martes, 16 de agosto de 2016

Un año. Hace un año recibía un último mensaje: "que lindo fue cruzarte". Y para cuando mi respuesta llegó, todo en realidad ya había pasado. La serie que habíamos empezado quedo estancada, despertarme con tus buenos días dejó de ser costumbre y las noches eternas lloraban. Hace un año yo cambiaba el saber que habías hecho en el día, por un frió y seco parte médico. Cambiaba la respuesta a mi "como estas?" de "bien y vos?" a "sigue estable". Hace un año perdía tus besos, tus consejos, tu manera de hacerme sentir segura.
  Hace un año todo mi mundo se caía a pedazos en un solo segundo con simples palabras: "tuvo un accidente en la moto". 
  Lo primero fue la desesperación, el llanto, la angustia. El miedo irrefrenable a perderte. A no verte más. Llanto, a mares. Como nunca antes había existido en mí. Noches enteras sin poder dormir preguntándome que era lo que debía hacer. Preguntándo porqué a mi. Preguntando a la nada porque a nosotros.
  La angustia empezó a mezclarse con la esperanza poco después, y yo empezaba a caminar (a levantarme) a ser valiente. Y aunque me sentía perdida y sin rumbo, todos los caminos conducían a vos. El valor apareció vaya a saber uno de donde, y el miedo tuvo que hacerse a un lado. Todas las voces de mi cabeza que me gritaban una y mil veces lo poco que te conocía, lo estúpido que era sentirme mal, y las mil posibilidades con las que me podía encontrar al descubrir que significaba para vos, tuvieron que callarse. Mis dudas tuvieron que hacerse a un lado, porque era el amor que sentía el que se estaba abriendo paso. Y no, no lo puedo explicar, pero te quería tanto que seguir llorando en mi cama sola en el anonimato no parecía ser opción.
  Me tomé un micro, caminé unas tres cuadras, subí dos escaleras y casi sin saber como me encontré en una terapia intensiva rodeada de desconocidos. Los nervios me comían el estomago como pirañas, y pensé en salir corriendo porque la inseguridad me estaba alcanzando. No sabía que lugar ocupaba en tu vida, no sabía si me querías ahí, no sabía como presentarme ni que decir. No sabía que tanto iba a doler descubrir que yo era para vos una más. Quería correr lejos, escaparme, esconderme. Pretender que nada de todo esto había sucedido. ¿Y sabes qué? Si corrí... pero en tu dirección. "Soy una amiga". Nudo en la garganta, alcohol en gel en las manos, y valor, mucho pero mucho valor. Coraje. Caminé a donde estabas y justo cuando pensaba que nada podía ser peor, me choqué con tus ojos. Todo al rededor de ellos era caos, pero aún así seguían igual de azules que la primera vez que los vi. Te di la mano, y la apretaste. Y todo el dolor pareció abandonar mi cuerpo por unos segundos.
  Una vez que puse un pie en la calle un mar de lagrimas me inundó, y yo entendí que había una sola cosa que quería hacer en el mundo, y era acompañarte. Siempre. Pasara lo que pasara. Quería estar al lado tuyo en cada paso, en cada momento. Quería volver a verte de pie, te tomara el tiempo que te tomara. "Vamos a salir de esta" te dije.
  Un mes después te alejaste 108 km. Y la ciudad Belén de Escobar se hizo moneda corriente. El valor otra vez fue necesario: para tomarme 4 micros en un viaje de 8 hs o manejar sola por una autopista para poder verte. Y los miedos una vez más tuvieron que hacerse a un lado, para que las tarde llenas de largas caminatas y Dread mar i sonando una y otra vez pudieran pasar. Hay algo que nunca voy a poder arrancar de mí y es el olor que había en los pasillos de ese nuevo lugar. Donde te vi progresar tanto. Donde te pusiste de pie, caminaste para después correr. Donde volví a sentir tu abrazo. Donde me dijiste te amo. Pasé primavera, verano y otoño recorriendo esos pasillos con vos. A veces de tu mano, otras sin que me registraras siquiera. A las patadas, o llenos de amor. Pero los recorrimos, los transcurrimos, los pasamos y sobrepasamos. Y para cuando volviste a nuestra ciudad, todo parecía ir de maravilla. No eran visitas de una vez por mes, sino de cada semana. De tardes completas. Pintando mandalas. Dibujando hojas en blanco, llenándolas de color, hablando solo con la mirada. Escuchando al Indio, a Dread, pero también a Pablito Lescano. Riendo a carcajadas con tus locuras, tus berrinches, tus enojos. Bailando juntos, burlándonos de las estúpidas circunstancias. Y todo parecía ir encaminado... pero entonces fue cuando yo me perdí. Perdí mi valor, y mi fuerza. (Y casi te solté la mano). "Ya no puedo ser fuerte por lo dos" te dije para luego desaparecer por todo un mes. Un mes completo en el que la angustia me arrastraba por el piso, me abrazaba, me levantaba y me empujaba a la vez. Un mes para entender que por más de que quisiera, no podía cambiar nada de lo que había pasado. Para ver, sentir en carne propia que esto era lo que nos tocaba vivir. Y creí que la solución era dejar de verte, que quizá así la angustia iba a desaparecer, se iba a hacer humo. Pero el llanto nunca dejó de venir a buscarme por las noches, y ahora también me buscaba durante el día. Y cuando estaba a punto de caer en un pozo hondo y profundo, verte a los ojos me trajo de vuelta.
  Tan azules. Tan transparentes. Trasmitiéndome tanto amor. Por favor, nunca dejes de mirarme de esa manera. Nunca. Por que se me llena el mundo de color. Volví a verte, volvimos a una tarde llena de risas y complicidades. Y casi me derrito de tanto amor.
  Por eso me levanto todos los días y afronto el mundo. Eso lo que intento rescatar cada día. Podría enojarme, llorar, gritar y patalear. Podría preguntar porque a mi, porque a nosotros, y tirar todo por la borda. Sentirme otra vez vacía, desecha, deprimida. Podría sentarme a recordar todo lo lindo que era el mundo antes de tu accidente y ahogarme en lagrimas cada día por el resto de mi vida.
  Podría rendirme al dolor, o podría simplemente disfrutar del instante feliz en el que llego y veo como la cara se te ilumina al verme. Disfrutar de tu sonrisa, y agradecer que hace un año no me abandonaras para siempre. Agradecer que fui capaz de vencer mis miedos y entrar a esa terapia para mirarte a los ojos y sostener tu mano por 10 minutos. Agradecer que a pesar de todo si miro para el costado, seguís estando justo al lado mio. Tomándome de la mano.
  Fue un año muy pero muy duro. Fue demasiado agotador, demasiado sufrido. Demasiado crudo. Fue un año duro, si. Pero al fin y al cabo, fue también un año juntos, codo a codo como te lo prometí aquella vez. Vos dale para adelante, que yo te sostengo, yo te doy mi fuerza, yo te mantengo vivo. Te prometo que con cada respiración que des vas a sentir que valió la pena, que todo valió la pena.
   Te adoro, como no puedo ni siquiera explicarte. Y espero que a pesar de todo hoy, seas feliz. (Yo lo soy, solo por saber que existís) Disfruto de saber que sos real, de que después de haber sufrido tanto, al menos ahora estamos un poco más cerca de eso que parecía tan lejano. Gracias una vez más por elegir pelearla.

 {brillaba en la tormenta, y sonreía: y acá me ves todavía.} alladotuyosiempremevasaencontrar

martes, 9 de agosto de 2016

amiga

  Hoy el mundo se siente tan... contradictorio. Yo lo siento tan pero tan enfrentado, tan feliz y enojada, brillante y gris. Y es que en realidad debo ser yo la contrariada, la difícil, la rebuscada.
  Me gustaría decir que estoy totalmente feliz, pero creo que en algún punto nunca va a ser así, creo que siempre existe en todos esa cuota de tristeza ((aunque no nos guste)).

  Me di cuenta ((una vez más)) que aferrarse es lo que nos lastima. Que me lastima.
  Aferrarme a lo que pudo ser, pero no es. Al humo, a lo inexistente. A lo que me gustaría. ¿Y sabes lo difícil que es aceptar que eso no va a pasar? Estoy enojada con el mundo, estoy dolida. Me arrebató de un solo saque lo que mejor me hacía solo para hacerme ver que eso en realidad no me pertenecía. Para que vea que nada en este mundo nos pertenece, que el control es una sensación. No controlamos nada, la vida hace de nosotros lo que se le antoja. Me duele. Me quejo, me enojo. Me niego a aceptarlo también. Y cada vez que lo hago caigo en la cuenta de que con tales sentimientos solo me lastimo a mi misma. Que seguir enojada por lo que no fue me impide ver lo que está sucediendo justo frente a mis narices. Por eso todo es contradictorio. Por eso todo parece tan oscuro y brillante a la vez. Por que una parte de mi quiere seguir aferrada a lo que no fue, y la otra quiere salir corriendo atrás de lo nuevo.

 (( - ¿Y vos que sos de él? 
     - Una amiga. ))

viernes, 5 de agosto de 2016

Pintar

 
  Me duele la espalda y es por haber estado todo el día lijando las paredes de mi pieza. Se me ocurrió que la quería pintar de otro color, que quería cambiar, que ya me había aburrido de ese estúpido celeste que tres años antes me encantaba. Y empecé a delirar, a pensar en lo mucho que me gusta ahora el blanco, en que lo quiero cuanto antes inundando cada espacio, cada rincón. Pero ¿sabes qué? Hoy aprendí que para poder pintar, primero hay que lijar. (Que aburridisimo es, si.)
  Después de que había terminado un cuarto de pared y ya estaba llena de polvo, empecé a pensar en que podía dejar todo ahí, decir que lo había hecho todo, hacerme la tonta y pintar sobre la pintura vieja. Pero, lo que pasa cuando intentas tapar una pintura con la otra, es que tarde o temprano, la nueva se quiebra y la vieja sale a flote y te queres matar. Y ahí si, es doble trabajo. Porque no te queda otra que lijar.
 Lo mismo pasa con el corazón. Te podés hacer la tonta, pero si no te desintoxicas de lo viejo, lo nuevo no tiene espacio. O sí, capaz que si. Capaz logras meterlo a presión. Y durás así, ignorando que la pintura vieja está por un rato, hasta que termina reapareciendo sin previo aviso. 
  Lijar duele. Duele la espalda, las manos, te llenas de polvo, casi no podés respirar. Pero es necesario sacar lo viejo. Necesario para darle lugar a lo nuevo. Porque solo después de estar muerto se puede renacer. 
  Acompañame a estar solo, a desintoxicarme del pasado canta Arjona. Ayudame a lijar, te pido yo.

miércoles, 3 de agosto de 2016

Lo difícil que será el sentarme a esperar que los días pasen.

  Ya ni siquiera sé que es lo que quiero escribir. Escribí tanto y sobre tantas cosas con relación a vos que me parece que se me terminaron las palabras. Pero no, con vos siempre hay más. De algún lugar surge otra vez la necesidad irremediable de hablarte, decirte, contarte sin que nunca llegues a saberlo en realidad.
  Que te extraño es ser repetitiva. Pero ahora eso es diferente, más complejo, mucho pero mucho más difícil. Me estoy consumiendo a mi misma para no ceder a mis propias súplicas e ir a verte. Y es complicado porque la que tiene el poder decisión soy yo misma. No encuentro la forma de llevar adelante todo esto sin hundirme en el dolor.
  Podría ir. Podría verte. Podría sacarme las ganas, y dejar (por lo menos por un rato) de extrañarte. Pero no puedo. Simplemente porque esto dejó de ser sano hace mucho. Y sé que vos no tenés ni idea pero es horrible no poder compartir todo eso que querés con la persona que amas. Entonces verte se volvió sufrimiento al igual que no verte. Sufrimiento porque todo eso que yo quería compartir con vos (y solo con vos) lo tuve que tirar al tacho. Me lo tuve que tragar, olvidarmelo. Y no puedo, intento y no puedo. Volves a mi cabeza una y otra y otra vez. Escucho tu voz en los estúpidos audios de whatsapp, releo conversaciones y me acuerdo de como me tratabas, de todo lo lindo que era pasar el rato con vos y te juro que me desmorono.
  Fueron demasiados meses amor, pasaron demasiadas cosas. Y aunque me quiera alejar, apareces a cada rato en un recuerdo a decirme una vez más que como vos no hay dos. Me siento tan tironeada. Quiero que el tiempo vuele. Quiero que te reconstruyas y me vengas a buscar. Te quiero esperar. Te quiero conmigo.

domingo, 24 de julio de 2016

[con o sin razón no me animo a perderte] A donde voy sin vos?

 Sos lo mas parecido al amor que conozco. Y aunque no tendría porque ser para siempre, no puedo dejar de pensar en que puede que sea así. Que en realidad lo nuestro nunca fue coincidir. Aceptar que hasta acá llegamos.
  Duele tanto que no dejo de llorar. Cada cinco minutos corro a encerrarme, a estar sola. Al baño, a mi piesa, a cualquier lugar en el que las lagrimas puedan irse de mi cuerpo sin que nadie me haga preguntas. No quiero contestar preguntas, solo quiero llorar hasta hacerme agua. Hasta desaparecer.
  Me duele pensar que no hay nada que yo pueda hacer. Y si, perdón amor, me estoy rindiendo. Yo, la misma que te pidió mil veces a vos que no lo hicieras, me rindo. No doy mas, te juro que no. Estoy tan pero tann cansada. De esperar, de sufrir, de llorar. No puedo bancarte mas en esta, y me duele mas a mi que a vos, pero no puedo seguir destruyéndome a mi misma para armarte a vos. Justo ahora yo te necesito completo, más que nunca necesito tu fuerza y tu valor. Pero vos apenas podes con lo que te pasa, y si tengo que elegir a quien de los dos salvar, la respuesta siempre vas a ser vos. Te elijo por sobre todo.
  "Ya no puedo seguir siendo fuerte por vos, encontrá tu propia fuerza" te dije la ultima vez que nos vimos. Ojalá todo fuera mas sencillo. Ojala no necesitara hacer esto, ojalá esta entrada se tratara de lo felices que somos. Pero llegamos hasta acá, y lo que no se puede cambiar se debe aceptar.
  Esta es mi despedida. Y mi rendición. Me rindo, y me duele, pero no quiero seguir sintiéndome tironeada. Te estoy dejando ir, amor. Lo que más deseo en el mundo es que puedas encontrar por vos mismo toda esa fuerza que yo no pude seguir trasmitiendote. Ojalá seas siempre muy feliz.
  Ojalá algún día despertemos y entendamos que esto fue necesario. Ojalá algún día todo esto valga la pena, el llanto, el dolor que nos toca hoy. Te amo, y eso no va a cambiar.

 Acá estoy despidiéndome (marcando tu rencor, lo sé) estoy confiado que el tiempo nos dirá que así estuvo bien. 

martes, 19 de julio de 2016

Desperté

  Me gustaría no estar triste, pero a veces es necesario. 
  Me gustaría que todo fuera diferente, pero es necesario que sea así. Necesitamos sufrir para aprender y aunque suena cruel, es simplemente lo mejor que puede pasarnos. Sufrir, desgarrarse y sangrar. Porque morir es el paso anterior a renacer. 
  Hoy me gustaría poder decirle te amo sin tener que llorar después. Sin sentirme tan sola. 
  No es suya ni mia la culpa, pero igual llegamos hasta acá y ahora no sé muy bien para donde agarrar. Y ese estúpido miedo idiota a equivocarse. No le tengo miedo a sufrir, a morir, a desgarrarme. Lo que me da miedo es que el sufra, muera y se desgarre. Me da mucho miedo provocarle dolor. Y estoy igual que hace años, dejando ir a los que quiero solo porque soy como un cactus y sé que en cuanto se me acerquen van a sangrar. El karma más grande con el que cargo. Lastimar a los que amo. 

  Es mejor para vos, que hoy yo no sea nada. Y salí, caminé buscando las palabras para hacerte entender que de mi te alejaras. Hoy para tí, es mejor estar lejos de mi. Ay amor, vas alejarte. Hoy vas a odiarme. Para salvarte, voy dejarte ir. 

domingo, 17 de julio de 2016

aparecé decidí ayudame

El amor y el sexo nunca son como los ves en las películas. (puede que mejores o peores, pero nunca como te lo pintan). Pero eso es algo que aprendes con el tiempo, con las experiencias. Te la das contra la pared una o dos veces y aprendes que no todo es tan lindo ni tan ideal. Y entendes que estar con alguien no implica solo quererlo, porque con amor no alcanza. Y te lastiman, una, dos, mil veces. Y empezas a desarrollar en vos patrones, muros, formas de evitar (aunque sea inevitable) que eso te vuelva a pasar.
  Así fue como yo empecé a generar una tendencia a la huida. Salir corriendo, escaparse. Dejar todo sin mirar atrás. Cuando se me acercaban demasiado, cuando algo no me gustaba, cuando todo pintaba para mal. Hacia el bolso y me las tomaba. Empezaba de vuelta, de cero en un nuevo lugar.
  Por eso me gustan tanto los amores intensos, verdaderos, fuertes. Porque haces sin dudar eso que toda tu vida dijiste que no harías. Todo eso que nunca hiciste.
  Yo tendría que haber salido corriendo, pero por alguna extraña razón no pude. No pude hacer eso que era lo más sencillo del mundo para mi. ¿Porque no pude? Rompí con mi patrón, con eso que yo usaba de coraza de protección. No me escapé. Y al no hacerlo me encontré con todo un mundo nuevo que no tenía idea de que existía. Aprendí mucho. (Sufrí también) pero lo más importante es que cambié, pudiendo hoy asegurar que la que se escapaba... ya no existe.
  Por eso ahora me cuesta tanto decir ya fue. Porque antes era la frase que me decía, la que me repetía para no sentirme mal. Ya fue, esta mejor sin mi. Si soy un desastre, ¿para que me voy a quedar?. Le estoy haciendo un favor.
  Justo ahora simplemente no puedo salir corriendo. No puedo decir ya fue. No me sale. Por primera vez en mi vida, quiero quedarme aunque siento que me tengo que ir. Y, ¿como hago? Siento adentro que es el momento de pegar la retirada, y mis pies no se quieren mover de donde están. {a contra mano como de costumbre}
  "Ya no puedo ser fuerte por los dos" le dije. Y lloramos. Ya no puedo sostener yo sola todo lo que se derrumba. Y aunque quisiera, ya no es parte de lo que tenga que hacer.
  Es devastador sentir adentro que todo lo que tenías para dar, ya está sobre la mesa, y que ahora (nada de lo que hagas) es necesario. Siento adentro que ya no me necesita, ni yo a él. Y eso da margen de maniobra para solo dos cosas: elegir quedarse o salir corriendo.
  Y la que yo fuí ya estaría cerca de Ushuaia, pero la que soy no está segura de poder dejar todo atrás.
  Decime que hago porfavor.

martes, 12 de julio de 2016

RARO

 Es difícil vivir en un mundo que nos trata de normales. Alguien alguna vez creó un estereotipo de normalidad que todos perseguimos sin poder alcanzar. Es que creerse normales es el mayor error. Lo "normal" no existe, todos somos raros. Y entre toda esa rareza, diferente en cada caso, convivimos.
 Nadie encaja con el mundo porque quienes lo crearon se encargaron de hacerlo para que nadie encajara. NUNCA. NADIE. 
  Yo pasé 19 años de mi vida intentando gustarle a todo el mundo. Más que nada en el mundo quería encajar. Estar a la moda y escuchar la música que a todos les gustaba. La verdad es que no me gustaba esa música, y nunca llegaba a estar "en la onda". Era una idea bastante idiota, pero solo lograba hacerme sentir mal. Tanto quería encajar que me puse de novia con el que era "el más lindo del colegio" solo porque a la mayoría de las chicas les gustaba. (¿Como no iba a gustarme a mi?)
  Y me comporté así, como una estúpida, hasta el extremo, hasta que no pude más.
  Casi me pierdo a mi misma, pero lo entendí. No se puede encajar. No hay forma de lograrlo. Y créanme que  esos que se jactan de lograrlo en realidad están mintiendo. Perdí 19 años de mi vida intentando ser alguien que no soy.
  Pero hace casi un año elegí empezar a aceptarme, a quererme, gustarme a mi misma y hacerme feliz. Permitirme disfrutar de todo lo que quiera, no restringirme ni limitarme. Sin definirme. Y no encajo en el mundo, pero empecé a disfrutarlo.
  Y entendí que nunca tendría que haberme esforzado por encajar. Porque no se puede gustarle a todo el mundo. Siempre van a estar señalándote los defectos, y parte de crecer y madurar es entender que eso que odias, es también parte de lo que sos. Como en un yin y yan, un complemento.
  Hoy estoy orgullosa de no encajar, de que a veces me miren como si estuviera loca. Que me miren mal por no ir para el mismo lugar que van todos. Por que en realidad nadie sabe a donde va.
  Todos somos raros. No lo escondas, son tus rarezas las que te vuelven único.

miércoles, 6 de julio de 2016

Jodido estás

Pero lo que realmente me rompe las pelotas es que lo peor todavía no llego. Y te preguntas, ¿qué hice mal? ¡Nada! Sos sólo una mosca que matan por matar. Te jodes si no te moves

 ¿Tiene esto algún sentido? Criticas, criticas, criticas. Bla, bla, bla, bla. No debería ser así, pero me pesa tanto la mirada de mi alrededor. Debería haber aprendido que no puedo gustarle a todo el mundo, y que todas esas razones por las que algunas personas me adoran, van a ser las mismas por las que otros miles me odien. Me critiquen, me ataquen, me destrocen.
  Y en lo único que puedo pensar es en lo fuerte que tengo que ser para sobrevivir, para sobreponerme, para ser yo sin miedo a que otra vez me busquen el error. ¿Porqué el común de la gente es tan injusta? ¿Porque es tan cruel? ¿Porque pierden tiempo en atacarme sin conocerme, cuando podría probar conocerme y entonces odiarme, amarme, criticarme o atacarme, pero con razones? Con verdaderas razones. Me deshice de mi vieja coraza, y ahora estoy arrepintiéndome. A veces me gustaría ser un cero izquierdo, invisible totalmente. A veces me gustaría quedarme quieta sin hacer nada, para que nadie tenga razones para criticar mi accionar. Pero entonces me acuerdo de que si te quedas quieta, entonces te critican por estarlo. Por respirar, por caminar, por lo que sea. Siempre encuentran razones. Siempre defectos. Siempre el error. Váyanse a cagar, yo elijo quedarme con la gente que se sobrepone (como yo) a los errores mundanos que podamos cometer, y vive, comparte y se alegra por los de su alrededor.

 "Pensar es difícil, por eso es que la mayoría de la gente prefiere juzgar." CJ. Jung 

viernes, 1 de julio de 2016

Cuando era chica y mi papá me regalaba monedas creía que mientras más cantidad tuviera, mejor. Y era capaz de cambiar mi única moneda de $1 por dos de 25 centavos. Crecí y entendí que lo que importa no es la cantidad de monedas que tenga, sino el valor que ellas tienen en si mismas.
»lo mismo pasa con los amigos«

domingo, 26 de junio de 2016

Hoy fue uno de los días más lindos de todos esos que compartimos. Volviste a decirme te amo, como siempre, genéricamente como les decís a todos. Pero hoy también me agarraste de las manos, y después de mirarme a los ojos por un rato largo, entre lágrimas lo volviste a pronunciar bajito, casi inentendible. Pero yo te entendí, y sé que dijiste te amo... pero tus ojos gritaban »gracias«. Y yo también casi lloro solo porque no soporto verte sufrir. Mi mundo es caos total, sabes? Pero cuando te miro a los ojos a vos nada parece importarme. Gracias a vos, por lucharla tanto. Codo a codo, sabiendo que el miedo a caer es idiota porque se sostienen el uno al otro.

viernes, 24 de junio de 2016

Lo que fuimos

  Otra vez me encuentro frente a una computadora escribiendo sobre vos. En este mismo blog que tantas veces supo de vos, de las veces que te amé, las que te odié, cuando te superé, y justo ahora, cuando ya no sé que es lo que siento pero igual me empuja a que plasme en palabras lo que adentro mio es imposible de explicar.
  No, no te extraño. Y es loco escribirlo, como si los dedos nos quisieran ticlear las letras para conformar la frase. ¿Dudo? Si, muy a menudo para mi gusto. Pero en ese mísero instante en que creo que te necesito miro para atrás y de repente entiendo porqué es que estamos donde estamos. Entiendo porqué dejé de querer tenerte cerca.
  Por mucho tiempo tenerte (si se puede decir que te tuve) fue divertido. Doloroso, frustrante y casi agotador, pero divertido. Con la montaña rusa de emociones, con lo complicado de querer tanto a alguien que sos capaz de dejar tu vida para no perderlo. Pero, ¿sabes qué? eso no es amor. El apego con el que te quise, el terrible drama de las noches en las que nos peleabamos hasta las lágrimas y la felicidad de que nos volvamos a encontrar, no son amor. Miro para atrás y no puedo creer lo mucho que llegue a quererte, a necesitarte. Siendo capaz de pegarte una patada y salir corriendo, y al segundo siguiente volver a correr pero en tu dirección, a abrazarte, a sentirte. Miro para atrás y te juro que me cuesta entender como todo pudo ser tan pero tan intenso, tan fuerte. Tan destrozador. Me destrozaste. Y me costó tanto armarme otra vez, sentirme completa sin vos.
  Era divertido, te juro que si. Saber que nos podíamos amar con locura y odiarnos a muerte con la misma facilidad. Fuimos un circulo vicioso. Somos un circulo vicioso. Y en todo este tiempo lo que más me cuesta decir es esto: no te quiero en mi vida. Y no, no porque haya otro. No por saber que te tengo que dejar porque me haces mal. No te quiero en mi vida porque lo que sentimos desde hace tanto no es amor. Y me duele, te juro que si, pero es hora de que crezcas justo como yo tuve que hacerlo hace un tiempo. Salgamos de este vicio, por favor. Dejame, soltame, andate. Quiero estar lejos de vos lo que me resta de la vida. Quiero conocer personas nuevas sin la necesidad de tener que compararlas con lo que vos me hiciste sentir. Soltame, por favor. No me obligues a hacer que me odies. Necesitas estar lejos de mí tanto como yo te necesito lejos a vos. Tres años ya pasaron. TRES. Dejemos el vicio.
  Mirá para atrás, dejá de hacerte el superado por solo un rato. Entendé porque fue que nunca funcionamos. Mirá para atrás, y entendé que las cosas son una vez en la vida. Que lo que no fue, difícilmente sea ahora. Por favor mirá para atrás, comprendé porqué dejarnos ir es lo mejor que nos puede pasar. Por favor, cortá eso que nos ata. Yo ya lo entendí, te toca a vos. Soltame

((un día me vas a entrañar tanto, que sabrás que solo se coincide una vez en la vida - Jorge Muñoz))

lunes, 20 de junio de 2016

REPOST

lunes, 17 de noviembre de 2014


Stay, stay, stay.

  Un compañero de ruta. Un apoyo incondicional, un amor sin fin.
  Es difícil explicar que es lo que quiero, porque ni yo estoy segura de saberlo, pero hoy tengo tantas ganas de ganarme el amor de alguien. 
  Hace tiempo yo deseaba con todas mis fuerzas enamorarme, y sin importar que le pasara al otro, amar. Y si, me enamoré y amé... pero no me amaron. Y de eso intento hablar: quiero que me amen de la misma manera que yo amo. O quizá no a mi manera, tal vez quiero que me amen a su manera, pero que al fin al cabo me amen. Quiero conocer a esa persona que va a ser capaz de cualquier cosa con tal de ver una sonrisa en mi cara.
  Quiero que nos entendamos con una mirada, quiero disfrutar de su sonrisa y compartir chistes internos solo nuestros. Quiero dormirme llorando a mares por una pelea tonta y despertarme con una llamada, con una voz que del otro lado del teléfono diga "perdón".
  Y no quiero algo de película. Quiero un amor totalmente sencillo. Alguien que se preocupe por mi y me cuide. Que no quiera verme mal, alguien con quien pasar un domingo de lluvia en un sillón haciendo nada sea un plan perfecto. Alguien que no necesite a nadie más que yo. Y que yo de igual manera, solo lo necesite a él. Quiero conocer a ese que va a ser mi compañero de vida.
  A quien contarle mis triunfos, a quien acudir cuando me derrumbe.
  Quiero escuchar "que linda sos enojada". Quiero ser capaz de querer solo a uno. Y que el amor sea tan grande, que a pesar de irse mil veces, siempre volver. Quiero mil fotos con caras raras. Quiero que todo el amor del mundo entre en un abrazo. Un abrazo tranquilizador.
  Quiero a ese que sea capaz de callar mis miedos y detener mi cabeza, ese que me asegure que soy capaz de lograr cualquier cosa que me proponga. Quiero su apoyo incondicional.
  Ese al que tenga que soportar borracho, o celoso. Hasta enojado. Quiero morir de ternura frente a un simple "estoy celoso porque me muero si te vas con otro". 
  Un estúpido fanático del fútbol con quien discutir porque somos de equipos totalmente contrarios.
  Quiero alguien sentado a mi lado en el cumpleaños de 50 de mi tío más lejano, que se ria conmigo de como bailan mis tias solteronas, alguien que comparta ese tipo de aburrimientos conmigo.
  Quien sea capaz de soportar mis peores mal humores o ataques de celos. Alguien que se quede a mi lado aunque yo pida a gritos que se vaya. (Porque probablemente, solo voy a estar diciendo algo que no siento) Quiero a mi lado alguien que va a tener mi amor y mi apoyo incondicional en todo momento.
  Alguien a quien cuidar y consolar, para el que voy a estar en momentos difíciles. O felices también. Con quien compartir alegrías y derrotas. Quiero ser capaz de decir un TE AMO sincero. Quiero recibir uno en los momentos menos esperados.
  Quiero responder "con los amigos, jugando al fútbol" cuando mi tía pesada me pregunte "y el novio?" 
  Quiero pensar en una sola persona cuando alguien al azar pregunte si estoy enamorada. Y sonreír con recuerdos. Quiero alguien que me abrace. Alguien a quien pelear, y hacer cosquillas. Quiero besos en la oreja, y en el cachete, y en la frente. Quiero alguien que me persiga por toda la casa para devolverme la maldad que acabo de hacer. 
  Quiero alguien que me quiera. Y quiero quererlo de igual forma, quiero compartir ese amor inmenso. Quiero un amor correspondido. Algo que nunca tuve. Algo que muchos si tuvieron.
  ¿Cuando me toca a mi?.
 

domingo, 12 de junio de 2016

 Para mi el amor se parece bastante a esas siestas bajo mil frazadas en el día más frió del invierno. O porque no, a hundirse en agua fresca después de haber soportado por horas mucho calor. Se parece al sol en mi cara, a el mar y las estrellas. 
 Creo que es bastante parecido a beber agua después de haber tenido sed todo el día. Se parece a el placer que se siente cuando llegas a casa y te podes sacar por fin esos zapatos que te apretaban y hacían doler los pies. Se parece a pasarse todo el domingo en cama después de una semana que fue agotadora. Amor es correr para abrazar a alguien que extrañaste por demasiado tiempo. Es lo que se siente en ese instante. Para mi el amor se parece a sus ojos. (Y solo sus ojos). Se parece a eso que brilla en sus ojos cuando me ve llegar. 
  Yo creo que amor es encontrar sin querer eso que no sabías que habías perdido. Llegar a alguien que no estabas buscando, pero que sin embargo siempre necesitaste. Es sentir que extrañaste toda tu vida a alguien que no conocías. Amor es él.

viernes, 3 de junio de 2016

"Y de repente llega alguien que repara tu viejo columpio, lo pinta de colores, le asegura las cadenas y deja de hacer ruido. Entonces, vuelas de nuevo."

  Para volver a despertar, no te olvides: nunca dejes de soñar. 
  Lo loco es que en algún momento creí los cuentos de hadas se podía hacer realidad, que a la princesa la daña la malvada bruja, y que el hermoso príncipe llega a salvarla, haciéndola despertar con un dulce beso. 
  Yo creo que las brujas en realidad son buenas. Y que quizá las princesas no necesitan ser rescatadas. Porque lo loco es creer que la magia no existe cuando esta tan cerca que la podes tocar. Lo loco es que de los cuentos de hadas lo único real es que un dulce beso si te puede hacer despertar. Porque tal vez, y solo tal vez estuviste toda tu vida dormida, y con un simple rose de esa otra boca el mundo se abra ante tus ojos puro y genuino. 

martes, 24 de mayo de 2016

Porque todo lo que sé es que nos dijimos "hola", y tus ojos lucen como llegar a casa. Todo lo que sé es un simple nombre, y que todo ha cambiado. Todo lo que sé es que tu abriste la puerta, tu seras mio y yo seré tuya. Todo lo que sé desde ayer es que todo ha cambiado. Vuelve y dime porqué siento que te he extrañado todo este tiempo. 

sábado, 21 de mayo de 2016

Su mano


  SOLTAR EL MUNDO
  Hace varios días me vengo preguntando que es lo que tiene de especial él, que otros no. Y no puedo encontrar respuestas. No puedo encontrar argumentos válidos para explicar lo que siento.
  Y lejos de dudar sobre si realmente lo siento o no, me puse a pensar también en que es lo que estoy buscando con todo lo que hago. Y otra vez, nada.
  Es que es justamente eso: nada.
  Ya nueve meses se cumplieron y yo sigo firme al lado de alguien que ni siquiera estoy segura de si me reconoce. ¿Porqué? Y pasé por tanto en estos meses, que es difícil decir con exactitud cuando fue que lo empecé a querer.
  La verdad es que no busco justificarme en frente de nadie, porque a mi con lo que siento me alcanza, pero la duda de como es que yo, con todo lo que fui, sea hoy la que soy realmente me intriga. Tuvo que haber existido en algún momento un punto de inflexión, un antes y un después, una razón.
  Y sonrío al darme cuenta que sé exactamente cuando sucedió. Es más, podría hasta dar la fecha exacta: viernes 4 de septiembre del 2015.
  El punto de inflexión, el click y la razón fue cuando me di cuenta que yo quería hacer una sola cosa en el mundo y era sostener su mano. Lo escribí hace mucho en este mismo blog: "Se me derrite el corazón cuando lo veo. Me derrito completa yo cuando le doy la mano y siento su apretón.
  Mi mundo se cae a pedazos y yo solo procuro tener mil brazos, con mil manos para agarrar todo lo que se cae, cuando en realidad, solo quiero sostener su mano" 
  Sostener su mano. Eso fue lo que siempre me propuse a pesar de todo. Estar ahí para él. Sin sentarme a pensar en lo que pudiera pasar después, sin pensar en si el hubiera hecho lo mismo, o si recién nos conocíamos. No pensé en nada, solo sentí que era lo que quería hacer. No soltar su mano en este proceso horrible. Y en consecuencia si solté todo lo demás. Solté los prejuicios sobre mi misma, el miedo, y todas las barreras que la mente quería imponerme. Solté. Deje ir los pensamientos que me repetían incansablemente que yo no tenía porque estar ahí para él solo por que no sabía que era lo que yo significaba en su vida. Solté. Me liberé del miedo a que cuando estuviera bien yo no le interesara. Solté. Me dediqué a una sola cosa y fue a sentir. A seguir mis ideales. A fluir con lo que me pasaba a cada momento. Y fui juzgada tan duramente que hubo momentos en los que me derrumbé también. Pero entonces entendí que no todos iban a estar de acuerdo con mi accionar. Entonces volví a soltar. Y no permití que opiniones exteriores pudieran dañarme. Solté las críticas, y seguí adelante. Y en el camino, esos mismos que no podían entender mi accionar, fueron los que luego me dijeron dulcemente que ellos no hubieran podido. Y en ese momento también comprendí que normalmente se ataca a lo nuevo solo porque se le tiene miedo. Entonces solté también los resentimientos hacia aquellos que no me entendían.  Poco a poco y con esmero solté todo eso que desde hacia tanto me hacia mal. Rompí muros y derribé barreras dejando al desnudo el corazón. Y entonces y solo entonces pude entender que no hay nada que entender. Que no importa cuando nos conocimos, ni cuanto compartimos. Un día, un mes o tres años dan igual. Solté las ideas idiotas sobre como debe ser el amor. Y me permití quererlo sin pensar.
  Por eso no sé que responder cuando me preguntar porqué. Porque en realidad no hay respuesta. Por eso no pretendo defenderme cuando se ríen o me atacan. Porque los perdono por no saber entenderme. Porque me compadezco de ellos que solo se permiten sentir bajo las reglas que dicta la sociedad.
  Hoy estoy segura de una sola cosa y es que me alegra muchísimo haber decido sostener su mano, y haber soltado al mundo, solo porque si hubiera sido al revés hoy sería una más de los que atacan por no poder entender que quizá no todos sentimos ni accionamos igual.


martes, 17 de mayo de 2016

El sin fín

Juego o Ejercicio de improvisación donde situaciones diferentes son transitadas por mismos actores sin final.

+ En cualquier otro ámbito esto sería considerado cruel. Una carrera sin fín, agotadora. Una lluvia sin fín, melancólica. Hasta comer sin fín es insano. ¿Porque entonces no nos cansamos?
Mismos actores, diferentes situaciones. Sin final. Eso somos: todo y a la vez nada +

INTENSIDAD. Un amor tan fuerte. Un odio igual de resistente. Idas, vueltas. Tocar el cielo, y volvernos polvo, todo junto. Entre nosotros no existen medias tintas, porque esto no es para tibios.
Y aún estando segura de amar perdidamente a otro, me es imposible pensar que seria de mi sin esto: sin él y su intensidad. Esa fuerza que nos arrastra hasta juntarnos cuando estamos alejados y nos rechaza cuando nos acercamos demasiado.
  El sin fín de estados y emociones. Con ese noséqué que nos obliga a caer otra vez. A mí, y también a él. A que me busque aún sabiendo que soy todo lo que le da miedo. Y a mí, a caer aún sabiendo que representa todo lo que odio.
  Tan irresistible. Tan simple y complejo a la vez. Algo (no sé qué) nos une. (Y al parecer nos va a unir siempre). Me rindo. Sé que él y yo no tenemos final.
  Viejo karma, no te olvides nunca de volver. (Aunque después nos duela todo) Aunque nos volvamos polvo.
Nada iguala lo que siento cuando tocamos el cielo.
 

domingo, 15 de mayo de 2016

  Hay cosas demasiado difíciles de explicar. No como explicarte porque sentirlo es mejor dice el Pity. Sentirlo. Todo es tan sencillo como eso. Tan sencillo como dejar todo atrás cuando lo veo feliz. Saber que lo que está pasando es una mierda, saber que mil cosas pueden pasar en el futuro (y entender que la mayoría no son buenas) y aunque todo sea demasiado complicado... seguir. Cuando lo veo sonreír mi mundo es más sencillo. Me hace levantar la cabeza y seguir firme en la pelea. Su sonrisa trasmite fuerza. Coraje. Energía. Ganas de seguir aunque duela todo.
  Tan sencillo como que se podría haber muerto. Y sin embargo yo puedo hoy disfrutar todavía de su sonrisa.
Lo explique bien?
No creo. Porque lo que siento cuando lo veo es tan grande que ni siquiera me cabe en el pecho.
  Sentirlo es mejor.
Porfavornodejesdesonreir

lunes, 9 de mayo de 2016

pero algo funciona si estás hoy acá. 

vos sos tan exacta y yo improvisación. 
vivis relajado y yo vivo en tensión
si afuera va todo de mal en peor
si estamos unidos no existe el dolor. 

domingo, 1 de mayo de 2016

ANOCHE

 Ya no me gusta tanto el chocolate como antes, ni pienso que solo cosas malas me pueden pasar. Empecé a escuchar otro tipo de música, y a creer un poco más en la gente y el amor. Sigo saliendo a bailar, pero ya no lo disfruto. No me quiero maquillar, ni cambiar, ni arreglar el pelo. Todos los boliches me dan igual. Pero tomo. Mucho más de lo que te puedas imaginar. Mucho más de lo que tomaba cuando me conociste. Tomo al exceso, y ni el vodka que me quema la garganta al tragar puede ayudar a como me siento.
  También deje de ir a la cancha, o voy muy poco. Simplemente porque no disfruto del fútbol como antes. Duermo mucho, demasiado. Estoy dejada. Nadie me interesa lo suficiente como para animarme a vivir. A salir de mi casa. Todos son tan iguales unos a otros, tan tristes, tan vacíos, tan desconectados. O quizá solo sea yo. Tan triste, tan vacía, tan desconectada. Corriendo desesperada en busca de algo que me devuelva las ganas de sentir.
 Conocí a alguien (y ni te gastes en sentirte mal, porque no significa nada). Solo lo voy a su departamento, a sus previas, a sus besos y su compañía para olvidarme un poco de vos. De lo que te extraño. Pero en vez de olvidar siempre termino cayendo en la cuenta de que el nunca va a poder ser vos. Estoy enloqueciendo.
 Cambié. Mi mundo entero cambió. Y esta es una patética y desesperada manera en la que me propongo rogarte que vuelvas. Volvé amor que te necesito.

martes, 26 de abril de 2016

EL MUNDO PATAS PARA ARRIBA.   

 Domingo. Siempre odie los domingos. Soy muy de salir a bailar los sábados, por lo que las mañanas siguientes fueron siempre bastante complicadas. El domingo fue desde siempre día de malestar. Y no solo por la resaca, sino porque también es el dia en que caigo en la cuenta de que nada es tan lindo ni tan bueno. Siempre me sentí mal los domingos. Tengo tanto sueño que solo me quedo adentro de la cama pensando en la noche anterior, pensando en todo lo que no me gusta de mi vida. El domingo es un día de reflexión, es el final del camino. Como la nostalgia de eso que inevitablemente se termina. Y los mios siempre fueron tristes domingos. Asquerosos domingos. Suicidas domingos.
  Por eso no me sorprende. Tenia que ser un domingo.
  A veces me gusta flashar que en realidad estoy dormida. Que esto es una pesadilla en la que estoy atrapada y que cuando logre despertarme voy a seguir estando en la cama de mi tia favorita, voy a buscar el celular entre las almohadas y cuando lo desbloquee si voy a encontrar un mensaje suyo. Que cuando me despierte el todavia va a estar del otro lado esperando mi contestación. Me gusta (y hasta necesito) pensar que sigo dormida y en realidad estos ocho meses fueron solo un par de horas de mi siesta de domingo.

  Hace rato que me quiero despertar. Y que otra vez sea 16 de agosto, y que todo sea sencillamente distinto. Flasho mil veces con volver el tiempo atrás y llamarlo el mediodia de ese maldito domingo solo para decirle que use el casco. Que no sea idiota, que use ese maldito casco. Que no desaparezca por tanto tiempo, que yo lo voy a necesitar conmigo, que los siguientes meses van a ser demasiado duros si no usa ese puto casco.
  Y aunque estoy en un pesadilla desde ese asqueroso domingo, no hay forma de que pueda despertar. Y solo me queda esperar, y sufrir un poco mas. Uno, dos, mil domingos más. Mil 16 de todos los meses habidos y por haber. Cada tarde. Cada moto. Cada momento. Cada llanto.
  Domingo. Siempre odie los domingos.


viernes, 22 de abril de 2016

amigo

1 año y 10 meses.

  Hace mucho tiempo que quiero decirle esto a alguien, y aunque suena cobarde, nunca me animé a hacerlo. Y no, no es el chico que me gusta. Mucho menos alguien a quien tengo en enfrentar. Es mi mejor amigo. Já. No, que sea mi mejor amigo no hace esto más sencillo.
  La verdad es que a me costó mucho comprender mucho de lo que sucedió hace tanto ya, por lo que soy capaz de ver con total claridad que el todavía no pueda comprender. Y entonces, acá viene lo que le quiero decir hace tanto: no hay nada que entender.
  Desde que todo pasó muchas veces quise abrazarlo y decirle que todo iba a estar bien. Pero nunca lo hice. Quizá por mis miedos, quizá por que él nunca habló conmigo sobre el tema, tal vez solo por la imagen de piedra dura y sin sentimientos que quiere darle al resto del mundo... No lo es, sé perfectamente que no lo es. Sé que si fuera una piedra ya hubiera desaparecido erosionado totalmente por el dolor. Y esa es la segunda cosa que quiero decirle hace tanto: no te aferres al dolor.
   Es un mundo difícil, dice Manu Chao. Es todo una mierda, digo casi siempre yo. Y más en estos casos, mucho más cuando la vida te golpea tanto y tan duro. Pero, ¿sabes que, corazón? Todo esto es solamente para enseñarnos algo, para que aprendamos la lección y dejemos ir el resto. Y eso también te lo quiero decir: si te aferras al dolor, no estas aprendiendo nada.
  Gritá. Llorá. Pataleá. Sufrí también, viví tu dolor. Vaciate por completo, y volvé a empezar. Eso es la vida, levantarse y dar pelea. Cueste lo que cueste, y pase lo que pase. El mundo sigue girando, y que vos te obligues a sufrir cada 22 de cada mes, no va a hacer que las cosas sean diferentes. A veces, hay que elegir soltar lo que nos hace mal. A veces, hay que dejar ir el dolor, para poder vivir lo que nos pase desde el lado menos traumatico.
  Y no te voy a mentir, lo que te pasó es una mierda. Lo que nos pasó fue una mierda. (Porque yo también sufrí, aunque no parezca) Y sé que sabes que lucho todos los días contra los golpes que la vida me sigue dando, con las perdidas y victorias que me tocó vivir. Y como una autentica luchadora también te digo: por favor, por lo que más quieras, no te rindas al sufrimiento. La culpa es quizá el más pesado de todos los sentimientos, nos hace agachar la cabeza y carcomer el cerebro. También te digo esto, y creeme que viene desde lo más profundo del corazón: no fue tu culpa. Aunque te cueste creerlo, aunque creas que lo digo por ser tu amiga. Las cosas sucedieron de esta manera por una razón, Todo en este universo es perfecto y sucede por una razón. Sucede para algo. Y por decisión de los involucrados. Dejá de pedir perdón. Pedir perdón no saca la culpa. Solo vos podés dejar ir la culpa, y proponerte vivir el dolor (que nunca se vá a ir) desde un lugar distinto. Desde un lugar de amor. Desde tu lugar, el que te toca en esta historia. Tenes la fuerza y el empuje necesario, yo creo en vos. Yo se que vos podés. No cargues más con el peso de la mirada ajena, porque la única mirada que te tiene que importar es la tuya. Dejá de juzgarte. Te amo, eso también te lo queria decir. Dale, que yo sigo con vos. No te rindas.

martes, 12 de abril de 2016

(Será como tú quieras, pero así será. Si tengo que esperarte siete vidas más me quedaré colgada de este sentimiento. Por amarte así, es esa mi fortuna, es ese mi castigo. ¿Será que tanto amor acaso está prohibido? Sigo aquí muriendo por estar contigo)

   Soltar. Que karma. Es algo que detesto, es una palabra que detesto. Porque sé que tiene su razón de ser, y eso me pone peor. No me gusta, me cuesta. Porque soy una luchadora incansable, y porque no soy capaz de dejar ir algo porque simplemente no funciona. Yo soy de las que hace que funcione, porque no me sale rendirme. Saco fuerzas de donde no las hay, y sigo. Agacho la cabeza y sigo. Voy. Avanzo y lucho. 
  Pero solo soy capaz de ser así de tenaz cuando lo siento en el fondo de mi corazón. Yo puedo luchar por el amor de alguien toda una vida entera, sufriendo y padeciendo, pero lo tengo que amar con locura. ¿Para que luchar por algo que me genera medias tintas? No. O es exagerado, o no es nada. Y la verdad es que una vez más me encuentro muy confundida. ¿Para donde voy? 
  Hasta hace muy poco realmente creía que tenia un rumbo y una razón de ser, que estaba centrada, equilibrada y sabia lo que quería. Que nada podía sacarme de eje por demasiado tiempo, solo porque estaba en camino a mi verdadera esencia. Pero en algún momento el camino se enredó y desemboqué justo en un laberinto que no se muy bien como superar. Otra vez me siento perdida. 
  Y lo loco, es que me siento justo como hace un año. Desorientada. Sin pasarla mal, pero tampoco bien. Ida, confundida, atormentada. Me siento justo como hace un año. Como antes de conocerlo y que todo cambiara. Otra vez estoy en el punto cero del recorrido, y esta vez no se para donde arrancar. Hace un año, a diferencia de ahora, no sabia donde me encontraba. Ni siquiera sabia que para donde me dirigía no era hacia donde quería ir. (y aunque en ese punto estoy mejor) siento que en vez de avanzar, retrocedí veinte casilleros y perdí un turno. Estoy otra vez atrapada. Y aunque me proponga salir, en realidad no estoy segura de si todavía quiero hacerlo, porque siendo completamente sincera: estoy a la espera de algo. Y no se de que, y no se cuando, pero sigo esperando que "eso" suceda. Algo que no se que es. Estoy a la espera de que suceda algo que no tengo ni idea de como va a ser. Pero de lo que estoy segura es de que va a sacudir mi vida justo como hace un año. 
  Cambios. Con esta palabra ya me amigué. Y ahora los espero ansiosa. Quiero cambios para mi vida. Quiero empezar a fluir y conectar con eso que hace tanto estoy esperando. Quiero que todo esté bien otra vez. 

lunes, 11 de abril de 2016

Quien dice lo que esta bien y lo que se debe
si lo que vale es lo que uno puede y lo que mas nos haga feliz


COMO UN SIMPLE BESO TUYO EN MI NARIZ.

lunes, 4 de abril de 2016

DARIA LA VUELTA AL MUNDO SOLO PARA ABRAZARTE POR LA ESPALDA.

Cuantas veces en la vida tenemos la posibilidad de cruzarnos con alguien realmente ESPECIAL?
Yo antes creia que cualquier persona podia ocupar ese lugar. Que cualquier persona que conociera podia llegar a ser un gran amor, por mas de que en un principio no fuera tan significativo. Pero como me era imposible de imaginar un amor sutil, delicado y que se fuera dando poco a poco, empecé a buscarle a todos los idiotas que conocia su parte especial. La señal, la razón que me diria (aunque recien lo conociera) que él era el indicado. Y tristemente siempre me equivocaba, porque las señales eran forzadas y medio inventadas por mi. Intentaba ver en simples cuerpos huecos, con mirada vacia y alma ausente, al indicado. Y cada vez me desepcionaba un poco más. Hasta casi perder las esperanzas y rendirme a creer que el amor en esta vida, no era algo que yo mereciera. Y casi tuve que perderme a mi misma al borde del abismo para entender que si queria amor en mi vida, tenia que empezar a amarme y aceptarme. Y todo empezó a suceder, casi sin que yo me diera cuenta en realidad. Sin quererlo, un dia en el que no lo esperaba, me crucé con una mirada que no estaba vacia. Me crucé y me perdi en un par de ojos tan transparentes que si te lo proponias, te permitian ver el alma. Sin querer tampoco, vi esa alma. Y eso que hacia tanto me empecinaba en ver en otros, apareció sin que lo forzara. Lo sentí, y no puedo explicar demasiado porque solo fue eso: sentir. Saber que estaba en el momento y lugar correctos, y por sobre todo con quien debia estar. Sentí amor puro a nuestro alrededor. Magia, paz, confianza. Al mismo tiempo que el miedo y la necesidad de encontrar explicaciones se desvanecian. Por primera vez en la vida podia, queria y me salia ser yo misma en toda esencia. Y solo con el tiempo lo entendí: los grandes amores no son para cualquiera, porque hay que estar desintoxicados de todos los males del mundo para poder sentirlos a todo pulmón. Lo que vi en sus ojos la primer noche que compartimos fue un alma. La invitacion a disfrutar de sentir lo que nos estaba sucediendo sin hacer demasiadas preguntas. Y sabes qué? Lo bueno de los grandes amores es que nos obligan a sentir sin escuchar a los miedos.
Nos invitan a ir por más, siempre. Si me preguntan, eso fue lo que vi la primera vez que lo miré a los ojos: UN GRAN AMOR. Y ahora volviendo a la primer pregunta y con la que empecé a escribir esto: cuantas veces en la vida tenemos la posibilidad de ver un gran amor en los ojos de alguien? Con mucha suerte, y viendo a favor... Una sola. Esto es cuestión de una vez en la vida. Cuantas posibilidsdes de poder volver a sentir por otra persona lo que siento por él? NINGUNA. Y eso nos dá inmortalidad, pase lo que pase. Porque al menos sé que lo que nunca va a terminar es este sentimiento.
Por eso, si alguna vez les sucede, no lo dejen pasar. Porque las posibilidades son de una en un millón. Porque quizá algun dia puedan cruzarce (aunque parezca imposible) con un par de ojos que no se parecen a ninguno antes visto. Porque en una mirada se puede encontrar todo el universo, y que a la vez solo te este mirando a vos. ����

martes, 15 de marzo de 2016

Llegaras cuando vayas más allá del intento. 
Llegaremos a tiempo.
 

viernes, 4 de marzo de 2016

alguien

 Siempre ame soñar. Y muchos de los que me conocen podria decir que lo que mas me gusta es dormir, pero no, todos se equivocan. Lo que amo de dormir, es soñar. Perderme en realidades diferentes. En un lugar en el que puedo ser feliz sin pensarlo siquiera. Por eso cuando la tristeza me inunda solo me dedico a dormir, porque es la forma mas sensilla de anesteciarse. De ser feliz, sin sentir en realidad.
  Cuando la realidad es tan cruda y amarga, cuando ya no podes soportar una sola desgracia más. Anesteciarse. Como si eso solucionara algo, que idiota.

  Hace rato deje de dormir cada vez que me siento mal. Ahora la tristeza, solo me genera insomio. Ganas de resolver lo que sea que me este jodiendo la vida, para seguir adelante. Porque me volvi una luchadora. Porque avance, porque creci. Y decidi que cambiar era mi mejor opción.
  Y por que hoy soy una luchadora es que escribo esto. DESPIERTEN. Por favor.
  A los que escribo, saben perfectamente quienes son. Arriba, adelante, hacia la realidad por más dura que sea. Escapar nunca es una solución. Es una evacion. No evadan, enfrenten. Haganse fuertes frente al miedo. Esta es su lucha, y tienen que ganarla. Como sea. Dejen de dormir, dejen de soñar. Ese no es su lugar, la realidad los necesita. Vivos, fuertes y por sobre todo, presentes. Ese lugar en el que tan comodos estan, no es su lugar. Vuelvan. Busquen hasta cansarse el camino de vuelta, porque si llegaron hasta ahí, estoy segura de que existe un retorno. Tienen que despertar. Hacerse cargo de lo que les pasó, y pasa. De su realidad, de lo que les toca vivir. Porque la cobardia es detestable.
  Y no voy a mentir, la vida es una mierda. Y todo lo que nos pasa es una mierda. Y la vida no deja de golpearnos, ni por un raund. Pero eso es el exito: levantarse y dar pelea. Hasta que las piernas no den mas, hasta cuando ya no podamos más. Levantarse y dar pelea. Porque para eso venimos. Para demostrar que los que de rinden, son los debiles que no encuentran sus razones para luchar.
  Facil no es, pero imposible tampoco. Y dia a dia, las piedras se hacen cada vez más grandes y las piernas estan cada vez más cansadas, pero se convive con la tormenta. Se sufre, se aprende y se sigue. Eso somos, la cantidad de heridas que logramos sanar y hoy son cicatrices.
  Yo se que tienen la fuerza necesaria. Y frente a la comodidad que deben sentir en ese lugar en el que estan, el mundo que yo tengo para ofrecer es una bosta. Si, aca sufrimos. Mucho. Y todo parece cada vez peor. Pero yo, prometo intentar hacerlo un mundo mejor. Para mi, para ustedes y para todos. Despierten. Levantense. Esa cama no les va a hacer vibrar el alma. Por mas comodo que sea el lugar en el que estan, puedo asegurarles que nunca van a sentir la intensidad de este mundo, del real. Por que aca, el sufrimiento, pero tambien la felicidad, son eso: reales. Vamos, arriba. Es tiempo de despertar.

viernes, 19 de febrero de 2016

Cuatro años.

Cuando todo estalló yo era solo una nena. Que solo se preguntaba mil ¿Porque's? hundida en un mar de lagrimas. Tan chiquita y frágil, tan falta de fuerza que no supo como soportarlo. Tan destruida. Como esa mañana cuando lo supe. Como esa tarde cuando te fui a despedir y estabas dormida. Dormida para siempre.
  Hoy ya pasaron 4 años. Cuatro. Parece mentira.
  Y todavía duele. Duele porque siempre va a doler. Pero a veces el dolor puede convertirse en algo hermoso. A veces, y con mucha fuerza de voluntad, lo podés transformar en ganas de seguir. Y eso es lo que quiero contarte hoy amiga, contarte todo lo que me enseñaste con tu partida.
  En un comienzo y como debes imaginar, fue muy duro. Solo tenia 16 años, y mi vida se volvió un caos cuando me enteré que estabas en ese hospital. Te lloré. Mucho. Tanto que ahora hasta me parece absurdo. Lloraba todas las noches pensando en que hubiera pasado si nada pasaba. Si seguíamos como siempre.
  Y miraba fotos, y vídeos. Y la angustia es mala compañera. Y todo lo que veía a mi alrededor era inútil, hasta idiota. Y no quería salir de casa. Y no quería hacer nada. Y solo quería dormir. Dormir. ¡Que estupidez! Pero es que yo nunca había sufrido en mi vida, ¿entendes? Nunca. Yo creía que sufría, pero eran idioteces, cosas vacías y sin sentido. Porque sufrir enserio, eso lo conocí con tu partida.
  Pero pará, porque no todo fue malo. Y aunque todavía hoy siga llorando cada 19 de febrero, aprendí a sentirte desde acá. Aprendí que tu tiempo y mi tiempo no tenían porque ser iguales, y que donde estés estas bien. Que fue lo que elegiste, y que aunque físicamente ya no te vea, te llevo en el corazón. Conmigo, siempre. Como un recordatorio de encerrarse en el dolor no es la solución.
  Aprendí a quererte dejandote ir. A quererte sin retenerte. A que duela, sin que eso me hunda.
  Y ahora soy feliz. Eso también te lo quiero contar. Porque espero que vos lo seas donde sea que estés. Porque te lo mereces. Porque sé que lograste la paz que acá tanta falta te hacia. Porque me alegra el corazón imaginarte feliz.
  Hoy ya se cumplen 4 años de ese terrible día que tanto me enseñó. Y sigue doliendo si. Pero las lagrimas son mitad de tristeza, y mitad de felicidad. Porque entendí que es mejor valorar el tiempo compartido, que pensar en que no pudimos compartir.
  Te amo Aylu, como siempre. Y espero que nos volvamos a encontrar.

jueves, 18 de febrero de 2016

  Los mensajes del universo llegan siempre de formas camufladas. Lo que lo hace divertido, porque presentan un desafío. Eso que necesitas, puede que este ante tus ojos y no lo estés viendo.
  Hoy a mi, me llego en forma de imagen y a través de un amigo:
"Agradece tus dones". Linda, ¿no? Nunca lo había pensado como algo que era necesario agradecer. Pero un don es algo que se regalo, algo que te llega de arriba, y que aunque no podes elegirlo a gusto, si es exactamente lo que iba con vos. 
  Yo me considero una privilegiada en esta vida, por poder tener acceso a sucesos no acontecidos. Y aunque no pienso explicar demasiado que significa esto simplemente porque me parece un dato secundario... el universo me permite ver pedazos de un futuro todavía no sucedido que esta en proceso de creación. ¿No es increíble? Y aunque todavia estoy aprendiendo a manejarlo, y aunque a veces lo que se me presente en frente pueda ser un tanto traumatico, muchas de las otras veces son momentos de felicidad, o momentos dificiles por los que yo o alguien va a transitar, y que son necesarios. Y a eso es a lo que voy. Todo es parte de un plan perfecto. Y hoy, y en esta humilde entrada de blog, quiero agradecerle al generoso universo, por permitirme espiar por una pequeña rendija todo eso que aún no sucedió. Porque es lo que siempre quise. Porque siempre quise saberlo todo, y se me dió la posibilidad de llegar a eso que nadie puede llegar aún, solo porque aún no sucedió. Gracias, gracias GRACIAS. Soy una agradecida al mundo, a la vida y al universo. Y a mi misma, porque dia a dia me permito ser más conciente y llena de amor, llena de luz. Otra vez, gracias. 

  

viernes, 12 de febrero de 2016

No salgo a buscarte, porque sé que corro el riesgo de encontrarte.

 Sos el que nunca se . Como un vicio que quiero, pero no se como dejar. 
 Y ahora tus abrazos recorriendo mi memoria. Y las ganas de sentir uno otra vez. ¿Loco, no? Después de todo lo sucedido y el dolor que me causaste todavía tengo ganas de abrazarte. Já. ¿Que será lo que tienen esas personas que son debilidad aunque pasen años? Porque eso sos. Un vicio, una debilidad. Al que sé que no quiero en mi vida, pero que igual no puedo evitar sentir. 

sábado, 6 de febrero de 2016

"Tu tarea no es buscar el amor, sino simplemente buscar y encontrar dentro de ti todas las barreras que has construido contra él." Rumi

viernes, 5 de febrero de 2016

Aunque cueste

   Me cuesta mucho escribir esto en realidad. Pero igual te lo quiero escribir.
   Yo no tengo fotos lindas juntos. Ni soy tan valiente como para ponértelo en el muro de facebook y que todo el mundo lo lea. Podría hasta decir que no lo hago público porque no necesito que nadie sepa todo lo que me pasa a mi adentro pero... pero sería mentira. Yo si quiero que alguien sepa todo lo que me pasa adentro, y ese alguien sos vos. Y no sé si algún día vas a llegar a leer esto, pero supongo que me lo tengo que sacar de adentro.
  Tampoco tengo historia larga que nos una. Casi no tenemos recuerdos en común, y nos conocemos un poquito, asi como por arriba. No conozco a tus amigos, o solo a unos pocos. Conocí a tu familia bajo estas circunstancias (y no son las que me gustarían).
  Nunca fuimos al cine por ejemplo. Y nunca terminamos de ver esa serie que me hiciste prometer que iba a ver solo con vos. Que dicho de paso, no miré. Y me estoy muriendo de intriga.
  Yo no puedo asegurar cuanto me queres ni las demostraciones de amor que tuviste para conmigo, porque no tuvieron tiempo de existir siquiera.

  Por eso te escribo acá, donde pocos lo leen: porque lo único que tengo es lo que yo siento.
  Muchos (por no decir casi todos) no pueden entender como fue que hice para actuar como actué. Me lo dicen casi envidiando mi accionar, y sintiendo que ellos nunca hubieran podido.
  A todos les contesto que ni yo se lo que hice en estos seis meses. Solo me deje llevar por lo que tenia ganas, por lo que sentía que quería hacer. Y quería verte. Así que iba a la clínica. Y después quería verte otra vez, entonces iba al FLENI. Sin sentirme obligada. Sin hacerlo esperando que algún día me devolvieras algo. Yo solo lo hice porque yo lo sentía así. Respondiendo a lo que me hacía bien.
  Vos. Eso era lo que me hacía (y hace) bien. Verte sonreír, progresar, avanzar en tan poco tiempo y con tantas ganas. Ver en vos ganas de seguir.
   Escribo porque en realidad quiero dejarte en claro (si alguna vez lees esto), que no me debes nada, que lo hice por puro amor que te tengo. Que lo hice por mí, y no por vos. Y que lo único que me mantuvo en pie este tiempo fue el querer verte ser feliz otra vez.
  Por eso escribo, porque si intentara decirlo solo lloraría como una idiota. Porque a mi, y aunque no parezca, la mayoría de las cosas me hacen llorar.
  Escribo porque en realidad, me importa una mierda quien lo lee. Porque acá, en mi blog, en mi lugar, en donde yo me siento segura, ninguna cantidad de me gusta o comentarios pueden condenarme.
  Te quiero, Pablo. Y te quiero bien, por encima de todas las cosas. Por encima de lo que sea que puedas decidir. Y quiero más que nada en este mundo, que seas feliz. (eso me incluya, o no). Fuerza, amor! que falta la última etapa y no tenes que caer. Te envío mi luz, como siempre. Vence tus miedos.

domingo, 10 de enero de 2016

 Amo la sensación de hacer cosas por primera vez. Es algo tan único que me siento mal conmigo misma por no recordar la mitad de esas cosas. Cuando vi el sol por primera vez. Experimentar la primer tristeza, la primer alegria. La infinidad de sabores y olores que ahora ya conozco.

  Hoy me tocó volver a pisar un lugar al que nunca más en la vida quiero volver. Si ir a una terapia intensiva a ver a una de mis tias no es suficientemente dificil, sumarle que es el lugar que casi me roba a... segura lo hace el triple de dificil.
  Pensar en eso me destruyó. En que hace 4 meses yo iba a ese lugar todos los días a estar 10 minutos sosteniendo su mano sin siquiera saber si me reconocia. Pensar en que podría haberlo perdido. Ese lugar me lo podría haber robado para siempre.
  Paradojicamente, y aunque odie esa terapia, fue la que le permitió vivir. Y a mi también.
  No se ni porque escribo esto, pero es que, hace tanto que solo agacho la cabeza y sigo que nunca me habia puesto a pensar en el tiempo que transcurrió, ni mucho menos todo lo sucedido en el medio.
  Si, contaba. Uno, dos, tres, cuatro meses. Pero no en tiempo real, no deteniendome a pensar que en esos meses hubo al menos 30 dias y 30 noches. Mil horas. Nunca me detuve a pensar en la que era antes, y la que soy hoy. En lo que transcurri, sufri, pase y sobre pasé. Lo que aprendí, por elección y fuerza.

  Lo que lo quiero. Todo lo que lo quiero. A lo que estoy dispuesta.
  En todos esos meses transcurridos yo solo rogaba por una cosa ( además de su bienestar) y era poder sentir otra vez uno de sus abrazos.
  Hace tres días volví  a sentir lo que hacia tanto necesitaba: su abrazo. Sentirlo autentico, real y sobre todo VIVO es lo que más felicidad me dio en este ultimo tiempo. Lo sentí con ganas de seguir, de luchar. Esperando el momento exacto para despertar de esta pesadilla en la que estamos metidos hace tanto.
  Despertate amor, que te necesito.

martes, 5 de enero de 2016

"Yo lo miraba, y puedo jurar que no me quedaban ganas de mirar a nadie más
  En ese preciso momento comprendí que lo ojos, siempre SIEMPRE pertenecen a la persona que los hace brillar."

para mi, siempre vas a ser vos. Que esperas, amor?

domingo, 3 de enero de 2016

  No se muy bien como empezar esta entrada. Si contando a modo de cuento, si explicando los como y porqué's o simplemente yendo al punto.
  Soy histérica y vueltera, asique va a ser de la forma larga. Já

Me dicen mascarita. Bueno, en realidad es solo una persona la que lo hace, pero el apodo le da tanto en el blanco que no puedo evitar sentirlo mio.
  Tuve una adolescencia complicada de la que todavía no salgo por completo, y como mecanismo de defensa siempre elegí hacerme la boluda. (No hay tal crisis, como dije Hope)
  Así crecí. Escondiendome atrás de mis cuatro personalidades y mil máscaras. Tratando de llevar el mundo como si no me pesara.
  Tapando mis faltas. Mis vacios.
  Durmiendo mil horas y comiendo todo lo que encontraba a mi alcance, como con la despedida para siempre de una amiga, o saliendo todo el tiempo, y tomando hasta hacer papelones. Estando con todos y a la vez con nadie con tal de no sentirme tan vacia.
  Como se hace?
  Ya no soy esa misma. Pero mientras me sentia tan vacia y sin rumbo, tomar y estar con muchos era hasta divertido. Mal no la pasaba. Y aunque el vacio nunca se iba, tampoco se notaba.
  Pregunto como se hace para seguir ahora?
  Ahora que después de ese vacio, supe lo que es sentirse completa. Lo que es no tener que hacerse la tonta. Como hago para seguir?
  Porque ahora estoy vacia otra vez. Con una falta que me devora el alma, pero que no puedo tapar.
  Porque aprendí que hacerme la tonta no sirve, entonces como hago para seguir de la forma correcta? Porque hacerse la tonta esta mal, y lo sé. Pero hacerse cargo me está costando tantas lágrimas que ya no sé lo que es dormir.
  Ni siquiera sé porque me empeño en buscar respuestas si lo único que quiero es un abrazo.
  Su abrazo.
  El que me va a hacer sentir completa otra vez. Una y mil veces.
  Sigo por una sola cosa en el mundo, y es por ese abrazo. Cuanto falta?

martes, 15 de diciembre de 2015

YA SE CAEN LAS VENDAS, SE DERRIBAN LOS MUROS: ¡Y ENTONCES DIGO ADIÓS A LO QUE DOY POR SEGURO! HOY TE VI: ES TIEMPO DE INTENTAR VOLVER A RESPIRAR. HOY TE VI: Y ASÍ, ES TIEMPO DE DEJAR ATRÁS TODO LO MALO Y CAMBIAR. 

Ya es hora, amor.

sábado, 5 de diciembre de 2015

 A VECES SIENTO COSAS QUE NO SON VERDAD, EL MIEDO DE OLVIDARTE ME HACE DESPERTAR- Y QUIERO RECORDARTE TAL COMO TE VI: SONRIENDOME A LO LEJOS CUANDO TE DESPEDÍ. 

en un lugar del mundo te voy a encontrar, será para los dos, no dejes de soñar- y si por fin me olvidas, o tal vez no estás, me pasaré la vida volviendote a inventar. 

  Vivo así: soltandote a veces. Rogando que no te vayas, otras. Enojada por haber elegido mal, enamorada y esperanzada, o también con tanto dolor que no puedo casi respirar. 
  Y así también voy, a los tumbos. Sin saber muy bien para donde voy a encarar. Si pensar en que puedo ayudarte a volver. Si tengo que esforzarme por ignorarte, o simplemente dejarte ir de una buena vez. 
  Pero siempre me quedo en este intermedio: en esto que no es una cosa ni la otra. Que no te dejo ir, ni te ayudo a volver. Y es injusto, para mi y también para vos. La verdad es que no se muy bien que quiero hacer. Si se que me gustaría que las cosas fueran diferentes, pero como no puedo hacer que eso sea una realidad, me estoy empezando a convencer, de que aceptar las cosas como son y vivir en el ahora sin lo que podría haber sido y no fue, es lo mejor. Y creo que un poco lo estoy logrando, avancé algo... no? 
  Vos no tengo idea donde estás. Ni que estás haciendo, ni el porqué estas ahí. Yo adentro siento que esto tiene que ver con algo más de que seas un pendejo inmaduro que no se quiso hacer cargo. O te quiero mucho y no puedo aceptar que seas la persona egoísta que me dicen que sos por tu actuar, o simplemente esto realmente tiene que ver con otra cosa, un algo que no sé ni puedo explicar, pero que no es ni malo ni egoísta. Como si hubiera que ver el otro lado de la moneda para darse cuenta. Para entender tu accionar. 
  Pero no puedo entenderlo si no me lo explican. Entonces otra vez estoy a mitad de camino: sin poder defenderte de mi lado que te odia, y sin poder quererte con todo mi corazón para ayudarte. Porque dudo. Dudo de que seas tan malo y pendejo, pero también dudo de que seas tan sabio y hagas esto por alguna razón que no comprendo. 
  Realmente creo que la segunda es la más acertada de las opciones, pero... como saberlo? Como si todo concuerda en la versión de tu inmadures. 
  Me gustaría entender que son las imágenes que tengo todo el tiempo en mi cabeza, en las que aparecemos tan plenos y felices y como si nada de todo esto hubiera sido tan dramático y difícil
  Poco entiendo, y mucho dudo. Y me quedo a medio camino. Entre lo que quiero, y no me animo. Lo que debo y tampoco hago. Que voy a hacer? Sé que hay algo que tengo que hacer, algo que va a destrabar todo lo demás. Pero, que es? No puedo si no me explican. No funciono. Necesito saber para poder hacer. Estoy segura de tener la energía, la fuerza, el potencial y las ganas. Pero no el conocimiento. Necesito ayuda. Aunque sea una señal. +
  Todo va a estar bien, dice mi piel. Y un sol, brillante como vos. Volvé amor.

viernes, 30 de octubre de 2015

Si no tardás mucho, te espero toda la vida

 y serás el amor que soñé para siempre. Y ya nunca más te irás, y mi boca besarás hasta el final. 
EL FRIO DE MI ALMA SE IRÁ PARA SENTIR.

Todo esta siendo muy dificil de una manera que casi no puedo soportar. Extrañar ya es insoportable, y las esperanzas se acaban cuando el tiempo pasa y no vez que nada cambie. No quiero desilusionarme, no quiero pensar que esto va a ser por mucho tiempo así. Quiero ser feliz. Quiero creer que falta tan poco que en un abrir y cerrar de ojos vamos a estar abrazados llorando de la felicidad que nos dá que todo por fin haya terminado. Quiero verlo otra vez en pie. Firme a mi lado, para contarle que es lo más lindo que pudo pasarle a mi vida. Que hoy no puedo pensar en otra persona que no sea él.
  Quiero llamarlo por las noches, a la madrugada, solo para decirle que me muero si él no está. Quiero ir a su casa, y que en cuanto abra la puerta yo salte encima suyo como si fuera agua en el desierto. Quiero que el amor nos tumbe y no queramos levantarnos nunca más de ese suelo para dos. Quiero un mundo para dos. Una historia menos complicada y más feliz. Quiero que de esta tormenta salgamos juntos, y más fuertes que nunca.
  Pero quiero que todo eso sea lo más pronto posible, porque simplemente no sé cuanto más pueda soportar. Hoy hace tres meses estaríamos hablando sobre que es lo que vamos a hacer a la noche. Y en la madrugada del 31 estariamos en Antares tomando una birra, riendo a carcajadas, y hablando de cualquier cosa. Hace tres meses, yo era feliz. La más feliz del mundo. Como si me hubiera ganado la loteria, o mejor: como si hubiera encontrado el tesoro más grande del mundo y fuera solo para mi.
  Hoy sé que si lo pierdo, me pierdo yo. Y aunque se que somos almas libres y nadie le pertenece a nadie, por lo tanto nadie puede perder a nadie... Él es luz para mi. Fue luz esa noche en Antares, y también todas esas veces que yo necesitaba alguien en quien apoyarme y el estaba ahí.
  Porque la confianza, la paz y el amor que sentía con el de ninguna manera se condecia con las dos semanas que llevabamos juntos. DOS SEMANAS le bastaron. Casi tres, para que yo esté hoy muerta de amor por él. Para que quiera pedirle a gritos que toda su energía la enfoque en estar bien otra vez. Para que yo pueda ser feliz. Para que él mismo pueda ser feliz. Para poder retomar mi vida, que se frenó el 16 de agosto.

  Lo quiero tanto que duele. Tanto que me esta matando, y a la vez, me mantiene en pie. Pero no sé por cuanto más pueda seguir. Por cuanto más soporte acostarme a dormir y soñar con él. Con sus abrazos y sus besos. Porque es hermoso mientras dura, pero un infierno al despertar. Porque a veces pienso que ya no me quiero despertar, porque creo que ya no me queda empuje. Y sin embargo, agacho la cabeza y aguanto. Respiro, y sigo. Avanzo, soporto, y mantengo la frente en alto. Porque rendirse no es una opción. Ni para mi, ni para él. Porque prometí que de esta saliamos codo a codo, sosteniendonos el uno al otro.

lunes, 12 de octubre de 2015

》TODOloQUEteEXTRAÑOnoMEentraENelCORAZÓN《

  Mañana cumplo 20. Va, en realidad dentro de un par de horas. Bueno no, los vengo cumpliendo desde el dia 1 despues de mis 19.
  Y para mi es un día más. (Como siempre lo fue) o un dia menos. Pero al parecer para mi pequeño y sencible corazón este año va a ser un poco más difícil.
  Todavia me acuerdo perfectamente de su cara mientras me pedía perdón por faltar a mi cumpleaños. Y permiso (en joda, obvio) para irse a Cordoba a una fiesta de la cerveza.
  Justo ahora preferiría que estuviera en Cordoba y me llamara por tel a las 00hs para decirme un simple "feliz cumple". Para que yo pudiera escuchar su voz diciendome "hola linda". Intento, todos los días,  todo el día ser lo suficientemente fuerte para que nada me derrumbe. Para venderle a todos que puedo con esto y mil cosas más. Que a pesar de todo sigo optimista y feliz. Y realmente es asi la mayoría del.tiempo, pero justo ahora necesito derrumbarme. (Para poder reconstruirme mañana)
  Lo extraño tanto que me duele el corazón. Como me dolió anoche cuando volví a poner un pie en ese lugar en el que me abrazo antes de que todo pasara.
  Me derrumbo y lloro, toco fondo para poder darme el impulso para salir a flote otra vez. Y así voy, así sigo.
  Extrañando. Doliendo.

jueves, 8 de octubre de 2015

 COMO VI QUE ERAS SINCERO EN TUS OJOS ME PERDÍ.
  Que torpe distracción, que dulce sensación. 
  VOY A CURARTE EL ALMA EN DUELO, VOY A DEJARTE COMO NUEVO. 
 y todo va a pasar, pronto verás el sol brillar. 
  TU MÁS QUE NADIE MERECE SER FELIZ. 

viernes, 25 de septiembre de 2015

Lo que nunca dijimos

  Todo eso que no se puede decir ni explicar. Eso que me muero porque sepas pero que nunca vas a saber. (pero que necesito sacarme de adentro)
  A ver, por donde empiezo... Ya no te culpo, ni me culpo de todo. Empecé a creer en las culpas compartidas, en que quizá si actuamos de tal o cual forma fue porque el otro había hecho algo previo. Ahora puedo verte como la suma de tus partes, y no con todo malo (ni todo bueno) como te vi en ciertos momentos.
  Ahora puedo ver que lo que nos pasó fue en realidad una historia de histeria, en la que eramos dos nenes infantiles que no sabían que hacer con lo que sentían. Y que encima no eran capaces de expresarlo. Te quiero, ¿nunca lo dije, no? Si, te quiero muchísimo. Tanto que no me entraba en el corazón y lo tuve que romper para poder seguir queriendote más todavía. Y nunca lo dije. Nunca te lo dije. (y vos a mi tampoco, obvio). Nunca fui sincera.
    Siempre me quejé de que no supieras lo que querías cuando yo no dije nunca que era lo que yo quería. Yo te quería para todo. Si, también para novio, aunque eso me diera terror de solo pensarlo. Y en realidad me daban igual los títulos que creo vos pensaste que eran tan importantes para mi... Yo quería pasar cada segundo de mi día con vos, sin importar lo que eramos. Compartir salidas, y momentos, y no tener que preocuparme por si estábamos hacia 10 o 3 meses. Pero eso nunca lo dije tampoco.
   Nunca te dije que fuiste una de las dos personas que me sostuvo cuando nadie lo hacía. Al que le tengo que agradecer haberme animado a dejar eso que no me gustaba para estudiar hoy Teatro. Te tengo que agradecer que me hayas alentado a luchar por seguir lo que siempre amé en la vida. Por haberme dado esperanzas. Pero nunca te dije gracias tampoco.
   Já, ¿Y sabes que si dije? Que te odiaba, que eras lo peor que me había pasado, que no te quería ver nunca más. Te reclamé todas esas veces que me estaba muriendo de celos, agarrándome de que no se puede confiar en alguien que nunca te demuestra nada, ni un mínimo de afecto. ¿Y yo? ¿Cuantas veces fui corriendo a abrazarte? No, saludarte con un frio beso era mejor, porque demostrarte que te había extrañado mucho era signo de debilidad. ¡Y me moría por abrazarte! 

  Fuimos dos idiotas. Yo por no haber sido autentica con vos. Y vos por la misma razón conmigo. No haber sido sinceros. Con lo que nos pasaba, lo que sentíamos y lo que queríamos. Nos quisimos de una manera tan increíble que ninguno supo como manejarlo. A veces hasta pienso que no nos conocimos, porque ni siquiera tenemos la confianza necesaria como para decirnos ciertas cosas.
    Porque bajar el orgullo era imposible, porque creo que todavía hoy para vos es imposible aceptar que me extrañas o que me necesitas. Bueno, yo creo haber crecido en esa parte de mi vida. Si, lo acepto. Te extrañe y te quise por demasiado tiempo. Sufrí como nunca lo había hecho. Y abrazarte era para mí más importante que cualquier tipo de pelea que pudieramos tener.

  Por alguna razón hoy no pude dejar de pensar en todo esto. En que necesito decirte de alguna manera lo muy importante que fuiste en mi vida. Pero un lado de mi sigue siendo una nena inmadura, y como yo ya te lo demostré de tantas formas, hoy prefiero ponerlo acá y que lo leas por casualidad. Porque decirlo esta demás cuando demostrás el amor que yo te demostré a vos con otros actos más allá de que nunca lo dije. Te estoy dejando ir, de una buena vez.
  Hace meses de que me siento así, de que ya no te necesito para respirar como antes. Puedo vivir, ser feliz, y sentir lejos tuyo. Ya no sos ni mi primero ni mi único. Y ahora, sacandome todo esto de adentro por fín le doy un punto final a todo lo que nos pasó. Y lo que no también. Lo que dijimos, y por sobre todo lo que nunca dijimos.
  ¡Ojalá seas tan feliz como te mereces! 

jueves, 24 de septiembre de 2015

sábado, 12 de septiembre de 2015

Te quiero aunque te suene a demasiado, lo entiendo y pesa más que una montaña. ¿Como es que un corazón invertebrado se quiebra por lo mucho que te extraña? te extraño, la puta madre!

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Todo va a estar mas o menos bien

Que horrible la sensación de extrañar algo que sabes que no podes alcanzar. Que es imposible.

Lo extraño. Y me encantaría volver el tiempo atrás a una de esas noches compartidas. O a esa tarde. O aunque sea a esa noche antes de que todo pasara. Disfrutar más de su abrazo, de sus besos, y juntar fuerzas para poder soportar todo este tiempo en el que no voy a tenerlos. Ni a sus abrazos ni a sus besos.

Me siento hundida en algo tan pero tan profundo que es imposible ver la salida, aunque sepa que si está. Se que hay salida,  y sé que todo es tiempo.
  Es tremenda la ironía porque siempre odie el tiempo. Y ahora me esta jugando en contra.

  Me gustaría volver atrás a contarme que todo esto que está pasando es necesario y que lo tengo que superar. Decirme que sea fuerte y optimista. Porque justo ahora las fuerzas se me estan acabando.
  Siempre voy a dar pelea. Porque rendirse no es opción, pero por favor necesito un descanso para respirar!

domingo, 6 de septiembre de 2015

  Se me derrite el corazón cuando lo veo.
  Me derrito completa yo cuando le doy la mano y siento su apretón.
  Mi mundo se cae a pedazos y yo solo procuro tener mil brazos, con mil manos para agarrar todo lo que se cae, cuando en realidad, solo quiero sostener su mano.
  Que me sienta, que me reconozca. Que sepa que no está solo, que cuenta conmigo y con mi apoyo en este y en todos los momentos. Que estoy, que lo siento, y que no importa el tiempo que le tome, quiero verlo bien otra vez.
 
  Que no importa cuanto hace, porque en realidad el tiempo no existe. Quiero que todo esto termine y llegue el día de contarle que por alguna razón, es como si supiera que lo nuestro siempre fue así: salvarnos. El a mi, yo a el. Y no sé de que. Y no sé desde cuando. Pero siempre nos salvamos.
  Siempre, en todas nuestras vidas. o en las que nos elegimos al menos.
  No dejarnos caer, sabiendo que el otro está. Codo a codo.
  Como si siempre hubieramos hecho esto mismo, y sabiendo que en realidad (para esta vida) es la primera vez. ¡Que locura! 
  No sé. Ya nada me interesa en realidad. Ni lo que opinen, ni lo que no opinen. Sé que esto no empezó hace tres meses. No, esto es de antes.