tan poca cosa si lo que tiene que ser, será". Tener miedo no sirve. Al menos no para los que elijen vivir.
Hay que amar a corazón abierto sin ocultar ni un sentimiento. Hay que ir de frente y decir lo que se piensa, y hacer solo esas cosas que tarde o temprano te van a llevar al lugar en el que siempre quisiste estar. Porque no decir lo que se piensa, no mostrar lo que se siente, y hacer las cosas que te dicen que tenes que hacer es otra manera de estar muerto sin estarlo en realidad.
Porque hoy me paro en frente de todos esos (que como yo antes) solo piensan en sus miedos, y en lo mucho que pueden sufrir y siento lástima.
Porque no importa cuantas veces me lastimen, porque van a ser señales de que respiro, de que siento, y de que por lo tanto pueden herirme. Porque solo pueden romperte el corazón cuando tenes uno que vive y siente.
Porque no vale de nada vivir si en realidad vas a estar midiendo tus movimientos para no caer.
Me río de ustedes y su mundo, en el que no comen cosas ricas porque engordan. Que no se arriesgan por si fallan, y no aman porque pueden herirlos. Yo vivo
miércoles, 12 de agosto de 2015
lunes, 10 de agosto de 2015
no miedos no
que no existen las fronteras, no camines en hilera.
no reprimas tus canciones, no repitas oraciones.
no te entregues de a mitades, no confieses tus verdades.
Atrapada en pensamientos
No quiero planear ni planificar, pero me sale de adentro. Ser espontanea no parece una opción, y ser impulsiva menos. Pero no soy ni fría ni calculadora, no. La base de todo son los miedos: no puedo dejar de pensar en las miles de posibilidades (buenas o malas).
Que pasa si yo me engancho y el no, si el si pero yo no, si los dos pero no dura porque nos aburrimos, si dura pero no demasiado tiempo... si no logro ser feliz.
Intento llevar a cabo una filosofía de vida diferente, y decirme a mi misma ¡DEJA DE PENSAR! pero a veces es tan pero tannn difícil apagar mi cerebro.
Hoy estoy llena de dudas, pero el miedo y las ganas de frenar acá no parecen aparecer. Dudas porque no sé cuanto va a durar esto, ni como va a resultar, pero segura porqué se que quiero que suceda. ¿Contradictorio? Si, igual que yo lo soy.
Yo estaba bien hasta que abrí la boca, y empecé a hablar. Contarle a otras personas lo que me pasa es igual a después tener que escuchar su opinión al respecto... y cuando esta es negativa, a mi me afecta demasiado. (Al igual que me entusiasma cuando es positiva)
Quiero dejar de pensar que lo que otros creen sobre algo es la verdad absoluta que debo tomar para mi vida y mis decisiones. Quiero ir viendo que pasa, y que opino yo al respecto. Y dejarme llevar por lo que creo y siento que tengo que hacer. Tomar mis propias decisiones en base a mis propias ideas y opiniones. Y tal vez equivocarme, pero que sean mis propias equivocaciones.
Ya ni sé lo que escribo y empiezo a divagar. De lo único que estoy segura es de que me gusta, y que la paso bien con él. Entonces: ¿porque me tengo que sentar a pensar en las miles de posibilidades que nos esperan de acá en más? Callate, cerebro. ¡No te quiero escuchar!
martes, 4 de agosto de 2015
No se ni donde empezar, ni porqué escribo. Pero estoy teniendo una de esas noches en las que el insomnio y las ganas de escribir algo te sacan de la cama.
Y todo parece llevarme a escribir sobre lo mismo: LO BIEN QUE ME SIENTO HOY. Conmigo, con el, con todos. Siento que brillo, que me sale luz por cada uno de mis poros. Estoy descubriendo un nuevo mundo con cada paso que doy, un mundo que no es el mismo en el que vivía antes de renacer.
Estoy bien con cada cosa que me propongo hacer, y creo que todo es parte de una misma rueda. Porque a partir de ese día en el que me dijeron que tal vez todo vaya a cambiar en unos 15 años, empecé a valorar mi pequeña existencia de manera diferente. Porque me dijeron "tenes que vivir intensamente". Y aunque todavía no logro acomodar la idea del todo en mi cerebro, es increíble la cantidad de cosas increíblemente locas y lindas que te pueden pasar cuando respondes SI y solo esperas lo mejor de los demás. Pero de verdad, sin miedos ni desconfianzas. Cuando elegís darte y brindarte, sin importar que pretenda ese otro que tenes en frente. (Y hablo de un otro en todo sentido.)
Porque si al chofer del micro le decís "3,50" pensando en que es un forro que te va a preguntar hasta donde vas para cobrarte más, seguro eso sea lo que suceda. Pero si le decís, "buen día" y no te preocupas por lo que el pueda o no responder, todo parece acomodarse. Porque somos energía. Y la energía se atrae a si misma.
Mi vida era negativa, y con mala suerte. Y yo repetía que era yeta. (todavía lo hago ocasionalmente) y convencí a tantos de que lo era que hasta me lo terminé creyendo yo también. Pero no lo soy, solo atraía a todas esas cosas malas, porque yo creía que eso era lo único que podía pasarme. Y me di cuenta de que, la puta madre, no! Cosas buenas pueden pasarme, y me están pasando, y van a pasarme todavía mejores.
Porque todo es cuestión de estar dispuesto a recibir.
La suerte está de mi lado, y aunque odio ponerme tan positivista y espiritual, es la posta y lo que realmente creo. Y me la banco
viernes, 31 de julio de 2015
volver al principio
VOLVER AL PRINCIPIO
Yo no entiendo de rutinas ni de trajes de oficina, no quiero una vida normal. Yo me engancho con cualquiera en esta eterna primavera, jamás la voy a abandonar. Se me acusa de no ser confiable, algo loco, irresponsable. Se me ocurre pensar que se puede cambiar, que podemos VOLVER A EMPEZAR.
(y si el destino nos cruzó, tal vez sea lo mejor)
Volvi a ser yo. (si, ya se, nunca se deja de ser uno mismo). Pero a lo que me refiero es que siento que volvi a nacer, en mi.
Despues del sufrimiento que padecí en la epoca 2011-2012, en el que no me voy a detener ni medio segundo, yo no fui la misma nunca más. Me convertí en lo que fui hasta hace muy poco: una estúpida desconfiada. No fui espontanea ni divertida nunca más. Imposibilitada para dejarme llevar. (todo tenía que estar friamente calculado) Planeaba hasta el minimo detalle, planteaba mis conquistas como una campeona. Pensando que iba a decir y que no, en que cosas iba a mentir, y que cosas iba a inventar.
martes, 14 de julio de 2015
lunes, 13 de julio de 2015
BIENESTAR<>ESTARBIEN
(No estoy intentando decir que no gustar de nadie sea sentirse bien) Solo intento explicar que por primera vez en mi vida descubrí lo que es estar bien con uno mismo, en paz con uno mismo.
Hacia semanas que no hablaba con nadie, ni pensaba en nadie ni tenia la necesidad de hacerlo. Semanas de solo yo, yo conmigo mismo y nadie más.
Y lo repito: sin la necesidad de encontrar un alguien.
Me la pase en eso: de relación en relación(algunas más serias que otras) buscando un no se qué que nunca encontré en realidad. No estaba tranquila conmigo, y creía que la felicidad la tenia que encontrar en un otro, sin darme cuenta que la felicidad, y sobre todo la paz, esta en uno, y que es para compartir con un otro, y no para encontrarla en otro.
¿Loco no? El poder de cambiar mi pequeña e insignificante vida siempre lo tuve yo. ¡Y ahora me siento tan idiota por esas noches de llanto en las que le rogaba al cielo que me cruce en el camino alguien que me salvara! Yo sola me podía salvar.
"Eso es porque estás bien sola" me dijeron mis amigas, y en ese insignificante momento me di cuenta de lo bien que me venia sintiendo todo ese tiempo sin darme cuenta.
Estoy en un momento tan lindo y tan confuso a su vez que me cuesta mucho poner lo que siento en palabras. ¡Estoy bien conmigo! Con lo que soy, con lo que quiero ser, con todo lo que tengo para dar, y con lo que no, estoy bien con mis fantasmas y miedos, porque los sé, los reconozco y enfrento.
Aprendí a enfrentarme a mi misma, a darle batalla a mis dudas y a superarlas airosa.
In your fucking face miedo.
No necesito a nadie que calme mi cabeza, ni mis dudas, ni que me haga sentir segura. Hoy yo misma puedo hacer eso, y el no necesitar, me permite decidir si quiero o no más allá de la necesidad.
Hoy puedo decir que quiero estar con alguien, y no que necesito estar con alguien. Y la mejor parte es que ni siquiera quiero que sea ya: cuando tenga que ser será, porque ahora tal como estoy, estoy bien.
Es increíble las cantidad de cosas que aprendí en lo que va de este bendito 2015 que me tira solo buenas cartas (ya que las malas fueron pocas y no las cuento) y todo lo que aún me falta aprender. Como lo dije cuando recién era primero de Enero, este va a ser un GRAN año. Y todo va a camino a serlo, porque dicen que para estar bien con todo lo demás, primero hay que estar bien con uno mismo... y eso ya lo logré.



