lunes, 4 de abril de 2016

DARIA LA VUELTA AL MUNDO SOLO PARA ABRAZARTE POR LA ESPALDA.

Cuantas veces en la vida tenemos la posibilidad de cruzarnos con alguien realmente ESPECIAL?
Yo antes creia que cualquier persona podia ocupar ese lugar. Que cualquier persona que conociera podia llegar a ser un gran amor, por mas de que en un principio no fuera tan significativo. Pero como me era imposible de imaginar un amor sutil, delicado y que se fuera dando poco a poco, empecé a buscarle a todos los idiotas que conocia su parte especial. La señal, la razón que me diria (aunque recien lo conociera) que él era el indicado. Y tristemente siempre me equivocaba, porque las señales eran forzadas y medio inventadas por mi. Intentaba ver en simples cuerpos huecos, con mirada vacia y alma ausente, al indicado. Y cada vez me desepcionaba un poco más. Hasta casi perder las esperanzas y rendirme a creer que el amor en esta vida, no era algo que yo mereciera. Y casi tuve que perderme a mi misma al borde del abismo para entender que si queria amor en mi vida, tenia que empezar a amarme y aceptarme. Y todo empezó a suceder, casi sin que yo me diera cuenta en realidad. Sin quererlo, un dia en el que no lo esperaba, me crucé con una mirada que no estaba vacia. Me crucé y me perdi en un par de ojos tan transparentes que si te lo proponias, te permitian ver el alma. Sin querer tampoco, vi esa alma. Y eso que hacia tanto me empecinaba en ver en otros, apareció sin que lo forzara. Lo sentí, y no puedo explicar demasiado porque solo fue eso: sentir. Saber que estaba en el momento y lugar correctos, y por sobre todo con quien debia estar. Sentí amor puro a nuestro alrededor. Magia, paz, confianza. Al mismo tiempo que el miedo y la necesidad de encontrar explicaciones se desvanecian. Por primera vez en la vida podia, queria y me salia ser yo misma en toda esencia. Y solo con el tiempo lo entendí: los grandes amores no son para cualquiera, porque hay que estar desintoxicados de todos los males del mundo para poder sentirlos a todo pulmón. Lo que vi en sus ojos la primer noche que compartimos fue un alma. La invitacion a disfrutar de sentir lo que nos estaba sucediendo sin hacer demasiadas preguntas. Y sabes qué? Lo bueno de los grandes amores es que nos obligan a sentir sin escuchar a los miedos.
Nos invitan a ir por más, siempre. Si me preguntan, eso fue lo que vi la primera vez que lo miré a los ojos: UN GRAN AMOR. Y ahora volviendo a la primer pregunta y con la que empecé a escribir esto: cuantas veces en la vida tenemos la posibilidad de ver un gran amor en los ojos de alguien? Con mucha suerte, y viendo a favor... Una sola. Esto es cuestión de una vez en la vida. Cuantas posibilidsdes de poder volver a sentir por otra persona lo que siento por él? NINGUNA. Y eso nos dá inmortalidad, pase lo que pase. Porque al menos sé que lo que nunca va a terminar es este sentimiento.
Por eso, si alguna vez les sucede, no lo dejen pasar. Porque las posibilidades son de una en un millón. Porque quizá algun dia puedan cruzarce (aunque parezca imposible) con un par de ojos que no se parecen a ninguno antes visto. Porque en una mirada se puede encontrar todo el universo, y que a la vez solo te este mirando a vos. ����

No hay comentarios.:

Publicar un comentario