jueves, 27 de abril de 2017

Por lo que fue, por lo que pudo ser · por lo que HaY . POR LO QUE PUEDE FALTAR - pOr Lo QuE vEnGa + yporesteinstante: levanta el vaso y a brindar por el aguante.

lunes, 17 de abril de 2017

ay amor

  Estoy teniendo unas ganas (tan grandes como mi amor por él) de escribir lo que siento cada vez que lo veo sonreír.
  Hoy había tenido un día malo, choto, de esos que se van al tacho. Arrancó mi ciclo lectivo, cursé hasta las 14, no pude dormir siesta porque tenía que ir al médico y, lo que logró colmar todo, cuando le dije que lo extrañaba y quería verlo, resultó que nuestros horarios no coincidían.
  Mal día. Mal humor. Cara de orto.
  Me estaba por sentar en la mesa del comedor de mi casa a leer esos apuntes de historia que estoy esquivando hace tanto, cuando me llega un mensaje. El mensaje que arregló el mal humor de todo un día. Ja, que cursi. 
  Estaba viniendo para casa.
  Me abrazó fuerte cuando cruzó la puerta. Y cuando estuvimos adentro. Y cada cinco minutos después de eso. Él también había tenido un mal día. No sé porqué, pero se le notaba. Ambos, caiduchos, medio rotos, y de mal humor, nos abrazamos una y otra vez. Pusimos música, me hice un té y me tiré en la cama a tomarlo mientras él dibujaba. El té se me enfrió entre las manos porque me colgué mirandolo dibujar. Me colgué en como sonreía, y me dí cuenta. En ese mísero instante, todo había pasado a ser un mal día, a ser un perfecto día.. Verlo sonreír podía arreglar un mal día. Verlo (aunque tuviera cara de culo) arreglaba un mal día. Pero, si a demás de estar ahí al lado mío, sonreía, todo era mejor. Y ni te cuento si la causante de la sonrisa soy yo. Ja! otra vez la cursileriada.
  Verlo sonreír es magia, lo juro que nunca ví nada igual. Y provoca tanto en mí que es difícil de describir. Pero resulta que es ideal: un lunes de abril, frío, con lluvia, sin siesta y con mal humor, se convierte en magia en un instante con una sonrisa. Con su sonrisa.


miércoles, 5 de abril de 2017

Yo intentando que mire a la cámara.
Él... mirándome a mí. Así como hace siempre.
Creo que todos merecen al menos una vez en la vida ser mirados como Pablo me mira a mí.
Todos merecen sentir eso que siento yo cuando lo hace.
Sentir que alguien te cuida.
Te elige.
Sentir que para alguien sos el mundo.
Jajaja, y saben que es lo más loco?
Yo no lo estoy mirando a él, pero resulta que todo eso que escribí antes, puedo reconocerlo en su mirada solo porque es lo que siento cada vez que lo veo.

💘

domingo, 2 de abril de 2017

Nuevos ángulos

  Puede que el dolor nunca me abandone.
  Puede que siga llorando todas las noches por mucho más tiempo del que me gustaría.
  Puede que todo permanezca igual de mal por años.
  Pero ayer, todo fue tan diferente que no puedo evitar querer escribir sobre ello con todas mis fuerzas. Poner el palabras los sentimiento tan complejos que tengo adentro. Tan contradictorios, tan intensos.
  Estoy triste, desde hace mucho, y la verdad es que me di cuenta que por más momentos felices existan en mi vida, eso sigue firme ahí, siempre diciendo que se va a quedar por mucho tiempo más. Aunque no me gusta la idea de acostumbrarme a vivir para siempre con un sentimiento tan feo, ya no lucho con la idea de que es real. Que realmente está ahí. Porque negarlo, no lo hace desaparecer, sino que lo vuelve cada vez más profundo, y solo dándole bola y aceptándolo puedo hacerlo más llevadero.
  Ayer.
  Ayer Pablo cumplió 22.
  Ayer su casa se llenó de amigos, familia, y buena energía. Se llenó de alegría, de festejo, de ganas de ser felices. Todos.
  Y a mi se me ocurrió pensar que tal vez la causa de toda mi tristeza es que me aferro a aquello que la provoca.
  Pablo, el anterior a que todo pasara, ya es historia. No existe, no está y puede que nunca vuelva. Porque aún si el día de mañana vuelve a recuperar todo eso que perdió, no va a ser el mismo nunca más. Porque nunca vuelve quien se fue, aunque vuelva. ¿Y sabes qué? Ayer, viendo a este nuevo Pablo, tan feliz, tan único, tan lleno de vida, me replanteé si no soy yo la que le está pifiando.
 
  Y si, creo que la que patinó fui yo.
  Entendí que tengo que vivir mi perdida lo mejor que pueda. Llorar a él que se fue, vaciarme de toda la mierda, las expectativas, la ansiedad, el enojo contra el mundo y renacer.
  Renacer mejor. Dándome cuenta que quizá eso que yo quería compartir con él, nunca llegue. Que tenga que seguir mi vida sin saber lo que hubiera sido tener un novio como él. Tal vez nunca lleguemos a ser lo que tanto quiero... pero qué con eso? Tendré que llorarlo hasta aceptarlo. Hasta que acepte de una vez por todas que es algo que no puedo cambiar ni controlar. Que es algo que escapa a mis manos, algo contra lo que no puedo luchar. Porque eso significa aferrarme a algo que ya no existe. Porque eso significa dármela en la pera cada vez que caigo en la cuenta que ese Pablo que tanto extraño, nunca va a volver.
  Pero a pesar de eso (y esta es la parte linda), nada me impide disfrutar de la felicidad en la cara de este nuevo Pablo que crece día a día un poco más. Y acompañarlo. Ser eso, compañeros, compinches, codo a codo. Y seguir con mi vida, aunque eso signifique olvidarme del viejo Pablo y de las ganas que tengo de que esté conmigo. Soltando lo que tanto dolor me causa, y viviendo libre de deseos, libre de expectativas, libre de todo. Solo sintiendo el hoy.

viernes, 31 de marzo de 2017

Red


Amarlo es como conducir un Maserati nuevo en una calle sin salida. 
Más rápido que el viento, apasionado como el pecado, terminando tan de repente. 
Amarlo es como intentar cambiar de idea una vez que ya estoy en caída libre. 
Como los colores del otoño, tan brillantes justo antes de morir.
Perderlo fue azul, como nunca había sido.
Extrañarlo fue gris oscuro, completamente sola. 
Olvidarlo fue como intentar conocer a alguien que nunca antes había visto.  
Pero amarlo fue rojo. 
Tocarlo fue como notar que todo lo que siempre quise estaba justo frente a mi. 
Memorizarlo fue tan fácil como saber todas las palabras de mi vieja canción favorita. 
Pelear con él fue como tratar de resolver un crucigrama y notar que no tiene solución. 
Lamentarlo fue como desear nunca haber sabido que el amor podía ser tan fuerte
Perderlo fue azul, como nunca había sido.
Extrañarlo fue gris oscuro, completamente sola. 
Olvidarlo fue como intentar conocer a alguien que nunca antes había visto.  
Pero amarlo fue rojo.
Lo veo a través de flashbacks, y ecos, diciéndome a mi misma que ya es el momento, debo dejarlo ir. 
Pero seguir adelante es imposible cuando todavía lo sigo viendo todo en mi cabeza. 
Rojo ardiente. 

lunes, 27 de marzo de 2017

sábado, 25 de marzo de 2017

Duele empezar a sanar

  Algún día todo tendrá sentido. 
  Alguno de estos días nos vamos a despertar y vamos a entender porqué llegamos hasta acá. 
  Vamos a entender que era necesario. 
  Algún día. 
  Porque todo estará bien al final. Y si no está bien, es porque todavía no es el final.  

viernes, 24 de marzo de 2017

Yo viajaré aprendiendo a seguir

¿Alguna vez les rompieron el corazón? - yo lo sufrí dos veces -
En ambos casos, no fue mi culpa. (o eso creo) Porque la verdad es que estoy bastante segura de que no fue mi culpa que mi novio estuviera con cualquier chica que se le atravesara. Mucho menos que años más tarde, otro idiota simplemente no quisiera ni siquiera llegar a ser mi novio (pero igual quisiera estar conmigo como si lo fuéramos). 
  No era mi culpa, pero igual pagaba los platos (por no decir corazón) rotos. Ellos salían lo más campantes de nuestra ruptura y yo... yo solo procuraba no pensar demasiado en eso para no llorar demás.
  [Digo la palabra llorar como si en algún momento de mi vida eso hubiera sido algo que me resultara fácil. Que idiota. Llorar me cuesta mucho, porque tengo que llegar a estar totalmente desbordada y vacía. Totalmente rota. Mientras no lo esté, mientras tenga aunque sea alguna parte medianamente sana... mientras tanto lo oculto lo mejor que puedo y sigo adelante hasta llegar a la destrucción completa] 
  Pero eso poco importa.
  La cosa es que cuando estos dos idiotas me rompieron cada parte de mi ser, la única salida que encontré fue dejarlos (porque siempre fui de las que corta por lo sano). Dejarlos en buenos términos, pero convenciéndome de odiarlos. Odiarlos a muerte. Odiarlos y enojarme por haberme hecho sentir tan mal sin ningún derecho. Odiarlos en secreto, hasta que la tristeza disfrazada de enojo, por fin desapareciera de mi, liberándome de una vez por todas de la asquerosa cárcel que es tener que fingir que no me duele todo adentro todo el tiempo.
  El problema es que eso solo sucede cuando quien tengo en frente, es culpable de mi corazón roto. Odiar tiene sentido cuando podés encontrar un culpable.
  ¿Alguna vez escucharon la estúpida frase de "Lo quiero - no me quiere // Me quiere - no lo quiero // Nos queremos - no se puede"? Bueno, a mi me pareció bastante idiota y falta de sentido hasta ayer. Porque siempre creí que no había absolutamente nada en el mundo que pudiera detener a dos personas que se quieren. (Porque aunque no parezca siempre fui la romántica de mi grupo de amigas). Y porque creer eso era el consuelo para esos días en los que lloraba por alguien que no me quería. Consuelo de que algún día iba a llegar alguien que me iba a amar tanto como yo a él, y nada iba a poder interponerse entre nosotros y la ansiada felicidad. La idiota felicidad. La injusta felicidad. La inestable y poco probable felicidad.
  No se puede. A veces, simplemente, no se puede. No se llega, no se logra. (Y puede que sea un poco rendirse, o puede ser también cortar por lo sano con el dolor) Es bastante difícil encontrar la diferencia cuando hace tanto que lo único que existe es amargura.
  Ojalá no se malinterprete, lo amo tanto que... que tuve que romper mi corazón para que me entrara más amor. Más del que nunca pensé sentir, pero el que no me produce ninguna felicidad.
  Y ni se les ocurra pensar mal de él, no. Porque sé que con solo mirarlo es posible darse cuenta que parte de su mundo gira gracias a que estamos juntos. Pero... pero es complicado.
  Eso le repito al mundo cuando me preguntan
  - ¿Quien es Pablo?
  - ¿Pablo? - si claro, como si no hubiera escuchado ni entendido de que me hablan - Es complicado.
 escomplicado. Es complicado. EsCoMpLiCaDo. COMPLICADISIMO. No pregunté más, por favor. Hagame el favor de hacer como si esa pregunta no me provocara una mueca de dolor que no me deja sonreír. Haga de cuenta que la realidad no duele. Porque eso es lo que hago yo. Es la forma que encuentro de mentirme. Es ese cachito de mí que todavía me queda entero y me permite no romper en llanto cada vez que lo veo. Cada vez que me abraza. Cada vez que estamos juntos pero no es él.
  Es cachito se rompió ayer. Se rompió hace un mes. Se rompió hace mucho. Muchísimo. Pero, cuando no tenes a quien culpar el método del enojo disfrazado de tristeza no funciona. Y cuando dejarlo no es porque el sea una mala persona... se vuelve una tarea imposible.
  Pero a veces simplemente no se puede. No se llega. No se logra.
  Y no es rendirse. Es soltar el dolor. El dolor que significa darme cuenta que todo este tiempo soporté todo solo porque seguía muy aferrada a ese chico que desapareció de mi vida hace dos años. El dolor que conlleva darme cuenta que sigo esperando a alguien que ya no existe.
  El dolor que es dejarlo, amándolo como lo amo, solo porque las circunstancias no nos quisieron apoyar.

sábado, 18 de marzo de 2017

Son caminos que tal vez hay que pasar

  Axel. El rubio. Mi compañero de aula. El que todos los directivos del colegio conocen. El gracioso, el inquieto, el que las profesoras mucho no querían.
  Mi noviecito de la primaria, el que me regalaba chocolates marca Felfort solo porqué se llamaban "Jacqueline". El que me hacía cartitas con colores, y me agarraba la mano por abajo del banco mientras mirábamos una película en tercer grado. El que se tragó una bolita en segundo, y tuvieron que poner de cabeza para que no muriera asfixiado (ja!).
  El que se sentaba conmigo y lo único que hacia era molestarme. El que levantó la mano en una clase de Geografía mientras hablábamos de producción ganadera solo para contar que el le ponía huevo y azúcar al pan, y se lo comía. Si, huevo crudo. Diug.
  El que en los recreos de invierno se me sentaba arriba para no tener frío. El que decía "hola chiche" cada 20 segundos a cualquiera.
  El agitador de día y noche en Bariloche. El que no te dejaba dormir. El que vivía de fiesta. El loco de atar. El pincha que siempre te ibas a encontrar en la cancha. El leal.
  El que fue parte de mi vida durante los 12 años que duró la escuela.
  Axelito, mi amigo, el que está hoy en una cama de hospital empezando la dura y larga batalla que solo el cáncer puede dar.
  ¿Como puede ser?
  Hoy en la sala de espera otra vez vi a esos con los que compartí más de la mitad de mi vida. Y nos pusimos a hablar de todo, de esto, de las viejas anécdotas, las divertidas y las no tanto, las que compartimos, las que tan lejanas parecen hoy, y las que me hicieron pensar en lo mucho que daría por volver. Por volver a ese tiempo en el que jugábamos a la mancha todos juntos, y el mundo no era tan complicado. En las que se lloraba por rodillas raspadas.
  Hoy si miraba para el costado, tenía junto a mi a esos con los desde que terminé el colegio no hablo. Pero con los que el tiempo parece no haber transcurrido. Y pesar de toda la mierda, eso fue lindo. Fue muy lindo el saber que si Axel mira para el costado, seguimos estando los mismos. Para reírnos de boludeces y hacerle más sencillo este quilombo al que se tiene que enfrentar.
  Porque al menos para mí, no debe haber mejor cosa que saber que tenes alguien que te banca pase lo que pase. Porque no debe existir mejor cosa, que sentirse acompañado. Y eso somos desde hace tanto, compañeros. Compañeros de escuela, antes. Compañeros en todas, siempre.

  "El fuego prueba el oro. No se refiere solo a las forjas y metalurgia. Se refiere a que la adversidad prueba la fuerza del carácter. En momentos difíciles, en tiempos oscuros, algunas personas relucen."

martes, 14 de marzo de 2017

Ladran Sancho

 Me duelen las criticas. Me duelen tanto que a veces no entiendo como es que sigo cuerda.
 Lo malo me pesa mucho. Me duele, me molesta, no me deja vivir en paz.
 Gato. Trola. Densa.
 Tengo alguien odiándome a sol y a sombra. Alguien que dedica su propia vida a hacer miserable la mía. ¿Y por qué? Porque queremos lo mismo. Porque para ella debe ser más sencillo tratar de herirme a mí, que tratar de recuperarlo a él.
  Me duele mucho. Me duele porque yo no la odio. Ni un poco. Ni obligándome. No me sale.
  Solo me sale sentir pena. Pobre piba.
 Nadie le enseñó a amar. Na debe tener ni idea lo que es amar a alguien con todas las ganas. Nadie le mostró que es ser buena gente. No debe tener ni idea de lo que es construir. Demostró solo saber destruir.
 Herir. Cortar. Lastimar. Hacer sufrir.
 Pero yo la perdono, no sabe lo que hace. No debe haber tenido la suerte que tuve yo.
 La perdono porque esos perros que ladran, son los que más miedo tienen. Y debe estar muerta de miedo porque sabe que yo tengo algo para ofrecer que ella no: amor. Mucho amor. Amor del bueno, del que no daña.
 Debe estar muerta de miedo porque es algo que ella no sabe construir. Y que por lo tanto elige destruir con tanto esmero.
 Porque si me rindo, va a ser más fácil. Porque si reacciono y peleo, voy a quedar a su misma altura. Porque viéndome tan insignificante como me ve, debe ser muy doloroso saber que él me prefiere.
 Por eso no le guardo rencor, porque tratar de lastimarme nunca la va a hacer feliz.
 Pero a mí sí. Porque si logro superar esto, mi amor por él, el amor que nos tenemos va a ser más (mucho más) fuerte.
  Y nuestra venganza va a llegar junto con nuestro premio: ser felices.
 
  Ladran Sancho, señal de que cabalgamos.
  Ladran. Tienen miedo.
 Algo bien debemos estar haciendo.

lunes, 13 de marzo de 2017



¿Porque tienes que ser tan cruel? 
 Algún día, nosotros vamos a ser felices, muy felices. Porque durante todo este tiempo, nos preocupamos por construir eso: felicidad.
 ¿Y vos? Vos solo vas a ser cruel. Porque eso es lo único que te preocupo construir.

lunes, 6 de marzo de 2017

Razones

  Yo tenía una buena vida, una vida normal. Una de esas que el resto ve como feliz. La verdad es que no puedo asegurar que yo también la sintiera así, más que nada porque me gusta pensar que la felicidad es algo más que no sufrir.
  En aquel momento, yo no sufría. Y después de haber sufrido tanto por tanto tiempo, supongo que confundí el no sufrir, con ser feliz.
  Había empezado a estudiar lo que me gustaba, salía todos los fines de semana y tenia amigas fieles a la causa, con las que reír y escabiar era fácil. Me empezó a gustar la cerveza (gracias a dios) y el único problema era no saber que ropa me iba a poner. Me gustaba un idiota, uno de esos que no me daba mucho bola, y con el que peleaba cada fin de semana pero por el que no se me movía ni un pelo.
  No sufría. No lloraba. Casi que ni siquiera sentía. Y ese era el problema: no sentía nada. Ni bueno, ni malo. Nadie me interesaba lo suficiente como para involucrarme. Estaba tan vacía que salir y tomar en exceso era lo único que existía para mí.
  Y de un día para otro el universo completo se me puso patas para arriba.
  El día que lo conocí, yo era una idiota. Y es increíble como alguien que no era nada en mi vida, pudo llegar a hacerme sentir que volvía a ser yo. Me sentí otra vez plena como cuando tenía 10 años y era feliz jugando a la mancha. Me sentí como hacía mucho no me sentía. Y me dio tanto miedo.  Porque sentir implicaba ser feliz, pero también triste. Y enojada, y decepcionada. Sentir felicidad, abre la puerta al sufrimiento también.
  Y lo alejé. Una y mil veces. Lo empujaba lejos, esperando que se desapareciera, esperando que todos los sentimientos que venían con él también desaparecieran. Pero el que no se alejó fue él. Y cuanto se lo agradezco.
  Y que kilombo que es mi vida desde que llegó.
  Me dió vuelta todo. Se llevó todo lo malo, y trajo la primavera otra vez. Me hizo volver a creer. En él, en el amor, en las personas, en la vida, en la felicidad. Me hizo creer otra vez que cosas buenas podían pasarme. Que alguien bueno se iba a quedar al lado mio a cuidarme, después de todo. Me hizo creer que lo merezco. Que merezco todo.
  Y me hizo reír genuinamente otra vez. Me hizo reírme a carcajadas. Tan pero tan fuerte. Hizo que me doliera la panza. Y los pies, por sacarme a bailar toda la noche.
  Me hizo linda la vida. Conocerlo, me salvó de sentirme vacía.
  Y eso solo en tres semanas. (Já, no lo esperaban, no?)
¿Todavía siguen sin entender porqué es que lo sigo bancando y esperando, después de tanto? Si todavía no lo entienden, es porque sentirlo es mejor. (Y mejor que esto no se los puedo explicar)
  Me salvó de la miserable vida a la que me encaminaba. Y saben qué? Mi forma de agradecérselo, es regalarle cada segundo de esta nueva vida, esta nueva yo, a la que no le importa ir corriendo atrás de la tormenta. Porque ningún marinero se hizo experto en un mar en calma.

viernes, 3 de marzo de 2017

No te conocí, te reconocí. Llevo años soñando contigo

Confiar en que el destino se desviste por tu aroma y aprender a encontrarnos en la diversidad, en el punto exacto donde se unen los extremos. En un punto nuevo, donde nada es tuyo, donde nada es mío, donde todo es nuestro. 

Encontrarnos. Una y otra vez, sin cansancio. Una y mil veces. Una y mil vidas. Encontrarte en medio de una existencia sin sentido a la que vuelvas cáos total. Encontrarte y que me des vuelta el universo mil veces más. Encontrarnos más allá del tiempo. 

lunes, 27 de febrero de 2017

"Freud decía que las coincidencias no existen; que cuando nos topamos con alguien de casualidad es porque ya lo habíamos visto antes con el rabillo del ojo y lo dejamos pasar, pero se quedó ahí, en nuestro subconsciente y no paramos hasta conseguirlo.
Quizás eso es lo que me pasa contigo, tal vez en algún momento me topé contigo sin darme cuenta, quizás en otra vida o en un tiempo que no logro recordar.
El hecho es que quiero intentarte hasta que me salgas bien; y no sé si llamarte coincidencia, casualidad o destino, lo que sé es que quiero seguir topándome contigo en el camino hasta poder un día terminarlo contigo."


  No puedo. Te juro que lo intenté, pero no puedo. 
  Te veo y caigo en la cuenta de que no quiero a nadie más. 
  Estoy con vos, y sé que no quiero conocer a nadie más en mi vida. Sé que no quiero a nadie más. 
  Solo quiero tu numero de celular llamandome, y tus besos llenandome. 
  No sé, capaz exagero, pero sos el amor más lindo que tuve en mi vida. Y eso no lo voy a cambiar por cualquier otro romance barato de oferta.

sábado, 25 de febrero de 2017

Es posible: yo me equivoqué. Pero tu mano no soltaría al vacío ni en el desierto cruel. Nunca

  ((Me fui tras de tí persiguiendo mi instinto. Si quieres cambio verdadero, pues ¡camina distinto!))
 Capaz es solo eso. Hay que caminar distinto. Hacer cosas que antes no. Probar. Seguir. Cambiar. Volver a empezar. Y ver si caminando distinto probamos seguir cambiando, volviendo a empezar.

martes, 21 de febrero de 2017

No entiendo porqué, no me preguntes porque no sé. 
 Pero la trastornada que aún existe en mi me pide a gritos que me aleje de todo. 
 Que suelte todo. Que me aleje. 
  Me pide a gritos que me dé bola. 
  Que me mime y me cuide. 
  Y yo por fín entendí que no es que te dejé de amar a vos, 
sino que necesito amarme a mí.

lunes, 20 de febrero de 2017

Say you'll remember me

"No te castigues"
"No tenes nada que demostrar, hacés más de lo que podés"
"Tenes que pensar un poco en vos"

  Estoy tan cansada que ni siquiera puedo dormir. Es irónico, no? Pasarse de rosca, le dicen. No poder descansar porque todo adentro va a mil km por hs.
  Eso siento hace más de un año y medio. Que me pasé de rosca, que no doy más pero tampoco sé como frenar. Y me duele el cuerpo, el corazón, el alma, la vida. Me duele todo.
  Ni por un solo momento me frené a analizar consecuencias. Ni por un solo momento me senté a pensar en cuan doloroso podría ser que esto durara demasiado tiempo. Un año y medio.

  Me gustaría despertar en ese maldito domingo una vez más, y cambiar todo. Me gustaría que todo doliera menos, sabes? Volver a conocerte una vez más, y sufrir todo lo que sufrí después, pero antes disfrutar más de lo que se me pasó volando sin que le prestara atención. Volver a esos dias que sostenias la puerta para que yo pasara y me abrazabas si hacia frio. Volver a los días que los pequeños detalles a los que no les daba mucho interés hacían que me enamore más y más de vos.
  Hoy todo está tan sucio. Tan desordenado, tan hecho un desastre, tan roto. Todo parece estar roto. Y ya no sé que hacer, no sé de donde sacar fuerzas. No. Sé. Que. Mierda. Hacer.
  Alejarme duele, quedarme me está matando. Y como hacer para sostenerte si yo soy la que se viene abajo cada vez más?
  Extraño tanto las pequeñas cosas. Que me escuches, es lo que más extraño. Que me aconsejes. Que me digas que no sea exagerada, que voy a estar bien. Necesito que todo vuelva a ser como antes y me digas que solo estoy exagerando, que no es para tanto. Que un año y medio no es para tanto. Que vamos a ser felices mucho tiempo más que el que nos toca sufrir.
  Y sino, si eso no se puede, necesito que me digas que igual me vas a recordar. Que me vas a recordar bien, feliz, acompañandote. Necesito que me digas que a pesar de haberme ido por no poder más, este año y medio no fue en vano.
  Necesito irme, y ni siquiera sé si es lo que quiero. Necesito olvidarme de todo y volver cuando seas vos otra vez. Cuando todo sea una pesadilla del pasado. Porque no me la banco. No me estoy bancando lo duro que es este proceso.
  Me está matando.
  Te necesito.
  Aparecé de la nada.
  Tocame el timbre de casa.
  Decime que no sabes cómo, pero que todo terminó.
  Que la pesadilla terminó.
  Que por fin nos toca la parte feliz.
  Decime que fui una exagerada por llorar tanto.
  Y abrazame.
  Y prometeme un mundo feliz aunque sea mentira.
  Prometeme que nunca más vamos a sufrir tanto.
  Aparecé, por favor. Tocame el timbre de casa y decime que por fín todo va a dejar de doler.

viernes, 10 de febrero de 2017

"Cada vez que lo veo reír, no sé quien de los dos es más feliz"
(que sea para siempre así)

jueves, 9 de febrero de 2017



 Buen día mi vida, mientras pienso ¿como llegué acá? 
 Una noche me abrazaste, te besé y no dormimos ni sufrimos más. 
 Habrá sido nuestro premio por no salir corriendo. 

domingo, 5 de febrero de 2017

pfc

  Y lo irónico de la irónica ironía.
  La vida cagándose de risa de nosotros. All the time.
  La vida que espera paciente a que te hartes de repetir una y mil veces todas aquellas cosas que nunca harías. Las que ni loca, ni aunque te paguen, ni en pedo, ni drogada. Esas que juras que son de idiotas, las que solo hacen los idiotas, los flasheros, los que todavía no aprendieron nada. Pero ¿vos? Já, ¿justo vos? No, señor. Nunca en la vida actuarias así, porque sos re viva y la tenés re clara.
  Y llega ese momento, ese en el que ya lo repetiste tanto, que todo el mundo te lo cree. Ese momento en el que todo aquel que te conoce sabe que vos jamás serías de otra manera. Ese momento en el que ya te hartaste de escupir para arriba.
  En ese preciso momento, todo lo que escupiste, te cae justo en la cara.
  Si tenés suerte, solo se trata de un gusto musical. O un cambio rotundo de apariencia. Al estilo "esta banda es una mierda" y terminas siendo fana, o también "nunca en la vida me podría calzas estampadas" y terminas por descubrír que son el must de esta temporada y no te queres quedar afuera.
  Todos somos panqueques. TODOS. Lo digo en serio.
  Todos alguna vez juramos y perjuramos que no haríamos algo de lo que después no podíamos despegarnos. Pero... ¿sabes cual es el peor caso? El peor caso es cuando se trata de lo que sos. De lo que realmente creíste toda tu vida que eras, y ahora... ya no.
  Y eso solo sucede cuando... cuando te enamorás. Pero no me refiero a el estilo estoy tan emocionada que aunque siempre repetí que odiaba las flores si él me las regala las amo. No. Hablo de algo peor.
  Es hasta patético descubrirte diferente. Saber que ya no sos lo que proclamabas a los cuatro vientos. Y que nunca más vas a serlo.
  Es increíble como podes conocer millones de personas que no te muevan ni un centímetro de tu eje, y que al conocer solo a una, el mundo quede patas para arriba.
  Es increíble que la que se proclamaba desapegada, fría, seca, poco demostrativa y cariñosa, anti noviazgos, huidora recurrente al compromiso, rara y un poco neurótica, hoy esté escribiendo esto. Que hoy esté tan pero tan... diferente. Tan sensible al dolor ajeno, tan necesitada de demostrar lo que le pasa adentro y se le sale por los poros, tan segura de permanecer al lado de una única persona que con un solo movimiento puede destruirla. Y es que creo que esa es la base de todo, el miedo. 
  Creo que por eso escupimos para arriba, y nos mofamos de aquellos que hacen esas cosas que llamamos idiotas. Porque nos da miedo ser de "esos". De esos que se juegan el corazón por lo que realmente quieren y les gusta. ¿Y qué si las calzas estampadas no son lo de esta temporada? ¿Y qué si para todos es una banda de mierda? ¿Y qué si no estás segura de cuanto pueda durar? La vida es muy corta como para seguir reglas, y escuchar música que no te gusta. La vida es muy corta como para no jugarse el corazón por alguien.
  Porque lo que creo es que eso que proclamamos tan orgullosos por demasiado tiempo, es mentira. Es la mentira más grande que nos pudimos inventar de coraza, para que nadie entre, nadie se acerque demasiado, nadie nos lastime. Y que cuando el hermoso cambio llega, y nos convertimos en panqueques, en realidad, solo somos lo que siempre quisimos ser.

jueves, 2 de febrero de 2017

miércoles, 1 de febrero de 2017

 Nos metimos al mar juntos (una de tantas veces), y una ola me revolcó por la arena haciendo que trague mucha agua salada. Tendrían que haberlo visto! Se asustó tanto cuando me vió toser, que cuando la próxima ola se acercaba a nosotros, se posicionó adelante mio intentado retener con sus brazos toda la fuerza arrolladora del mar. Intentaba frenar el mar con las manos. 
  En eso pienso cada vez que alguien intenta convencerme que estar cerca de él no me conviene. Pienso en que es capaz de frenar el mar con su propio cuerpo solo para que yo no me caiga, para que no tropiece, para que no me lastime. 
 ¿Como no querer regalarle todo mi tiempo a alguien así? 

Ni un momento ni la eternidad, esto va más allá: con vos mi alma se volvió a iluminar. Si no fuera porque vos estás, yo no estaría acá. Desde tus ojos se ve mucho más. 
HermosoVeranoHermosaVida


viernes, 27 de enero de 2017

lay me down

  Anoche me quedé a dormir en lo de Pablo. Me desperté y lo primero que vi fueron sus ojos mientras me decía "te amo". 
  Y ahora, solo sé llorar. Y no entiendo porqué. 
  Tengo una mezcla de angustia y felicidad que no puedo explicar. Como si no me lo pudiera creer, como si estuviera viviendo una mentira feliz que pronto termina. Como si el dolor de todo lo que nos pasó nunca fuera a abandonar mi cuerpo. Como si todo fuera irreal. 
¿Lloro por todo lo que sufrimos, o porque estoy sufriendo justo ahora? No logro distinguirlo.
 Esto no se siente como sufrir. 
  Lo amo tanto. Ya no se como hacerle saber que lo amo más que a cualquier cosa en este mundo. Que lo amo con todo mi ser y con todo lo que él es. Que nunca ni un millón de años voy a lograr amar a alguien como lo amo a él. Que el amor que le tengo es tan único como él. No me puedo imaginar la vida sin sus ojos. 
  Eso le dije ayer "tenes los ojos más lindos del mundo" y no precisamente por ser azules. Se lo dije porque desde que lo conozco, yo puedo verme en sus ojos. Me veo y lo veo. Y es tan lindo. Fue la primer persona en la que vi algo. La primer persona en la que me vi. Lo amo. Porque me mantiene pegada a la realidad, porque no me suelta, porque me ordena, porque me da razones para seguir viva. Se me metió bajo la piel, ya no tengo forma de resistirme. Ya no puedo hacer más que rendirme a ser feliz. Y quizás por eso lloro, porque cuesta un poco dejar ir todo lo que alguna vez me hizo doler. Cuesta un poco rendirse a la felicidad. Porque por alguna estúpida razón siempre esperamos lo peor. Siempre esperamos dolor.
    Esta vez elijo solo esperarlo a él. Y rendirme a ser feliz. 

jueves, 5 de enero de 2017

Inevitable

 Hoy como muchas veces antes, necesite ir a ver a mi cable a tierra porque el mundo era un quilombo insostenible. Nunca les pasó? Solo conozco una persona que me ayuda a ordenar las ideas en mi cerebro sin tener que decir palabra. Con que esté ahí, con que me escuche, alcanza. Con una mirada le alcanza, y yo me arreglo un poco. Pupi.
  "Estoy teniendo miedos comunes y normales y son peores que los anteriores" le dije hoy. Miedos normales! já. Miedos de pareja común y corriente, miedos de gente que se conoce y tiene una relación mas o menos normal. No a que se muera, ni a que nunca más se recupere. Tengo miedo a que todo se nos vaya al carajo solo por ser normal. Es tan idiota como suena?
  Que vamos a hacer cuando todo sea normal? Cuando se haya arreglado? Con que nos vamos a divertir? Parece joda, pero es más difícil disfrutar que pelearla. Para mi es más difícil sentarme a ser feliz que lucharla sufriendo. Porque sufrir te mantiene ocupado, creo.
  Le tengo un poco de miedo a la felicidad, porque se puede terminar. Porque mientras sufrís, y la pasas mal, peor que eso no podes estar, porque de cualquier manera ya la estas pasando como el orto. Pero ser feliz... ser feliz se te puede terminar después de un rato. Y sufrir otra vez?
  Le tengo miedo a la felicidad. Tengo miedo que no podamos ser una pareja normal, tengo miedo que se termine, tengo miedo que un día nos despertemos y nuestros caminos se hayan alejado tanto que no tengan vuelta atrás. Le tengo un miedo terrible a los problemas comunes y corrientes de convivencia, del día a día. Tengo miedo que le moleste el ruido que hago mientras como, o el hecho de que cada tanto necesito estar sola por todo un día. Tengo mucho miedo de no soportar sus ataques de celos y enojos, tengo miedo de algún día cansarme de nuestras peleas y sentir que me quiero ir lejos.
  Tengo miedo de que no nos alcance, que descubramos que somos demasiado opuestos, de que no se pueda. Tengo miedo de que seamos una pareja más de las que no llega a ningún lado.
  Y a la vez, solo puedo sentir que podemos lo que sea juntos. Y que vamos a ser tan felices que no nos va a caber en el cuerpo tanto amor.
  Pero, así es el amor no? Sentirse fuerte y débil a la vez.


 Que hubiera pasado si no iba a verlo ese día al hospital?
  Imposible de imaginar. Porque esto era de alguna manera inevitable.
  El amor es inevitable. Quererlo me resulta inevitable.
  Ya lo resolveremos, supongo. Cuando llegue. Cuando sus celos me persigan. Cuando me quiera ir tres dias y no hablarle. Lo resolveremos cuando llegue, con amor. Con mucho amor.

martes, 3 de enero de 2017

Y un día después de la tormenta, cuando menos piensas sale el sol. 

"Creo que para todos los que lo vimos en Ipensa, verlo ahora es un lujo". Verte sonreír es un lujo. 
  Pensar que ni siquiera podías mantener la vista fija en algo, sin ningún tipo de control sobre tu cuerpo, ni para respirar. Pensar que me costó días tomar el valor para presentarme en frente de tu familia. Pensar que no tuve el coraje de decir lo que en realidad eramos, y me escondí atrás de la palabra "amiga". Pensar que ese primer día al salir de la clínica, lloré mares. Pensar que todos estos meses (este año y medio) me la pasé llorando mares. 
  Y ahora? Ahora te veo sonreír, reírte a carcajadas. Te veo bailar, correr, saltar y hacer chistes. Sabes lo que es eso después de haberte visto en una cama de hospital sin poder moverte? Sabes lo que es verte sonreír después de haber creído que no ibas a volver nunca? 
  Tuve tanto miedo por tanto tiempo. Tanto miedo de que tu murieras, te fueras, no volvieras que hoy es un lujo ver como estás. como avanzas, las ganas que le pones. 
  Nunca me va a pesar todo lo que hice, todo lo que hago. Nunca fue un peso. Para mi siempre va a ser un lujo y un placer acompañarte, en esta y en todas, salir adelante. Porque te lo mereces, y porque me hace bien verte bien. Decirlo ya está demás, pero nunca está demás: te adoro. 

jueves, 22 de diciembre de 2016

And you can tell everybody this is your song

  Ayer, otra vez como tantas veces antes, lo sorprendí mirándome. Siempre lo hace. Siempre que estoy distraída con algo más, mirando mi celular o charlando con alguien, me giro hacia él y lo encuentro observándome fijamente. Cuando se supone que debería estar prestando atención a lo que sucede con el mundo a su alrededor, me esta mirando a mi. Y es tan lindo lo que se siente cuando lo hace.
  Cuando me mira, cuando me ve llegar, cuando me escucha contarle una anécdota aburrida que seguro no le interesa, le brillan los ojos. Me observa con tanta atención, con tanto amor. Se le ilumina la mirada. Y yo me derrito. Me derrito de solo pensar que para alguien soy el mundo entero. Que a alguien se le va a romper el corazón si no me ve entrar nunca más por la puerta de su casa. Me derrito de solo comprobar que alguien disfruta de mirarme, y que eso le alcanza. Que le alcanza con tenerme cerca.
  Y me llena tanto porque a mi me sucede exactamente igual. Porque podría mirarlo embobada por mil años. Podría memorizar cada uno de los detalles que esconde en su cara, y no olvidar ninguno. Podría escucharlo reírse por siempre, podría dejar todo por verlo reír. Porque el mundo se me cae encima si no lo veo abrir la puerta de su casa nunca más.
  Todo es tan grande. Desde la felicidad, hasta el miedo a perderlo. Y es porque a penas puedo poner en palabras lo que siento. Es tan grande lo que siento. Tan inmenso. Y creo que es porque el amor que le tengo es inmenso, y eso hace que todos los sentimientos que tengan que ver se vuelvan igual de gigantescos, no?
  Estoy completamente perdida. Y no me interesa. Estoy totalmente enamorada. Tanto, que con un solo movimiento podría hacerme pedazos. Y eso no me interesa. No me importa porque lo que siento justo ahora, estoy segura que no tiene forma de repetirse, no tengo forma de replica. No puedo dejarlo ir porque quizá no pueda volver a sentirlo con nadie más, porque quizá estas cosas, este amor inmenso, quizá sea cosa de una sola vez en la vida.

lunes, 19 de diciembre de 2016

"Mereces un amor que te quiera despeinada, con todo y las razones que te levantan de prisa, con todo y los demonios que no te dejan dormir. 
Mereces un amor que te haga sentir segura, que pueda comerse al mundo si camina de tu mano, que sienta que tus abrazos van perfectos con su piel. 
Mereces un amor que quiera bailar contigo, que visite el paraíso cada vez que mira tus ojos y que no se aburra nunca de leer tus expresiones. 
Mereces un amor que te escuche cuando cantas, que no le asuste caer. 
Mereces un amor que se lleve las mentiras, que te traiga la ilusión, el café y la poesía" 
- Frida Kahlo 

miércoles, 14 de diciembre de 2016

SOMEBODY TU LOVE

  Alguien a quien amar, eso es lo que yo siempre pedía. No alguien que me ame, sino alguien a quien pudiera darle mi amor. Es loco, no? Yo creo que tiene que ver con que gente que me ame al rededor tuve siempre. Lo que yo quería era un amor en serio, como el de las películas. Pero no por como sucede en las películas, sino por como lo sienten en ellas. Como si fuera único. El único que valía la pena a lo largo de la vida de los protagonistas, el único importante, el único que hace valer el hecho de que todos los anteriores no hayan funcionado.
  Yo quería un amor, lleno de amor. Lleno de esa magia de mirar a los ojos a alguien y encontrar todo el universo en esa persona. Y ahora lo entiendo.
  Fui escuchada, y ese amor llegó para mi. Un amor tan puro que ni siquiera soy capaz de describirlo porque explicarlo lo arruinaría. Porque sentirlo es mejor.
  Y es entonces cuando freno un segundo el quilombo que es mi vida y me pregunto: Esto es acaso lo que todos piden? Todos quieren (o alguna vez quisieron) alguien a quien amar. Todos rogamos en algún momento en nuestras horas tristes por alguien que llegara a llenar de luz el barro oscuro en el que nos encontrábamos. Si, efectivamente todos queremos un gran amor. Pero la verdadera preguntar es ¿cuanto estamos dispuestos a dejar por ese amor? 
  Hoy me di cuenta de que ese gran amor único, es para cualquiera. Que cualquier persona en el mundo lo puede tener, que a cualquiera le puede llegar y que verdaderamente a cualquiera le llega. La diferencia entre aquellos a los que les llega y aquellos que lo conservan es simplemente cuanto están dispuestos a dejar por ese amor.
  Nadie dijo que iba a ser fácil. Nadie dijo que siempre iba a ser feliz. Las lagrimas existen, al igual que la tristeza, y se crearon para valorar lo hermosa que es la felicidad. Porque sin nubes, no se valora lo hermoso de un cielo despejado.
Nadie dijo que iba a ser fácil. Y es que los grandes amores, son grandes por todo lo que implican. Son grandes porque hay que salir a pelear por ellos. Hay que ser fuertes y valientes.
  Hay que romperse el hocico y el corazón, y dejar todo en la cancha. Sudor y lágrimas. Día a día. Un gran amor solo requiere de una cosa: que seamos capaces de jugarnos el corazón.

lunes, 12 de diciembre de 2016

 Mañana. Solo tengo que aguantar hasta mañana. Solo tengo que soportar un día más. Un día más en el infierno, para mañana de la mano de tu abrazo volver a tocar el cielo. 
  Es mañana. Mañana la pesadilla quizá termine. Mañana quizá retomemos el sueño. Tal vez despertemos distintos, en un mundo distinto. Un mundo menos doloroso, un mundo más feliz. 
Quizá mañana por fín se vuelva realidad todo eso con lo que tanto soñamos. Tal vez mañana sea mejor. 
  Mañana. Solo tengo que soportar hasta mañana.

((con lo que me convenzo cada día de despertar. Con lo que me convenzo de seguir))

sábado, 10 de diciembre de 2016

Grease

HACER LO QUE AMAS.
 
  Ni siquiera se muy bien por donde empezar, y es que cuando hay tanto por decir cuesta ordenarlo. Cuesta casi tanto como me costó a mi soltar aquel lugar en el que yo tan cómoda me sentía. (Teatro Estudio ) Cuatro obras, cuatro años, y gente linda muy linda que formó parte de mi inicio en esto que tanto amor hacer. Por eso me costó tanto, porque no me fui por que quise, me fui porque crecí y la edad para seguir no me daba más. Y estuve todo un año sin hacer Comedia solo porque me daba miedo descubrir como me iba a sentir en un nuevo lugar, y con nuevos compañeros y profesores.
  Pero el corazón tira para donde quiere, y en Febrero de este año termine inscribiendome en una nueva escuela, en un nuevo teatro. Y la magia del universo hizo lo suyo. Conocí gente tan pero tan increíble, que me parece mentira. Desde profesores que terminé amando, hasta compañeros con los que parece que llevamos una vida juntos. Una vida.
  Ayer fue el cierre de todo eso, de un año increíble que me llevo en el corazón para siempre. Ayer, porfín otra vez me volví a sentir como hacia mucho no me sentía, totalmente plena y feliz. Y eso lo provocó un poco el escenario, las luces, la música y la Comedia Musical, pero también la gente que me rodeaba.
  Justo ahora, me parece idiota el miedo que sentí cuando me inscribí. Me parece idiota el miedo que tenía a no sentirme tan cómoda como con mis antiguas compañeras.
  Grease, Foba y un increíble 2016 cierran hoy y yo lo unico que puedo decir es gracias. Gracias mundo por esta oportunidad.

viernes, 2 de diciembre de 2016

VIVIR. (pero vivir de verdad, porqué de otra manera solo se trataría de no morir)




jueves, 1 de diciembre de 2016



Lo maravillosa que es la vida ahora que estás en el mundo
es por gente como tú que lo mantienen encendido

martes, 29 de noviembre de 2016

MORIR DE AMOR. 

  El amor a primera vista no funciona en mi, de otra manera no puedo explicar como fue que no lo supe cuando lo ví. ((y me cuesta un poco aceptarlo)) Porque, ¿a quien engaño? Decirlo que lo supe cuando lo vi no solo sería muy romántico, sino que me daría esa cuota de saber algo que todavía no había sucedido.
  Lo loco es que teniendo en cuenta todo lo que pasó después, podría asegurar que él si lo sabía. (O por lo menos lo sospechaba). Juntos parecía que llevábamos toda la vida, desde la confianza, hasta lo simple de funcionar justo como el otro lo necesitaba. Con esa magia de ser tan opuestos, que completábamos alguna parte del otro sin querer. Esa parte que siempre estuvo incompleta por una mágica razón.
  Morimos de amor. Los dos. No el día que nos conocimos, pero sin un poco después. Y nunca algo se sintió tan bien. Abrazarlo fue siempre y desde que lo conocí la mejor sensación de este mundo. ¿Porqué? Si se supone que no lo supe, que no fue amor cuando lo conocí, que alguien me explique porqué se sentía tan bien estar abrazada al que hasta el momento era un completo extraño.
  Salgamos de todas las tormentas abrazados, amor.

sábado, 26 de noviembre de 2016

 De vez en cuando me encuentro a mi misma hablando de eso que extraño. Y me siento una estúpida. "Si, si. Ya me habias contado", me responden mis interlocutores con una media sonrisa haciendo que yo me quiera morir de la vergüenza que me dá descubrir que no sé hablar de nada más. Que no sé pensar en otra persona. A veces me encuentro a mi misma repitiendo esa anécdota que ya conté mil veces y me pregunto ¿hasta cuando? Hasta cuando los recuerdos van a existir. Hasta cuando van a ser solo eso: recuerdos.
  Duelen más tus cosas buenas cuando estás ausente dice la canción. Duele recordar lo que ya se fue solo porque no encuentro partes malas. Y lo digo en serio, por más de que quiera, no existen partes malas. No hubo palabra, ni acción que el haya hecho mal. Y entonces otra vez me derrumbo. ¿Como puede ser que alguien haga todo bien? ¿Como pudo haber hecho todo tan pero tan bien?
  Supongo que esa fue su estrategia desde el principio, no podía cometer ni un solo error. Hizo todo como lo tenía que hacer, para que a mi no me quedara más opción que rendirme a su amor. Necesitaba alguien que lo banque, y se encargó de hacer todo para que yo no pudiera resistirme a tal trabajo.
  Hoy se cumple un año de mi tatuaje. (De mis tatuajes, porque son dos). Uno, el que usé para tapar otro que ya no me gustaba, es un sol. Un sol con el que yo soñaba, pero no tenia idea de lo que significaba. Fiel a mi locura, lo dibujé, lo llevé a una tatuadora que es una grosa, y lo enmarqué en mi piel. No entiendo como, pero yo siempre supe que ese sol era para mi, que era especial, que necesitaba llevarlo puesto. Y meses (muchos meses más tarde) descubrí su significado como un sol celta de regeneración de energía. Já, eso significaba. Un espiral. Todo lo que nace, nace para morir. Y todo lo que muere, muere para nacer. Energía en un espiral que se regenera contanstemente. Un espiral que nunca termina. Que siempre renace.
  Como yo. Como mi otro tatuaje, ese que envuelve mi muñeca como una pulcera. El que puse ahí para nunca olvidarme, el que odio cuando me vuelvo una desmoralizada. Lo odio por lo que me recuerda. El que dice TODO VA A ESTAR BIEN. A veces sigo sin poder creer que lo tengo entre tinta y sangre en la piel, solo porque es tan simple pero a la vez tan profundo.
  Hoy hace un año el mundo era una porquería. Me levantaba todos los días queriendome morir. Me levantaba sin ganas, para ir a un trabajo que me mantenia toda la tarde ocupada. El trabajo que me mantenia con vida. Hace un año, yo hubiera querido con todas mis fuerzas morirme, dejar de respirar. Que la mierda que tenia adentro desapareciera junto conmigo. Pero no lo logré. Y a cambio, con mucho amor y fuerza de voluntad, si logré salir. Hace un año, con la locura de mis tatuajes nacía en mi la fuerza que hoy me mantiene en pie. Aparecían las ganas de seguir, aunque fueran chiquitas y débiles. Hace un año, yo renacía en mi con la fuerza de un huracán para hacerle fuck you al mundo y decirle que no había nada que pudiera conmigo. Nada. Nunca. Nada puede detenerme.
  Por eso hoy, después de tanto, sigo en el camino. Porque todo va a estar bien, perfectamente bien. Porque confío en mi, en lo que soy capaz de lograr. Y en todo lo que me falta por andar.

domingo, 20 de noviembre de 2016

siempre encuentro la manera de seguir y de vivir aunque ahora no la tenga

lunes, 14 de noviembre de 2016

Si supiera lo que me gustaría que alguien que se quede al lado mio. Sin decir nada. Solo necesito alguien que me haga compañia hasta que la tormenta pase. Necesito alguien que no haga preguntas pero si chistes. Que me invite a pasear, a fumar, a comer, a dejar de llorar por un rato. Alguien que sepa que no somos para siempre pero igual quiera pasar el rato. Alguien que esté tan roto como yo y quiera compartir (no curar) el dolor. Alguien que se quiera reir conmigo del mundo y las circunstancias. Del destino, de las mismisimas lágrimas. No quiero alguien que me arregle ni me saque el sufrimiento, solo quiero alguien que necesite (igual que yo) olvidarse por un rato lo injusto que es el amor. 

- Nunca seremos tal para cual pero podemos hacernos bien entre tanto mal -

domingo, 13 de noviembre de 2016

DOMINGO.

 "Gracias por tener la mente tan abierta" y otras formas de sentirme profundamente orgullosa de mi misma. De todo lo que crecí, todo lo que aprendí, todo lo que cambié. "Perdón porque en su momento yo fui de las que te critiqué" entre las razonas por las que escuchar siempre lo que siento es la única decisión acertada de mi vida. Perdoné a todos, lo perdoné a él, me perdoné a mi misma. Y entendí que todo era parte de un plan perfecto, de un entramado de situaciones que inevitablemente conducian a esto: nuestro crecimiento. Eso es la vida, dia a dia, y constantemente. Crecer.
  Hoy mientras manejaba y las tenía cerca pensé en eso, en lo loco que es: estamos creciendo. Ya no somos nenas de 15. Ya no tenemos problemas infantiles. Nuestros problemas se convirtieron en reales. Y a veces son muy difisiles y duelen bastante, pero de alguna manera eso es sufrir, es crecer. Es tener una nueva cicatriz que nos marca y funciona como recordatorio de que ya no vamos a ser las mismas nunca más.
  Una vez más no puedo casi creer lo mucho que cambié. Y ahora, despues de un tiempo, puedo ver en ellas el mismo cambio que yo tuve: sentir. Sentimos. Y que cosa es más hermosa que esa? Estamos vivas, luchamos y vamos al frente por lo que queremos. Y puede que salgamos un poco lastimadas en el proceso pero... que con eso? Es preferible tener una cicatriz por valiente, que la piel intacta por cobarde.
 Hoy me alegra el corazón saber que elegimos vivir. Y bancarnos lo que venga, porque solo el dolor te hace crecer. Porque solo se puede ser feliz si se arriesga todo el corazón.
  "No permitas que te digan lo que no puedes ser, porque puedes ser cualquier cosa que te propongas" dijo la pelicula que vimos las tres juntas en una sala de cine. Y es tan lindo. Podemos lograr lo que sea que queramos si le ponemos corazón. Gracias amigas.

viernes, 11 de noviembre de 2016

Donde sea que vayas. Hagas lo que hagas.


estaré esperandote.

martes, 1 de noviembre de 2016

When you look me in the eyes and tell me that you love me, every thing's alright
 Cuando me miras a los ojos y me dices que me amas, todo está bien
When you're right here by my side, when you look me in the eyes, i catch a glimpse of heaven
  Cuando estas aquí a mi lado, cuando me miras a los ojos, miro el cielo
I find my paradise when you look me in the eyes
  Encuentro mi paraíso cuando me miras a los ojos 

(((Pronto. Espero.)))

domingo, 30 de octubre de 2016

nos asusta la libertad

Porque sin esa sonrisa no se puede vivir
Porque esos dos faroles pueden hacer, que si estoy fané, las pequeñas cosas se bañen del brillo de esa ternura que trasmitis cuando me mirás. 

 Hoy se cumple a penas un mes que no lo veo y a mi me parecieron tres siglos completos. ¿Eso es extrañar, no? Que el tiempo se vuelva relativo, dependiendo de si él está o no.
  La verdad es que no tengo idea de como hago para sobrevivir. Pero sobrevivo. De algún lugar todas las mañanas sacó las fuerzas que ya no tengo para salir de la cama. Enfrentar el mundo. El maldito mundo.
  Juro que no sé como pero a pesar de todo también logro mantenerme positiva y esperanzada. Logro sonreir y pensar que puedo con esto. Que podemos con esto. Que todo pronto va a pasar. Con el estúpido consuelo de que todo pronto va a pasar. Que vamos a poder estar mejor. Mucho mejor.
  La realidad es que todo los dias me muero un poco más. Y cada vez que lo sueño me derrumbo un poco más. Pero sigo respirando. Y morirse en vida es tan absurdo, que intento siempre encontrar una razón para realmente vivir o realmente morirme. Lo increíble es que no encuentro verdaderas razones para ninguna de las dos opciones.
  Sé que sigo viva por la esperanza. Por la cruel esperanza, que no te deja morir. Que te obliga a pensar que tal vez, quizá, si intentas un poco más... todo mejore poco a poco.
  Otra vez: te extraño. Y me abrazo a tu ropa y tu perfume como una idiota, para poder sentirte cerca. Para no aceptar que no estás.
  Hoy más que nunca odio, me enojo, quiero matar todos los recuerdos lindos que dejaste a tu paso. Con tus ganas de verme cada segundo del dia, con tus chistes, tus consejos y tus caricias. Con tu forma de mirarme, de escucharme, de estar siempre atento. Llenarme los dias de detalles y gestos lindos. ¡¿Como puede ser que ahora tenga que sobrevivir sin vos?!
  Lo estoy intentando amor, como puedo, como me sale. Pero eso no impide que cada centímetro de mi quiera correr a verte. (aunque a la hora de irme, prendas fuego la casa completa. Necesito verte)

jueves, 27 de octubre de 2016

¿Como es que un corazón invertebrado se quiebra por lo mucho que te extraña?

domingo, 23 de octubre de 2016

"¿para vos vamos a funcionar?" las dudas sobre el futuro. "No tengo ni idea, pero lo podes averiguar"
  La primer pregunta me la hizo una amiga, la segunda es mi respuesta. ¿Increíble, no? Hace un tiempo no me hubiera dado la sangre para bancarme tal respuesta. Porque me habían lastimado, y porque no quería que nadie lo volviera a hacer. Tenia miedo. Mucho miedo. Y la peor parte del miedo, es que es contagioso. Se puede trasmitir casi sin pretenderlo, en una cadena que parece no acabar nunca. Una cadena de gente que vive en la paranoía, que no se permite sentir, y por lo tanto, tampoco se permite ser feliz. Si hasta sentir dolor deberia alegrarnos, solo porque es una muestra de que efectivamente sentimos y estamos vivos. Podés elegir no sufrir, no sentir nunca ese dolor arrazador. Pero entonces también estas eligiendo no sentir nunca la felicidad.
 Elegir trasmitir el amor, ese que se siente (y no se piensa demasiado) es de las desiciones tomadas que más orgullosa de mi misma me hacen. El que es puro, y genuino. El que no podés explicar, pero tampoco evitar. El más lindo que existe. El amor sano.
  Si, arriesgate. Andá al frente. Jugatela. Rompete toda en el proceso. No importa. Los corazones fueron hechos para latir y sentir. Guardarlo en una cajita de cristal, es desperdiciar su uso.
 Morite de amor, porque de cualquier forma es lo único que te hace sentir realmente viva.
 Los corazones rotos, pueden sanarse. Los corazones con miedo, acaban transformados en piedra.

sábado, 22 de octubre de 2016

That's whats going on
(esto es lo que está pasando)
Nothing's fine, i'm torn
(nada bueno, estoy desgarrada)
I'm all out of falth
(me quedé sin fe)
This ir how i feel
(asi es como me siento)
I'm cold and i am shamed
(estoy fria y avergonzada)
Lying naked on the floor
(acostada desnuda en el piso)
Ilusion never change into something real
(la ilusión nunca cambió a algo real)
I'm wide awake and i can see
(estoy completamente despierta y puedo ver)
The perfect sky is torn
(el perfecto cielo está desgarrado)

 Lo difícil que será el sentarme a esperar que los días pasen. 
 Hoy me di cuenta que hace más de dos meses que tengo Netflix y ni siquiera se me ocurrió mirar un nuevo capitulo de la serie que habíamos empezado. ¿Loco, no? Yo, la que no soporta la intriga ni 10 minutos. Y si no me atrevo a mirarlo, no es solo porque te prometí que no iba a hacerlo, sino porque me niego a pensar que no vamos a poder seguir mirándola juntos. Ver un nuevo capitulo de Sense8 seria aceptar que te dejé de esperar. Y yo nunca te voy a dejar de esperar, por más difícil que eso sea.

viernes, 14 de octubre de 2016

21 años

  Ayer fue mi cumpleaños. Llevo vividos 21 años y a mi me parece tan poco. Como si hasta hace poco solo tenia 16. Comida, regalos, familia y amigos. Previa, alcohol, boliche y unos cuantos errores. A veces siento que soy un desastre tan grande que nunca me voy a poder enderezar. Empiezo a sentir que la felicidad no llega a mi porque no la merezco, porque yo misma pongo los obstáculos para alcanzarla. Porque soy un desastre. Un hermoso, despeinado e inestable desastre.
  Ayer cuando ya era más hora de volver a casa que de seguir inyectándome dosis de alcohol en la sangre, lloré. Lloré como nunca (o como siempre). Como nunca porque no me contuve ni por medio segundo. El llanto salió de mi como un mar desbordado y siguió su curso para luego desaparecer. Y como siempre, porque ya ni siquiera sé desde hace cuanto esta es mi rutina: llorarlo.
  Ayer le di una piña a la pared, y todavía me duele un poco la mano. Porque al igual que el llanto descarga la angustia, la ira descarga el enojo. El enojo irremediable que tengo contra el mundo por haberme arrebatado de las manos el amor más puro que nunca sentí.
 "Es la primera vez que me enamoro de alguien que me trata bien" grité en la vereda, en el medio del llanto y abrazada a alguien que realmente agradezco sepa por experiencia propia lo que siento. "Estamos en la misma" me dijo seguido de recordarme que era yo la que le daba fuerzas a todo el mundo para enfrentar esta mierda que nos tocó. Yo. Fuerzas. A todos. ¿Como hago? "Sos la persona más fuerte que conozco" volvió a decirme, y el llanto cesó. La calma se impuso.
  Ayer otra vez hizo papelones en el boliche de moda solo para poder olvidarme por un rato que estoy inmensamente triste la mayoría del tiempo. Y también soy muy feliz. Y la contradicción es tan dolorosa. La tristeza viene por mí porque extraño a el chico anterior al accidente. La felicidad es porqué ver sonreir al que sobrevivió a ese terrible golpe es la mejor sensación que sentí nunca. ¿Como hago? Para soltar todo lo viejo, y abrazarme a lo nuevo. ¿Como hago para seguir esperando que vuelva? Y sin embargo espero. Porque no hacerlo duele más que si hacerlo.
  Soy un desastre. Y me las mando una y otra y otra vez. Meto la pata hasta el fondo, y me la paso llorando. Riendome a carcajadas. Intentando verle el lado bueno a las cosas para no rendirme a la depresión. Y sin embargo, lo amo. Y no me arrepiento de nada.

jueves, 6 de octubre de 2016



Dicen que las cosas buenas toman su tiempo. Pero las cosas buenas realmente suceden en un abrir y cerrar de ojos.

lunes, 3 de octubre de 2016

domingo, 25 de septiembre de 2016

· Una palabra es solo una palabra hasta entiendes lo que quiere decir. 
 El amor solo es amor cuando lo entregas ·


Iré a buscarte a lo hondo, a donde deba encontrarte 
Iré a buscarte en ti mismo, en el barro o el abismo 
Iré a buscarte aunque duela, aunque te pierda y no sienta 
Iré a buscarte a tu infierno, allí donde quema el miedo 
iré a buscarte a lo oscuro, por un sendero inseguro 
iré a buscarte no temas, que en mi caída tu vuelas
Aliado seré 
Tu escudo seré 
Tu seguro, tu protector  

lunes, 19 de septiembre de 2016

LA SONRISA CUESTA MENOS QUE LA ELECTRICIDAD Y DA MÁS LUZ. 
(sobre todo cuando se trata de la tuya) [extrañoTUsonrisa] 
 - es que amo tu sonrisa y lo demás no me hace falta -

domingo, 18 de septiembre de 2016

Para siempre. 

 
  Que idiota, no? Estamos sujetos al cambio, a dejar de ser y evolucionar hacia lo nuevo contantemente. Hoy (como si todos los que existen) es un domingo reflexivo. Que idiota es aferrarse a las cosas, a las personas, a las situaciones. Que necio es rogar que todo se quede justo como esta ahora, que nada se mueva.
 Hace un tiempo yo hubiera deseado que todo fuera igual por toda la eternidad solo porque creía que eso era la estabilidad: la rutina de hacer cada dia lo mismo (y poder sentirme bien con eso). Me costó algunos golpes y caídas, pero entendí que nunca voy a poder sentirme cómoda en un mundo que permanece siempre al mismo ritmo. La verdad es que (mal que me pese) adoro cambiar. Renovarme. Respirar un aire puro y nuevo cada tanto. Y justo hoy en mi mañana de domingo reflexivo, si miro para atrás no tengo idea de como pude ser como era, como pude desear que todo eso que me rodeaba hace unos años fuera para siempre.
  No existe el para siempre. Gracias al cielo no existe. Porque, que sería de la vida si todo permaneciera igual? Seríamos presos. Presos de nuestros demonios y torturas.
  Aunque a veces duela, cambiar sana. Porque no hay mejor cosa que poder pararte de la vereda de enfrente y darte cuenta que eso que creías ideal, no lo es. Tener el poder de dejar atrás, de soltar, de elegir por tu bienestar. Eso es cambiar: evolucionar.
  Hoy si miro para atrás ni siquiera reconozco a la chica que era. Y me alegra que así sea. Me gusta haber cambiado porque me hizo entender que no importa que tanto me gusta como es el mundo hoy, no es para siempre, ni lo bueno ni lo malo. Me ayudo a disfrutar más de lo bueno porque en algun momento se termina y preocuparme menos por lo malo, porque al fin y al cabo también tendrá su fín.

lunes, 12 de septiembre de 2016

I can hold the weight of worlds If that’s what you need. Be your everything. I can do it. I can do it. I'll get through it. But I’m only human and I bleed when I fall down. I’m only human. And I crash and I break down, Your words in my head, knives in my heart, You build me up and then I fall apart. 'Cause I’m only human
Puedo soportar el peso de mundos si es lo que necesitas. Ser tu todo. Puedo hacerlo. Puedo hacerlo. Pasaré por ello. Pero solo soy humana, y sangro cuando me caigo. Soy solo humana, y me estrello y me rompo. Tus palabras en mi cabeza, cuchillos en mi corazón: me construyes y luego me derrumbo porque soy solo humana. 

  
Me derrumbo. (últimamente más seguido de lo que me gustaría). Lloro, grito y me enojo. Me lastimo, me destruyo. Y te culpo, me culpo, culpo al mundo. El mundo que tanto daño nos hizo sin ningún derecho. Me deshago de todo, me lleno de dolor. Y cuando creo que ya no puedo más, cierro los ojos y te veo diciendo que todo va a estar bien. Abro los ojos otra vez y el miedo parece desaparecer. Por lo menos se va por un ratito, ese ratito en el que otra vez me siento indestructible. Ese momento en el que estoy otra vez en carrera, y creyendo que puedo soportar cualquier cosa que el mundo me ponga en frente. Ese instante en el que puedo asegurar que si fuera necesario te esperaría por mil años más. ¿Y sabés qué? Por más de que cuando estoy rota y llena de dolor asegure que no puedo más y voy a soltarte la mano sin mirar atrás, nunca ninguna verdad fue tan cierta en mi como que te voy a esperar por mil vidas más si así el universo lo dispone. Porque enojada con el mundo o no, te amo más de lo que puedo explicarme a mi misma. Perdón por amagar a irme, por decir que mi vida va a ser mejor cuando te deje y me vaya en busca de algo mejor. Nunca, jamás, ni en un millón de años podría imaginar una vida mejor que no te incluyera. ((Estas en cada plan. En cada futuro. En cada presente.)) Y te extraño tanto que me derrumbo y sangro a cada rato. Pero siempre me vuelvo a reconstruir. Porque estamos juntos en esto, no te olvides.

lunes, 5 de septiembre de 2016

sparks fly

Se me descose el corazón, sabes? Y es que durante todo este tiempo lo estuve manteniendo atado con un hilo tan fino que ni yo creía que la herida se había cerrado. Y después de sangrar hasta casi morir me di cuenta que no hay forma de curar lo lastimado si voy por la vida intentando taparlo.
  "Las heridas hay que dejarlas al aire" me decía mi papá, "porque sino la misma humedad de tenerlas tapadas no las deja cicatrizar". Y yo pensé que solo se refería a los cortes y raspones que me hacía en las rodillas. No importa cuanto intente ocultarlo, estoy herida. Hace mucho. (Sangro hace mucho). Y ya no lo quiero tapar más.
  Quiero dejar de pensar que el hecho de que me guste un chico está mal. Quiero dejar de llorar por sentirme culpable por reírme a carcajadas con alguien que no es él. Quiero dejar de llorar, quiero empezar a sonreír. Sinceramente. Como lo hacía cuando estaba con él, pero como también me merezco hacerlo con otro si así lo quiero.
  Quiero dejar de ponerle fecha de caducidad a todos los demás porque: "cuando él esté mejor..." No, quiero dejar de lastimarme a mi misma. Más que nada en el mundo estar con él me llenó de amor y felicidad, pero también fue demasiado duro, y aunque pretendo mantenerme a su lado todo el tiempo que pueda, ya no puedo seguir aferrándome a la idea de esperarlo, de derrumbar, destruir, alejar a todos los demás. Quiero volver a sentir lo que se siente en la panza cuando te gusta alguien, sin tener que sentirme culpable otra vez. Quiero sentirme viva otra vez, y que el mundo brille solo por alguien me dijo "buen día". Quiero retomar esa vida que se estancó el 16 de agosto hace un año.

viernes, 2 de septiembre de 2016

Algo de luz, es mejor alguna luz. 
No esta bueno estar acá, la oscuridad no te va a ayudar. 
Vas a estar bien, y yo también. 

La noche se va, el sol nos vuelve a iluminar 
Tanto tuvo que pasar para aceptar y despertar. 

Los días se van esa es nuestra realidad. 
Enfrentas lo que sentís, y si hay dolor seguís. 
Algún fantasma habrá, que no se ira, y no esta mal. 

Y se puede sobrevivir, y se puede ser feliz, 
sin seguir el manual, que te obliga a ser feliz. 

Los días se van y aunque llueva sin parar, 
el dolor hay que vivir: es el precio por sentir. 
Nos cuesta tanto amar, y aun así, no dejas de amar. 

Y así la noche termino, y así de pronto amaneció, 
y nos asombra cuanto nos costo mirar. 
Y al mundo gris el solador, la luz le puede dar color 

Los días se van hay caminos que encontrar 
y no importa donde van la luz los va a alumbrar. 
Detrás del temporal, hay una luz. 

(A veces no sé bien como hacer, pero todos los días me levanto y sigo. Te sigo esperando)