Si mi dulce, siempre hay que seguir. De ese modo se es feliz.
Hoy cuando volvía en el micro a casa después de un día bastante largo una canción gritó en mis auriculares "¿Donde estoy y a donde es mi lugar?" Y lo pensé por las pocas cuadras que me faltaban a mi destino. ¿Donde es mi lugar? Hace algún tiempo estoy segura de que no habría sabido la respuesta. O hubiera llegado a la conclusión de que no soy de ninguna parte.
Siempre tuve ese sensación de no-pertenencia.
Sin embargo hoy, cuando pensé en esa retorcida pregunta que había escuchado en una canción, lo supe en una fracción de segundo: ya no estoy perdida. Sé que hay un lugar en el que me siento bien, segura, plena y equilibrada. Donde me anclo y puedo dar pasos firmes.
Soy de donde estés. Mi lugar es simple: está al lado tuyo donde sea que vos estés.
Piso firme y segura si sostenes mi mano. Me siento querida y cuidada si vos estás.
Siento que pertenezco a un lugar, a ese lugar que sos vos. A mi lugar seguro.
No me importa para donde vas, yo voy sin mirar atrás si te tengo por delante.
Cuando quieras caminar, no me importa donde vas, quiero ser tu acompañante.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario